Pues bien, este cuarto capítulo aborda la cuestión de la imaginación.
Los núcleos temáticos parecen ser los siguientes.
1. Un breve desarrollo relativo a la educación de la afectividad centrado en la cuestión de la esperanza y el optimismo como actitudes básicas. Para ello utiliza un par de "contra-ejemplos", es decir, el caso de propuestas "miedosas" y "negativas". La referencia a la dimensión biográfica de los que piensan en clave "negativa" es interesante y nada lejana a la realidad de cada día.Como es lógico, se busca la lectura, el análisis y la reflexión en torno a las cuestiones tratadas. Eso se consigue no sólo escribiendo unas líneas, sino aportando comentarios a los textos y mostrando que se conoce el libro en el seminario. Espero que todos podáis intervenir adecudamente en la sesión.
2. La imaginación: qué es y qué nieveles de desarrollo tiene.
3. La educación de la imaginación y su importancia en la vida ordinaria.
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Este cuarto capitulo nos habla de la educación de la afectividad, centrada en la cuestión de la esperanza y el optimismo, como actitudes básicas. Muchas veces la gente se deja ir por el miedo, ante algunas situaciones, en lugar de reaccionar con esperanza y optimismo.
Nos habla también de la imaginación.
Efectivamente, la educación de la inteligencia supone la educación de la imaginación, porque sin la imaginación el hombre no seria capaz de entender, pensar o crear. Es una facultad cognoscitiva y si la imaginación no alcance su nivel máximo, la inteligencia funcionara mal. Además, hay cosas que no se pueden aprender si la imaginación no esta
bien desarrollada. La inteligencia empieza abstrayendo a partir de las imágenes.
Hay varios niveles en la imaginación:
- eidética: es la de os sueños, es la mas imperfecta y desordenada.
- proporcional: es la que capta la proporción de lo percibido, identifica el todo viendo solo una parte.
- asociativa: permite comparar los objetos vistos.
- reproductiva: se puede imaginar el tiempo y el espacio.
Representar es lo propio de la imaginación, y es educable porque es desarrollable.
Hay que tener mucho cuidado porque vivimos en una sociedad de tecnologías, y ver la televisión o jugar a videojuegos demasiado, deforma la imaginación.
Para concluir, hay que tener muy claro que una imaginación bien desarrollada es importante para desarrollar bien su inteligencia.
Dentro de la imaginación, hay varias etapas, poco a poco, a lo largo del desarrollo de la persona, ésta crece y tiene lugar en la adolescencia. Hacia los 20-22 años, la imaginación ya se ha desarrollado del todo.
La educación de la imaginación es muy importante en la educación del adolescente, ya que si no conseguimos que se desarrolle del todo, la inteligencia no funcionará mal. Pero hay algunos conceptos que se deben aprender cuando ésta ya está formada, por ejemplo la geometría. Si no se entienden estos conceptos, hay que enseñarlos con un bajo nivel educativo.
No conviene dejar a los hijos que sueñen despiertos demasiado, es mejor distraerlos. También tenemos que darnos cuenta de educar de acuerdo a su nivel. El antecedente de la inteligencia es la imaginación y para que la primera funcione bien es necesario que la segunda haya llegado al nivel máximo de desarrollo.
El hombre tiene la necesidad de aprender, partiendo de la estabilidad emocional. La esperanza y el optimismo abren camino al hombre, además, el hombre siempre se proyecta al futuro. El miedo es la imaginación que se anticipa al peligro, y se afronta con la fortaleza. Hobbes considera que el Estado es fruto de la imaginación del hombre, El Estado no debe desempeñar las acciones propias de la familia. La familia es algo natural y el Estado es algo artificial. Es esencial que la labor familiar se lleve a cabo correctamente para que el hombre no se subordine al Estado. Si desde la familia se educa bien, especialmente la afectividad, el hombre será optimista y tendrá confianza en sí mismo, por lo tanto no se tendrá miedo ni acudirá a la protección del Estado.
La imaginación está muy desarrollada en el hombre, de hecho, la educación en la afectividad desemboca en la imaginación. La fantasía humana es una facultad orgánica, que a diferencia de otras, puede incrementar. Esta es imprescindible para el aprendizaje, pues con solo las facultades y el desarrollo motor no basta, es necesaria la imaginación para procesos tan comunes como hablar.
La primera fase de la educación es la eidética, como por ejemplo en los sueños, aun así, esta imaginación no sirve para la organización de la conducta. Los adolescentes se caracterizan por la divagación, que afecta a su estudio y a su atención en el aula. El estudio requiere disciplina, y primero hay que disciplinar a la imaginación. Actualmente la imaginación no está bien educada por lo que no está bien desarrollada.
La imaginación es asociativa porque es proporcional, asociar es entender la proporción. Por encima de la imaginación proporcional se encuentra la auto-reproductiva. La imaginación es educable porque es desarrollable, puede crecer, y el crecimiento depende de la educación. La educación de esta tiene que tener lugar durante la adolescencia. Además contribuye al desarrollo de la inteligencia. La imaginación es deseducada por la televisión, llevándola a un nuevo nivel eidético. En la actualidad existen pocos elementos educativos de la imaginación, cada uno debe desarrollar su propia imaginación pero es bueno que se ayude de fuera.
La imaginación es muy importante, tiene un papel central en la vida de todas las personas. Sin la imaginación, al hombre le sería imposible la acción de crear.
En el juego se puede utilizar muchas veces la imaginación y en ella se encuentra las claves de la cultura mitológica.
Se nombra en el libro un tipo de imaginación, la llamada imaginación eidética (‘’eidos’’ = objeto visto) que es la primera fase de la imaginación que se da en los sueños y se caracteriza por ser imperfecta y tener lapsas. Esta imaginación se da siempre en los niños. No sirven para la organización de la conducta.
Los mayores deben educar a los niños la imaginación, y la mejor forma de hacerlo es, según el libro, ascender a niveles superiores de la imaginación proporcional.
La imaginación es un tema común de la psicología clásica. Una imagen es proporción (son fijas) y también asociativa. Por encima de la imaginación proporcional aparece la imaginación auto reproductiva, que es la referencia de la proporción a sí misma. En la auto-proporción se puede imaginar el tiempo y el espacio.
La imaginación es educable porque es desarrollable. Señala que la mejor definición de educar es ayudar a crecer y en relación con esto, se puede ayudar a que crezca la imaginación, aunque muchas veces el aprendizaje de ayudar a crecer es utópico ya que es difícil ayudar a crecer y muchas veces aparece gente que no quiere aprender. A una edad ya no se puede ayudar a crecer la imaginación, es importante educarlo porque si la imaginación no alcanza su nivel máximo, la inteligencia de la persona funcionará mal.
En el capítulo anterior hablamos de la importancia que tiene la educación de los sentimientos, ya que sin ella las personas estarían desestabilizadas.
El ser humano nace inmaduro para que pueda aprender, nos caracterizamos por ello, y aprendemos gracias a esa estabilidad emocional esencial, debemos ser optimistas y tener esperanza.
En este capítulo habla de la importancia de esto, haciendo referencia al filósofo Hobbes, que tras no haber tenido una buena educación de los sentimientos, nació de el una filosofía basada en el miedo, en la cual el ser humano al no tener esperanza y optimismo hace un pacto social dándole a una entidad imaginaria todo el poder, por el simple hecho de tener miedo. Debemos enseñar a nuestros alumnos a creer en ellos mismos, a confiar en que pueden, ya que esto junto con una buena situación familiar y un buen ambiente conseguirán ésta educación de los sentimientos necesaria para la estabilidad de una persona.
Pero al ser humano no solo le caracteriza la capacidad de aprender, sino también la de imaginar. El imaginar, precisamente, es lo que nos hace tener temores, ya que somos el único ser capaz de proyectar hacia el futuro y recordar el pasado, pero la capacidad de imaginar también nos permite hablar y entender. En este texto vemos que hay distintos tipos y grados de imaginación. La primera es la imaginación eidética, la cual es la más imperfecta e inadecuada para el estudio. Los docentes debemos educar la imaginación, haciendo que los alumnos lleguen a niveles superiores cómo la imaginación de proporción, asociación, reproductiva o simbólica.
La imaginación es educable, y nosotros como profesores debemos ayudar a nuestro alumnos a desarrollarla haciendo que crezca y se desarrolle, pero siempre teniendo en cuenta la edad de la persona y sin hacer que vivan de la imaginación.
Una de las características de la vida humana es la necesidad de aprender, esto refleja a su vez la necesidad de la educación; idea que destaca en el capítulo cuatro. A esto se le une la esperanza y el optimismo los cuales abren el camino del hombre. Sin optimismo no se llega a ninguna parte y para lograrlo es necesario confiar en uno mismo.
Como el autor resalta a lo largo de todo el libro el rol de educar los sentimientos primeramente les concierne a los padres, ya que el niño necesita un cierto equilibrio y control en su vida. Poco a poco, gracias a esto, irá desarrollando su personalidad debido a que sin esta base de aprendizaje será muy difícil la existencia de otros que harán que alcance el bien y tome decisiones correctas.
La imaginación es una cualidad que está siempre presente en el ser humano. Sin esta el hombre no podría entender, ya que es la facultad que permite unir las palabras y las frases. Debido a la imaginación es por lo que el hombre está lleno de temores. Podemos ayudar al crecimiento de la imaginación, pero educarla, desarrollarla, le corresponde a cada uno. En el texto destaca que la televisión (ejemplo muy propio en la actualidad), la deseduca puesto que su fin no es organizar nada, sino fascinar.
Como se ha ido mencionado a lo largo de los capítulos anteriores, la educación de los sentimientos constituirá la base para poder incorporar nuevos aprendizajes para poder percibir la verdad y aspirar al bien.
El hombre se caracteriza por la necesidad de tiene de aprender. Para ello debe desarrollar la esperanza y tras ello se desarrollara de forma automática el optimismo. Si este optimismo no se encuentra en la vida de cada persona, ésta vivirá en torno al miedo, como así menciona Thomas Hobbes.
Por ello, podemos afirmar que si la familia no educa adecuadamente al niño, el adulto será inmaduro y esta inmadurez le llevará a sentirse en una situación de miseria, subordinándose al Estado. Para que esto no suceda, se debe educar a los hijos para que confíen en sí mismos y esto se traduzca en el desarrollo del optimismo.
Otro de los motivos por los que es muy importante una buena educación de la afectividad es porque ésta desemboca directamente en la imaginación, es decir, en la fantasía.
El autor alude a los mitos como parte del desarrollo de la imaginación, ya que ayuda al incremento de ésta. Sin imaginación el hombre no podría entender.
La primera fase del desarrollo de la imaginación es la llama imaginación eidética, la que está mas cerca de los sentidos externos. Se da en los sueños, es una imaginación desorganizada.
Por medio de la imaginación auto-reproductiva podemos imaginarnos el tiempo (isocronía) y el espacio (isotropía). Nuestra imaginación representa el espacio en tres dimensiones.
Representar es propio de la imaginación en su nivel más alto, es decir, un desarrollo y perfeccionamiento de su carácter proporcional o asociativo.
El autor distingue la imaginación proporcional, es decir, aquella que identifica el todo viendo solo una parte, y por otro lado la imaginación asociativa, la que permite comparar objetos.
Por tanto, ¿cómo y cuándo debemos educar la imaginación? La imaginación se debe educar desde que se es niño, sobre todo en la etapa de la adolescencia ya que entro los 20 y los 22 años ésta se habrá desarrollado por completo.
Es muy importante educarla bien ya que de ella dependerá luego el buen funcionamiento de la inteligencia.
Hoy en día, la imaginación está mal educada y es en parte por la televisión o los periódicos cuyo fin es fascinar, no organizar nada. Aunque actualmente no existan muchos elementos educativos hay uno que es realmente eficaz, el cine.
Es un buen elemento ya que una película consiste en contar una historia en menos tiempo de lo que duraría la historia en la vida real, por lo que se han de hacer recortes y montar las escenas; en este momento las imaginación completará el desarrollo de las escenas para darle sentido a la película.
A la hora de educar la imaginación de los niños para educar así su inteligencia no conviene interrumpir el desarrollo de la imaginación proporcional con la lógica, sino que es preferible esperar a que se desarrolle por completo para después incurrir en la formación de tipo lógico. Para ello, el estudio de la geometría es fundamental, ya que termina de desarrollar la imaginación con respecto al espacio y el tiempo.
Por otra parte, es necesario que el niño logre formarse como persona, y para ello se les debe educar en la verdad, mostrándosela y enseñándole a buscarla.
Por favor, indica quién eres... no puedo poner nota a Anónimo....
Mil gracias
El hombre tiene necesidad de aprender, partiendo de la estabilidad emocional.
El hombre debe afrontar el miedo con la fortaleza.
Hobbes considera que el estado es fruto de la imaginación del hombre.
El Estado no debe desempeñar las acciones propias de la familia. La familia es algo natural y el Estado es algo artificial. Es esencial que la labor familiar se lleve a cabo correctamente para que el hombre no se subordine al Estado. Si desde la familia se educa bien, especialmente la afectividad, el hombre será optimista y tendrá confianza en sí mismo, por lo tanto no se tendrá miedo ni acudirá a la protección del Estado.
La imaginación está muy desarrollada en el hombre, de hecho, la educación en la afectividad desemboca en la imaginación.
El mito es una fase del desarrollo de la imaginación.
La fantasía humana es una facultad orgánica, que a diferencia de otras, puede incrementar. Esta es imprescindible para el aprendizaje, pues con solo las facultades y el desarrollo motor no basta, es necesaria la imaginación para procesos tan comunes como hablar.
La primera fase de la imaginación es la eidética, como por ejemplo los sueños. Sin embargo esta imaginación no sirve para la organización de la conducta. Los adolescentes suelen estar divagando, y esto es nefasto para el estudio. El estudio requiere disciplina, y primero se debe disciplinar la imaginación.
La imaginación eidética es la más próxima a los sentidos, esta no capta la proporción.
La imaginación hay que educarla, y la mejor forma de hacerlo es ascendiendo a niveles superiores, a la imaginación proporcional. En la actualidad la imaginación no está bien educada y por lo tanto no está bien desarrollada.
La imaginación es proporcional y por lo tanto también es asociativa, pues asociar es extender la proporción. Lo característico de la imaginación es hacer comparaciones, así se marca su carácter proporcional.
Por encima de la imaginación proporcional se encuentra la auto-reproductiva.
Lo propio de la imaginación es representar, esto conlleva un desarrollo y perfeccionamiento de la proporción y asociación.
La imaginación proporcional identifica un todo partiendo de una parte, y la asociativa es aquella que permite comparar objetos.
Lo característico de las proporciones es que son fijas, estables.
La imaginación es educable porque es desarrollable, puede crecer, y el crecimiento depende de la educación.
La educación de esta se debe llevar a cabo durante la adolescencia, además contribuye al desarrollo de la inteligencia.
A partir de una cierta edad la imaginación no crece más.
La televisión deseduca la imaginación, llevándola de nuevo a un nivel eidético. Lo mismo sucede cuando un periódico no está bien compuesto.
En la actualidad existen pocos elementos educativos de la imaginación. A pesar de todo existen ciertas películas que si contribuyen al desarrollo de la imaginación.
Cada uno debe desarrollar su propia imaginación, pero es bueno que se ayude desde fuera.
Para una educación equilibrada de la dimensión afectiva, y una apertura a nuevos aprendizajes guiados hacia la Verdad y el Bien, es necesario conseguir que el niño desarrolle la esperanza y el optimismo. Sin éstos la proyección que tenga del futuro se verá truncada por el miedo o por una actitud “negativa” constante. Ahora, es importante señalar que en el fortalecimiento de dichas actitudes, optimismo y esperanza, juega un papel muy importante la imaginación. Es la imaginación del hombre la que le hace capaz de mirar al futuro o evocar al pasado, por lo tanto una deformación en la misma causaría una distorsión de la realidad y una existencia determinada por el temor.
La imaginación es esencial en la vida, por ejemplo sin ella no se podría fabricar o producir cosas artificiales ya que éstas surgen de la capacidad inventiva del hombre; y por tanto vemos la necesidad de educar esa capacidad de fantasía que poseemos y que nos diferencia de los animales. A lo largo del crecimiento del hombre la imaginación también va creciendo en niveles de maduración. Es importante ir alcanzando en las personas esos niveles para favorecer a su crecimiento equilibrado.
El primer nivel de imaginación que nos encontramos es la eidética, que se caracteriza por ser desorganizada y con una tendencia a la divagación. Este primer nivel debe pasar a otro superior, porque un excesivo ensueño te desentiende de la realidad. El segundo nivel es la imaginación proporcional y asociativa, la persona es capaz de establecer comparaciones y constantes, lo cual le ayuda a aproximarse a la realidad. El último nivel, el más superior y al cual debemos llevar a todos nuestros alumnos, es la imaginación reproductiva; consiste en el progreso del carácter de perfección y asociación de la imaginación que posee el hombre y donde, la persona, es capaz de realizar representaciones constantes.
Es elemental educar la imaginación porque es el antecedente de la inteligencia, ya que requiere de la misma para poder llegar al máximo. Por eso es ineludible el evitar en los niños toda actividad que la deforme o que le impida su sano desarrollo. En mi opinión, si el niño no logra un desarrollo óptimo de la imaginación puede llevarle a una distorsión de la realidad, que al final causará una mayor tendencia a una vida atemorizada y a un desarrollo no pleno de la inteligencia.
La vida humana se caracteriza por la necesidad de aprender, el autor señala que para que sea posible es necesaria una estabilidad emocional y una educación de los afectos, de la cual se encarga la familia. Al mismo tiempo, en este capítulo es patente la importancia de la educación de la imaginación ya que es un antecedente de la inteligencia y aporta mucho a la estabilidad emocional que se requiere para un buen aprendizaje. El autor recalca que es necesario educar la imaginación, para que el niño no se deje llevar en su vida por la imaginación eidética, es decir, en función de ensoñaciones; ya que esto le impediría una formación integral de sí mismo porque se construiría a partir de ideas que no coinciden con la realidad sino más bien se quedan un poco etéreas. Todo esto resultaría en una inestabilidad emocional, a una inseguridad personal de que la persona vive “en el mundo de las ideas”, una falta de confianza en sí mismo que le impide el compromiso, el tomar decisiones relevantes, y sobre todo el desarrollo de la propia libertad; en el fondo lleva a que la persona no se conozca a sí misma, y no conozca la realidad. Por eso Polo recalca la importancia de distraer a un niño que esté mucho tiempo ensimismado, y enseñarle la importancia de ser imaginativo y creativo pero a partir de la realidad, y no viviendo en ensoñaciones.
Adicionalmente, me ha parecido muy relevante lo que nos ha transmitido de que la inteligencia empieza por la abstracción de las imágenes, siempre y cuando sean buenas imágenes, sean educativas, porque de lo contrario, contribuiría a una deformación de la imaginación a través de esas imágenes muy poco educativas en la televisión y en el periódico, por eso importa mucho que sean buenos programas que favorezcan al desarrollo de la imaginación, evitando la pasividad intelectual de los niños ante los medios de comunicación, y beneficiando también un pensamiento crítico y un mundo interior rico.
Leonardo Polo dice que en la familia es donde se debe educar los sentimientos, es decir, la dimensión afectiva. El objetivo de esto es tener un equilibrio, que es la base de la personalidad.
Es necesario aprender a partir de la estabilidad emocional, la esperanza y el optimismo abren el camino del hombre.
Una mala educación familiar lleva a pensar que el estado debe ser absolutista, pero al estado no le compete realizar las funciones de la familia. Porque la familia es la institución natural. El estado totalitario es incompatible con la familia.
El hombre debe confiar en sí mismo, se le debe educar de tal modo que confíe en sí mismo porque eso se traduce en optimismo.
El hombre también necesita la imaginación y la fantasía. Sin ellas el hombre no podría crear ni producir. La imaginación es productiva por eso es tan necesaria. Tanto que en los niños tiene una función mitológica y el mito es una fase del desarrollo de la imaginación necesaria. Sin imaginación el hombre no podría entender, también es necesaria para escuchar los sonidos (la música), para ver (la organización de los objetos visuales es imaginativa) y para hablar (permite unir las palabras y frases). La imaginación es una facultad cognoscitiva .
El ser humano tiene la necesidad de aprender, aprendemos a partir de la estabilidad emocional. Con esta estabilidad hay que lograr la esperanza, pues sin ella no se daría lugar al optimismo, que sirve para mirar hacia delante ya que el hombre se proyecta hacia el futuro. Según Thomas Hobbes, toda la conducta humana se explica por el miedo, siendo una tendencia humana a la que se debe resistir con la fortaleza. Hobbes considera que el Estado es fruto de la imaginación de hombre. El Estado no debe desempeñar las acciones propias de la familia ya que ésta es una institución natural y el Estado es algo artificial. Para que el hombre no se subordine al Estado, es necesario que se eduque bien al niño porque de esta manera no necesitará la protección de otro (Estado). La educación familiar es importante para que el Estado no se convierta en el gran protector, por esto se debe educar al hombre de tal modo que confíe en sí mismo, para esto el hogar tiene que ser acogedor.
El hombre cuenta con una imaginación muy desarrollada, gracias a ella es capaz de crear. La imaginación es una facultad cognoscitiva, por esto la organización de objetos visuales y de los sonidos es imaginativa. El hombre es un animal racional, según esto santo Tomas de Aquino da su primera definición de imaginación: la facultad proporcional.
La primera fase de la imaginación es la imaginación eidética, que es la que se da en los sueños, la más imperfecta. Hay que tener cuidado con esto, ya que puede llevar al niño a la divagación que es un obstáculo para el estudio ya que este exige disciplina. Esto lleva a la conclusión de educar la imaginación y para ello hay que ascender a los niveles superiores, a la imaginación proporcional.
Una imagen es una proporción, la imaginación capta las proporciones de los objetos percibidos. Por ser proporcional, la imaginación también es asociativa, quiere decir, extender la proporción. La imaginación asociativa permite comparar objetos
Por encima de la imaginación proporcional está la imaginación auto-reproductiva, que es la referencia de la proporción a sí misma, gracias a ella se puede imaginar el tiempo y el espacio, representarlo. Representar es lo propio de la imaginación en su nivel más alto, es decir, un desarrollo y perfeccionamiento de su carácter proporcional o asociativo.
Como conclusión, cabe destacar que hay que educar la imaginación, como ya hemos visto cuenta con diferentes etapas. Hay que lograr alcanzar el nivel máximo de imaginación en la adolescencia porque hacia los 20-22 años ésta ya no crece más, y si no se alcanza este nivel máximo la inteligencia funcionará mal.
El papel principal de la familia es la educación en la afectividad, es decir, ayudar a conseguir una estabilidad emocional, y por ello conseguir una personalidad firme. Para conseguir esto, es de gran importancia el papel del optimismo, pues si confías en ti mismo y en la realidad que te rodea, surgirá la motivación de aprender y mejorar. Y para que se de el optimismo, se debe lograr la esperanza, pues sin ella, el hombre no encontrará fuerzas para poder sonreír y luchar a pesar de cualquier dificultad.
Aun así, una conducta humana que nos suele acompañar actualmente es el miedo. Aquella imaginación que anticipa el peligro y que sólo se vence gracias a la fortaleza. Es también una falta de confianza. Éste nos impide ser nosotros mismos y nos limita, haciéndonos actuar de manera diferente a la propia.
La imaginación es una facultad cognoscitiva del hombre que destaca por su gran desarrollo, y es gracias a ella, que el hombre puede crear. Es posible ayudar a que crezca la imaginación, pero es uno mismo el que hace que cambie, no hay posibilidad de intervenir en ella. Con esto, afirmamos que la educación en la afectividad desemboca en la imaginación.
Podemos destacar varias fases en su desarrollo. La primera es la imaginación eidética. Ésta, que se da en los sueños, es imperfecta, desordenada y desorganizada. No debemos quedarnos en ella, pues la imaginación hay que educarla y la eidética no sirve para la organización de la conducta. La imaginación proporcional, que es estable, capta las proporciones de los objetos percibidos, como por ejemplo, atribuir una pezuña a un perro, cuando sólo veo una pezuña. Otra imaginación es la asociativa, que permite comparar y contrastar objetos, "mayor, menor". A su vez, está la auto-reproductiva, que es proporcional internamente, como el espacio y el tiempo, que no se ve ni se oye, pero si que se imagina.
Por último, afirmar que la imaginación se debe educar cuanto antes,sobre todo en la adolescencia, pues a partir de una edad ya no es posible ayudar a que crezca. y aclarar que para desarrollar bien la inteligencia, debe estar bien desarrollada la imaginación.
En el primer epígrafe nos habla de la importancia de que la familia eduque la afectividad del niño, con el fin de que este consiga equilibrio durante toda su vida. El hombre necesita aprender a partir de la estabilidad. Resalta que sin esperanza no hay optimismo y que el hombre es el único ser que se proyecta hacia el futuro. Thomas Hobbes se ve muy influenciado por un trauma infantil y nos dice que toda la conducta humana es explicada por el miedo, y que el miedo es una tendencia humana a la que se debe resistir con la virtud de la fortaleza. Lo más destacado del pensamiento de Hobbes es que el hombre tiene que hacer un pacto social y entregar todas sus posibilidades de violencia al Estado, para lograr la paz social, que solo se podrá lograr si todos los ofensivos y defensivos que tiene el hombre son entregados al Estado. De manera que le quita al hombre todo su poder para dárselo al Estado, y se formaría lo que sería una construcción artificial del hombre, ya que este solo se limitaría a realizar sus trabajos, de lo demás se encararía el estado, ya que según Hobbes “el hombre no puede saber hacer otra cosa”.
Esto es lo que llamaríamos un estado absolutista, y sería el único responsable y capaz de satisfacer nuestras necesidades. Así nunca se encontraría el equilibrio del hombre, para que haya equilibrio se debe tener claro que la familia es la institución natural y el estado la institución artificial. Si la familia no educa correctamente se produce inmadurez y esto provoca que nos queramos respaldar por el Estado y subordinarnos a él. De ahí viene la importancia de la educación de las emociones para que no ocurra lo anterior. Por tanto la filosofía de Hobbes solo sería viable si no existiera la familia. Aun así se vería anulado por completo toda nuestra iniciativa y libertad. Cuando el hombre tiene equilibrio y es maduro no exige un respaldo continuo, salvo la paternidad de Dios, ya que la paternidad del estado no existe es una gran equivocación. Por tanto lo más importante es educar al hombre de tal modo que confíe en sí mismo, y tendrá optimismo, de lo contrario el hombre se aterrorizará. Educar en afectividad es importantísimo para la imaginación, sin imaginación el hombre no crea, no produce nada. El hombre tiene temores por que tiene imaginación.
La imaginación eidética, es la primera fase de la imaginación, la más imperfecta, es la que se da en los sueños, por eso nuestros sueños son desordenados. El niño tiene este tipo de imaginación, pero no conviene quedarse en esta fase, sino viviría solamente en ensoñaciones, que no quiere decir en los mitos, ya que los mitos tienen propósitos, y los sueños no. Este tipo de imaginación hace que divaguemos, se da mucho en la adolescencia. Hay que disciplinar la imaginación, y la mejor manera de hacerlo es ascender a niveles superiores. En cuento a la proporción y asociación, asociar es extender la proporción, la imaginación no emplea reglas lógicas, los animales no siguen una conducta pero sus comportamientos tienen imaginación. Para la imaginación reproductiva el tiempo y el espacio son siempre igual (isocronía y isotropía), son solo accesibles desde el pensar no desde la imaginación.
Si hablamos de educar la imaginación solo se puede hacer hasta los 20-22 años, luego ya no crece más. Es muy importante, ya que si la imaginación no alcanza su nivel máximo, la inteligencia funcionará mal, además la imaginación no se puede sustituir por nada. Debemos tener en cuenta que el antecedente de la inteligencia es la imaginación.
Tenemos que tener muy presente, lo que educa y deseduca la imaginación, hay que tener cuidado con la televisión, periódicos etc. En conclusión podemos ayudar al crecimiento de la imaginación, pero está claro que desarrollarla y educarla está en manos de cada persona.
En este capítulo habla de que para los humanos es necesario aprender. El hombre es el único ser que tiene un proyecto de futuro. Una persona que no quiere cambiar no aprende nada.
Una persona optimista, ve las cosas con ánimo ,la base del optimismo es la esperanza. Ser optimista es confiar en uno mismo.
Thomas Hobbes dice que toda la conducta humana se explica por el miedo, la imaginación que anticipa el peligro. El miedo es una tendencia humana a la que se debe resistir con la virtud de la fortaleza, sin fortaleza se está a la defensiva.
Hobbes también dice la importancia de la imaginación ,el hombre tiene una imaginación muy desarrollada ,más que los animales. S i no fuera por su imaginación el hombre no podría crear. La primera fase de la imaginación se llama eidética ,es la de los sueños ,la más imperfecta , los niños tienen este tipo de imaginación. Los mitos tienen un propósito los sueños no. El tiempo para la imaginación es una sucesión siempre igual (isocronía), se imagina , el espacio imaginado es siempre igual (isotropía).
Es un error muy grave estropear la imaginación, hay que desarrollarla, educarla y solo puede hacerlo uno mismo.
La familia es una institución natural , si la familia no educa bien al niño , el adulto es inmaduro y con esa inmadurez se siente miserable. El estado totalitario es incompatible con la familia , existe la eterna paternidad de Dios pero la paternidad de estado no existe
En este capitulo el autor se centra en la educación de la imaginación.
La familia educa principalmente los sentimientos cuyo objetivo fundamental es el equilibrio, la vida humana se caracteriza por la necesidad de aprender a partir de la estabilidad emocional, el hombre es el único que se proyecta hacia el futuro.
En el hombre la imaginación esta tan desarrollada que puede imaginar el futuro o evocar el pasado, es productiva y gracias a ello puede crear y producir. el mito es una de las fases del desarrollo de la imaginación. La primera fase de la imaginación es la eidéitica (sueños) no hay que confundir las ensoñaciones con los mitos, los mitos tienen propósitos los sueños no. el estudio exige disciplina y lo primero que hay que disciplinar es la imaginación por esto hay que educar la imaginación y la mejor manera de hacerlo es ascender a los niveles superiores, a la imaginación proporcional, por el hecho de que sea proporcional hace que sea asociativa, una imagen es una proporción. Los animales se caracterizan por el comportamiento y los hombres por la conducta. Pero por encima de la imaginación proporcional encontramos la auto-reproductiva, se puede imaginar el tiempo y el espacio, representar es lo propio de la imaginación en su nivel mas alto las proporciones son fijas, estables.
Jaime Soriano Mora
Según como da ha entender Hobbes el arma más peligrosa del hombre no es su inteligencia sino su propia imaginación,ya que es su propia imaginación la que le provaca y crea eso miedos que le impide avanzar y a ver las cosas desde otra perspectiva.Para eso en mi opinión como futuros docentes deberíamos preparar a nuestros para que eduquen su imaginación,eso si bloquear su imaginación porque con el uso de la imaginación se suele conseguir solucionar algunos problemas.Porque cuando antes se les eduque y diriga su imaginación eso problemas que surgen cuando hay una imaginación descontrolada se disiparan.Porque como dice Hobbes la imaginación es la causante de la mayoría de los miedos que se crea el hombre y como viene en el libro "El miedo es una tendencia humana a la que se debe resistir con la virtud de la fortaleza".
Jaime Soriano Mora
Según como da ha entender Hobbes el arma más peligrosa del hombre no es su inteligencia sino su propia imaginación,ya que es su propia imaginación la que le provaca y crea eso miedos que le impide avanzar y a ver las cosas desde otra perspectiva.Para eso en mi opinión como futuros docentes deberíamos preparar a nuestros para que eduquen su imaginación,eso si bloquear su imaginación porque con el uso de la imaginación se suele conseguir solucionar algunos problemas.Porque cuando antes se les eduque y diriga su imaginación eso problemas que surgen cuando hay una imaginación descontrolada se disiparan.Porque como dice Hobbes la imaginación es la causante de la mayoría de los miedos que se crea el hombre y como viene en el libro "El miedo es una tendencia humana a la que se debe resistir con la virtud de la fortaleza".
Al principio de este cuarto capítulo, el autor hace referencia a la educación de la estabilidad emocional de los niños, que se ve sustentada por dos pilares fundamentales: la esperanza de que el niño puede ser mejor de lo que en un momento determinado es, y el optimismo que nace de esta esperanza.
Sinceramente creo que es necesario educar a un niño en estos dos aspectos, además de otros muchos, porque con una buena estabilidad emocional, un niño puede ser mejor educado, aprende más y mejor… y sobre todo se siente motivado y capaz de hacer casi cualquier meta que se proponga.
Enlazado con esto, se alude a Hobbes para explicar que la imaginación también es muy importante que sea cultivada, ya que gracias a esta las personas pueden hacer planes de futuro, fijarse las metas que quieran… y a partir de ese momento creerán que son capaces de lograrlas (esto es el optimismo) y tendrán la esperanza de que se cumplan sus deseos. Pero esta imaginación ha de ser educada así como el resto de aspectos de la persona, ya que si no se desarrolla tanto como debería, puede suponer un problema en la adolescencia, puesto que una falta de imaginación se traduce en una escasa inteligencia o un déficit de la misma: “la inteligencia empieza abstrayendo a partir de las imágenes”.
Como dato relevante, y para poner punto y final a este capítulo, cabe destacar que la televisión es un elemento que deseduca y no educa. Esto es que con su uso, las personas simplemente “chupamos información” sin procesarla ni razonarla. Por ello hay que saber usarla adecuadamente para que no sea un sustituto de la educación y mucho menos una traba para el desarrollo de la imaginación.
Según lo que nos dice el capìtulo cuarto, el hombre se caracteriza por la necesidad de aprender y además es el único ser que se proyecta hacia el futuro.
Según Hobbes el hombre debe hacer un pacto social en el que se persigue alcanzar la paz social y esto sólo se puede dar si se consigue que todos los medios defensivos y ofensivos del hombre sean entregados al Estado aún que sea el hombre el que cree al Estado. Para Hobbes el Estado es una creación artificial del hombre.
El Estado no debe de hacerse cargo de las necesidades de los hombres, anulando su libertad para que el hombre puede existir protegido por él, sino que debe de ser la familia la que haga las funciones propias que le correspondan.
El optimismo es muy importante para evitar el intervencionismo del Estado.
El mito es una fase de la imaginación de los niños. La imaginación nos permite unir las palabras o frases, por tanto sin imaginación no se puede entender.
No hay que confundir las ensoñaciones con los mitos, ya que éstos tienen propósitos y las ensoñaciones.
La imaginación va relacionada con la asociación y la proporción ya que para imaginar algo (taza) te imaginas la proporción de la taza no el objeto en singular. Las asociaciones pueden dar lugar a cuasi razonamientos, que según Aristóteles son los silogismos condicionales.
Imaginación auto-reproductiva: se refiere a sí misma y con ella se puede imaginar el tiempo (isocronía) y el espacio (isotropía).
La imaginación es desarrollable y la mejor definición de educar es: ayudar a crecer. El crecimiento de la imaginación depende de la educación.
La educación de la imaginación se da hasta los 20 o los 22 años y después ya no crece más, por eso es importante que antes de esos años ayudemos a la imaginación a crecer. Esto es muy importante para que la imaginación alcance su nivel máximo. Un error al nivel pedagógico que se suele cometer es intentar dar teoría de conjuntos antes de que corresponda, y lo ideal para que los niños aprendan esto es que su imaginación se haya desarrollado. Como el antecedente de la inteligencia es la imaginación es necesario que la imaginación llegue hasta su máximo desarrollo para que la inteligencia pueda funcionar.
En este cuarto capítulo, el autor nos habla de que hay que educar en la afectividad. El hombre siempre se proyecta al futuro y la esperanza y el optimismo son dos factores importantes que nos facilitan y nos abren el camino. Hay que lograr la esperanza para llegar a tener optimismo.
Nos habla de la imaginación, si no desarrollamos bien la imaginación la inteligencia funcionará mal, ya que el hombre no sería capaz de pensar, entender etc. La imaginación juega un papel fundamental en la vida ya que es una facultad cognoscitiva.
Su primera fase es eidética, siempre va pegada a la percepción y es la fase más imperfecta de todas y la que está más cerca de lo singular que de la armonía. La imaginación es fundamental durante la adolescencia para favorecer la inteligencia; se puede ayudar a formar la imaginación pero la educación de esta depende de uno mismo.
Hobbes piensa que el Estado es fruto de la imaginación del hombre, algo artificial, y la familia, al contrario es algo natural. Si desde la familia se educa bien, la persona será optimista y esperanzada, por lo que gracias a esto, no tendrá miedo y no acudirá al Estado.
El miedo en el hombre es una tendencia humana a la que se le debe resistir con la virtud de la fortaleza.
CAPÍTULO IV: EDUCACIÓN DE LA IMAGINACIÓN
A la familia le corresponde la educación de los sentimientos, de lo afectivo, cuyo fin es alcanzar un equilibrio emocional. Así, se van cimentando las bases de la personalidad necesaria durante toda la vida. Otra necesidad patente en nuestra vida es la necesidad de aprender a partir de la estabilidad emocional, alcanzar la esperanza, el optimismo (confiar en uno mismo), proyectándonos hacia el futuro (característica única del hombre). Frente a estos sentimientos encontramos el miedo (imaginación que anticipa el peligro, tendencia humana), frente a este miedo debemos resistor con la virtud de la fortaleza. Thomas Hobbes explica la conducta con el miedo y como solución propone hacer un pacto social, entregándole todo al Estado, que es una construcción artificial del hombre, así se justifica el absolutismo político. Para evitar esto, tiene que haber una buena educación familiar, sobre todo a nivel emocional, que nos lleve a madurar. Las ideologías comunistas comparten el punto de vista de Hobbes, el Estado totalitario suple a la familia (institución natural) por ser incompatibles, de ahí, la importancia de la educación que supere esto.
La fantasía surge de la imaginación, que juega un papel central en la vida pues sin imaginación el hombre no podría crear. Por tanto, la educación de la afectividad desemboca en la fantasía. En los niños se repite más la fase mítica de la humanidad, es decir, el hombre cuya imaginación-fábula está en fase pre-cristiana. Se puede decir que el mito es una fase del desarrollo de la imaginación. Y por lo tanto, la fantasía es una facultad orgánica susceptible de incremento a diferencia de otras. A su vez, el aprendizaje requiere imaginación (facultad cognoscitiva). Según santo Tomás de Aquino, la imaginación es una facultad proporcional.
La primera fase de la imaginación es la eidética, que se da en los sueños. Es más imperfecta, pues en los sueños hay lapsus. La imaginación se educa, y la mejor manera es ascendiendo a los niveles superiores, a la imaginación proporcional. La imaginación eidética es la más próxima a los sentidos externos. La proporción de algo se refiere a sus rasgos primarios, a un esquema. Una imagen es una proporción. Si es proporcional entonces también es asociativa. Asociar es extender la proporción. Lo propio de la imaginación es establecer comparaciones y contrastes. Las asociaciones dan lugar a razonamientos. Esto se conoce como silogismos condicionales. Por encima de la imaginación proporcional está la auto-reproductiva. Es la referencia de la proporción en sí misma. Se puede imaginar así el tiempo (isocronía) y el espacio (isotropía). Nuestra imagen del espacio es el espacio euclídeo, el tridimensional. Análogamente la del tiempo es la de flujo. Representar es lo propio de la imaginación en su nivel más alto.
Hacia los 20 o 22 años la imaginación no crece más. La televisión deseduca la imaginación, pues hace que volvamos al nivel eidético. No educa porque es fascinante, y por tanto, no organiza nada. Lo mismo sucede con los periódicos. Hoy en día hay pocos elementos educativos de la imaginación, sólo en cierto tipo de cine. La película tiene que incidir sobre la imaginación proporcional, no sobre la eidética. A formar la imaginación se puede ayudar, pero corresponde a cada uno llevarlo a cabo.
El hombre necesita de la estabilidad emocional, para aprender. El hombre siempre se proyecta al futuro. El miedo es la imaginación que se anticipa al peligro, y se afronta con la fortaleza. El Estado es fruto de la imaginación del hombre, según Hobbes y el Estado tiene que desempeñar las acciones propias de la familia, ya que la familia es algo natural y el Estado es artificial. La labor familiar es necesario que sea llevado a cabo correctamente, para que el hombre no se subordine al Estado. Si en la familia se educa bien la afectividad, el hombre no tendrá miedo ni acudirá a la protección del Estado.
La educación en la afectividad desemboca en la imaginación. La fantasía humana es una facultad orgánica que puede aumentar y es imprescindible para el aprendizaje, con las facultades y el desarrollo motor no basta, se necesita de la imaginación para procesos comunes como es hablar.
La primera fase de la educación es la eidética, esta imaginación no sirve para la organización de la conducta. La divagación, es característica en los adolescentes y afecta a su atención en el aula. Primero hay que disciplinar a la imaginación. Hoy en día la imaginación no está bien educada por lo tanto tampoco está bien desarrollada. La imaginación es asociativa porque es proporcional. Por encima de la imaginación proporcional se encuentra la auto-reproductiva. La imaginación se puede educar puesto que se puede desarrollar y crecer, y ese crecimiento depende de la educación. La educación suele darse durante la adolescencia. La televisión contribuye a la deseducación de la imaginación. Cada uno debe desarrollar su propia imaginación pero con ayuda de fuera.
En la vida humana es fundamental el aprender, y esto se realiza a partir de la estabilidad emocional.
La esperanza y el optimismo abren el camino del hombre, es necesario lograr la esperanza para así alcanzar el optimismo. El optimismo se traduce en confiar en uno mismo.El miedo en el hombre es una tendencia humana a la cual se debe resistir por medio de la virtud de la fortaleza. La educación de la familia es fundamental, en el caso de que esta sea mala se puede llegar a pensar que el estado sea absolutista.
La imaginación juega un papel fundamental en la vida, permite al hombre construir entes artificiales.La imaginación es una facultad cognoscitiva. Es fundamental educar la imaginación, sobre todo en la etapa de la adolescencia, es necesario educarla ya que si esta no alcanza su máximo nivel, la inteligencia no se desarrollaría adecuadamente.
El primer nivel de la imaginación es eidetica, en la cual la imaginación va pegada a la percepción, es el nivel más imperfecto, parte de lo singular hasta llegar a la armonía. La esencia del hombre es sistemática.
Por lo tanto se puede ayudar a formar la imaginación pero solo la puede educar uno mismo.
El hombre tiene la necesidad de aprender, ello conlleva una buena educación. Lo primero que se debe educar del hombre son los sentimientos. La estabilidad emocional, genera un equilibrio en la vida del hombre; ésta se consigue por medio de la esperanza, seguida de un optimismo. Poniendo al miedo como contra-ejemplo, ya que éste solo es, la imaginación que se anticipa al peligro; ante actitudes miedosas, el ser humano debe recurrir a la esperanza y optimismo, ya que con entusiasmo las cosas nos asustan menos. Ellas abren el camino del hombre, que obstaculiza el miedo.
El hombre crea, produce, avanza, o tiene temores gracias a su capacidad para imaginar. La educación de la imaginación, tiene varios niveles de desarrollo: el primero, es la imaginación eidética, la que se desarrolla en los sueños en nuestras primeras etapas. El segundo nivel, es la imaginación proporcional, es decir, identifica el todo a partir de una parte, de ahí nos lleva a una imaginación asociativa, que relaciona objetos y los compara. Y por último, el nivel de la imaginación auto-reproductiva, superior a las demás por su capacidad para ver en tiempo y espacio.
La imaginación se va desarrollando a lo largo de los años, por lo que es educable. Para ello, hay que ayudar a crecer, y a su vez, crecerá nuestra imaginación. Es fundamental una buena educación y su consecuente desarrollo máximo de la imaginación, para un correcto funcionamiento de la inteligencia.
En este capítulo se hace referencia en primer lugar a que a la familia le corresponde la educación de los sentimientos. El objetivo debe ser que el niño tenga una emotividad vivida con cierto control. Si la familia no educa bien al niño, el adulto es inmaduro y esto le lleva a sentirse en una situación de miseria ante la cual necesita la protección de otro y recurre al Estado. El Estado totalitario es incompatible con la familia a la que suple indebidamente.
En este capítulo también se hace referencia a que la imaginación juega un papel central en la vida. Gracias a la imaginación el hombre puede crear y producir. La imaginación tiene distintas fases y la primera es la imaginación eidética que es la más próxima a los sentidos externos. Una persona que no pasa de la imaginación eidética vive en función de ensoñaciones. Imaginar no es objetivar sino que es la proporción, los rasgos primarios, el esquema de algo. La imaginación también es asociativa ya que asociar es extender la proporción. Por encima de la imaginación proporcional se encuentra la imaginación auto-reproductiva. Representar es lo propio de la imaginación en su nivel más alto, es decir un desarrollo o perfeccionamiento de su carácter proporcional o asociativo.
A partir de cierta edad no se puede ayudar a crecer la imaginación. No es bueno dejar que los hijos sueñen despiertos demasiado, es mejor distraerlos para que salgan de esa situación de ensimismamiento, porque si no uno se vuelve irrealista.
El antecedente de la inteligencia es la imaginación y para que la inteligencia puede funcionar bien es necesario que la imaginación haya llegado al nivel máximo al que puede llegar. Por último se señala que la televisión deseduca la imaginación , ya que contribuye a que vuelva al nivel eidético. Actualmente hay cosas que si que educan la imaginación como algún tipo de cine y algunas películas. Para educar la imaginación es necesario que le niño haga alguna reflexión.
El hombre tiene la necesidad de aprender, partiendo de la estabilidad emocional. El miedo es fruto de la imaginación. Hobbes debido a su pasado, no tiene esperanza ni optimismo y piensa que el estado es fruto de la imaginación del hombre, por lo tanto, algo artificial.
La labor familiar es fundamental para el desarrollo correcto de las personas. En este ámbito, debe educarse la afectividad, si se educa bien, las consecuencias son muy positivas: el hombre será optimista y tendrá confianza en sí mismo, y como resultado no tendrá miedo. Ya que su imaginación habrá sido educada.
Cabe destacar que la imaginación está muy desarrollada en el hombre de manera natural. Hay que trabajar la fantasía, que es necesaria para el aprendizaje, como por ejemplo: para hablar.
La eidética es la primera fase de la imaginación que se da en los sueños, se caracteriza por la imperfección. Es la más común en los niños. Y es necesaria educarla desde muy pequeños.
La imaginación es educable porque se desarrolla, nosotros como maestros tenemos que educar la imaginación de nuestros niños, con la finalidad de que lleguen a niveles superiores de imaginación, mencionados en el libro.
Actualmente hay elementos que deseducan la imaginación, como por ejemplo, la imaginación.
El hombre tiene la necesidad de aprender, partiendo de la estabilidad emocional. El miedo es fruto de la imaginación. Hobbes debido a su pasado, no tiene esperanza ni optimismo y piensa que el estado es fruto de la imaginación del hombre, por lo tanto, algo artificial.
La labor familiar es fundamental para el desarrollo correcto de las personas. En este ámbito, debe educarse la afectividad, si se educa bien, las consecuencias son muy positivas: el hombre será optimista y tendrá confianza en sí mismo, y como resultado no tendrá miedo. Ya que su imaginación habrá sido educada.
Cabe destacar que la imaginación está muy desarrollada en el hombre de manera natural. Hay que trabajar la fantasía, que es necesaria para el aprendizaje, como por ejemplo: para hablar.
La eidética es la primera fase de la imaginación que se da en los sueños, se caracteriza por la imperfección. Es la más común en los niños. Y es necesaria educarla desde muy pequeños.
La imaginación es educable porque se desarrolla, nosotros como maestros tenemos que educar la imaginación de nuestros niños, con la finalidad de que lleguen a niveles superiores de imaginación, mencionados en el libro.
Actualmente hay elementos que deseducan la imaginación, como por ejemplo, la televisión.
La vida humana se caracteriza por la necesidad de aprender. Para ello es necesaria una estabilidad emocional y una educación de los afectos. De esto se debe ocupar la familia “para que el estado no se convierta en el gran protector”, según Hobbes.
Otra de las cosas destacables en este capítulo es la imaginación. La imaginación es esencial en la vida, al igual que es necesaria para la inteligencia. El hombre va creciendo a lo largo de la vida y con él la imaginación. Ésta va alcanzando diferentes niveles de maduración. La primera fase de imaginación es la imaginación eidética que se caracteriza por ser desorganizada, en función de ensoñaciones. Si el hombre se queda en esta primera fase tendría la imposibilidad de una formación integral de él mismo ya que se construiría a partir de ideas que no coinciden con la realidad. La segunda fase es la imaginación proporcional y asociativa. Esta fase de la imaginación le permite acercarse más a la realidad, establece comparaciones, contrastes entre la imaginación y la realidad. La tercera y última fase es la imaginación reproductiva. Ésta es la fase más superior y a la cual tenemos que llegar. Consiste en representar en su nivel más alto, un desarrollo y perfeccionamiento de la imaginación proporcional y asociativa que posee el ser humano. Es decir, a partir de la observación de una parte imaginamos el resto, porque lo hemos visto anteriormente.
Como he dicho anteriormente, la imaginación es necesaria para la inteligencia. Por ello es muy importante la educación de la imaginación. Si esta no se educa correctamente puede llevar a una distorsión de la realidad, lo que provocara un desarrollo parcial de la inteligencia. Actualmente la televisión está muy integrada en la vida, tanto de los niños como de los adultos. Por ello la importancia de que aquellas programas favorezcan el desarrollo de la imaginación para que no cree una pasividad intelectual.
El hombre necesita ser educado en la afectividad y en esto la familia juega un papel muy importante. Necesita estabilidad emocional para que sea optimista y tenga esperanza. El miedo es la imaginación que se anticipa al peligro, y se afronta con la fortaleza. Si tiene una buena estabilidad es más difícil que tenga miedos y sufra.
La educación en la afectividad desemboca en la imaginación y esto es una razón de la importancia de la afectividad porque el niño debe tener una gran imaginación.
La imaginación eidética es la primera fase de la imaginación. La imagen eidética se suele dar en los sueños, es la más imperfecta. Esto es una razón del desorden de los sueños. La imaginación es proporcional y asociativa. Lo propio de la imaginación es establecer comparaciones, contrastes, no es más que un desarrollo de su carácter proporcional.
Por encima de la imaginación proporcional está la imaginación reproductiva que es la referencia de la proporción a sí misma. Por último hablar de la deformación de la imaginación, esto se da por causa de la televisión por ejemplo. La sobre estimulación que existe hoy en día mata la imaginación de los niños porque reciben tanta información que no son capaces de pensar por ellos mismos.
El hombre presenta la necesidad de aprender partiendo de la estabilidad emocional. El peligro es anticipado por el miedo, el cual ha de afrontarse con la fortaleza.
“El Estado es fruto de la imaginación del hombre” es una de las tesis que se pueden extraer del pensamiento de Hobbes. El Estado no debe abarcar y desempeñar las acciones propias de la familia, pues son dos ámbitos distantes entre sí. La familia es cuestión natural, mientras que el Estado puede calificarse como algo artificial. Si bien la familia no cumple con su cometido correctamente, el hombre podría quedar subordinado al Estado. Para ello, como hemos comentado con anterioridad en capítulos anteriores, la familia debe cimentar la educación en la afectividad con el fin de que el hombre coja confianza en sí mismo y no dependa de la protección del Estado.
La imaginación está muy desarrollada en el hombre, de hecho, la educación en la afectividad desemboca en la imaginación. La fantasía humana es una facultad orgánica del hombre, y sin ésta el aprendizaje no se podría efectuar. El aprendizaje es el resultado de la suma de la imaginación (fantasía) y el desarrollo motor.
La primera fase de la imaginación es la eidética, como por ejemplo los sueños. Pero, se dice que no basta la imaginación para la organización de la conducta. El estudio de los adolescentes requiere disciplina, y por ello, en primer lugar se debe disciplinar la imaginación. Actualmente, existe un problema en el desarrollo de la imaginación en la sociedad cuyo origen radica en la falta de educación de la misma.
Como es proporcional, la imaginación es asociativa (concibiendo la palabra asociar como entender la proporción), encontrándose subordinada a la imaginación auto-reproductiva. El desarrollo y el crecimiento son cualidades de la imaginación que le permite ser educable a ésta. Pero, la imaginación puede quedar deseducada teniendo como factor el uso excesivo de la televisión, esto la conduce a un nuevo nivel eidético. En la actualidad es posible desarrollar de modo autónomo la imaginación, pero es recomendable que se ayude de fuera.
En el capítulo IV se toca el tema de la educación de la imaginación y para ello uno de los puntos importantes es educar bien en la esperanza y el optimismo, la familia es la responsable de la educación de los sentimientos en una dimensión afectiva, y su objetivo es un equilibrio como persona.
La vida humana se caracteriza por la necesidad de aprender a partir de una estabilidad emocional con la que debemos lograr la esperanza ya que sin ella no cabe el optimismo.
Según Thoms Hobbes la conducta humana se explica por el miedo, pero el miedo tenemos que saber que es una tendencia humana que debemos resistir con la virtud de la fortaleza.
Hobbes sostiene que el hombre debe se hacer un pacto social, que entrega todas sus posibilidades de violencia a una entidad llamada Estado.
Por lo tanto para este autor el Estado es una construcción artificial del hombre y como suma de todo el poder justifica el absolutismo político.
Por lo que más tarde se verá la gran influencia de este autor en Marx.
Relacionado con la educación se entiende que una mala educación familiar lleva a pensar que el Estado debe ser absolutista. El Estado de Hobbes no es natural, es una institución artificial, mientras la familia es una institución natural.
La imaginación también señala Hobbes la importancia dentro debla vida, ya que sin la imaginación el hombre no sería capaz de crear.
La primera fase de la imaginación se suele llamar imaginación eidética que es la que se da en los sueños, por lo que es la más imperfecta.
Luego señalamos la imaginación reproductiva, en la que nos podemos imaginar el tiempo y el espacio.
Educar la imaginación es muy importante en la educación del adolescente ya que si la imaginación no alcanza su nivel máximo, la inteligencia funcionará mal.
Los humanos para aprender necesitan de una estabilidad emocional. Thomas Holmes explica que la imaginación se anticipa al peligro, mediante el miedo, el cual se resiste por medio de la virtud de la fortaleza. Para evitarlo hay que entregar todo al Estado puesto que es una construcción artificial del hombre. Así se justifica el absolutismo político y que el hombre se reduce al trabajo. Como consecuencia el Estado suple a la familia.
La fantasía surge de la imaginación la cual es necesaria para que el hombre cree. La imaginación del hombre es capaz de objetivar regularidades formales. El aprendizaje requiere imaginación. En la imaginación se habla de especie retenida, no de especie impresa. La primera fase de la imaginación es la eidética, que se da en los sueños y que es más imperfecta que la proporcional y por lo tanto asociativa que establece comparaciones y utiliza la razón. Por encima de esta encontramos la imaginación auto-reproductiva.
Los animales también poseen imaginación pero a diferencia de los hombres tienen comportamientos y no conductas. Por lo tanto en el hombre la imaginación se desarrolla gracias a su educación. Aunque la imaginación es más susceptible a crecer que el cuerpo hacia los 20-22 años deja de crecer.
Los humanos para aprender necesitan de una estabilidad emocional. Thomas Holmes explica que la imaginación se anticipa al peligro, mediante el miedo, el cual se resiste por medio de la virtud de la fortaleza. Para evitarlo hay que entregar todo al Estado puesto que es una construcción artificial del hombre. Así se justifica el absolutismo político y que el hombre se reduce al trabajo. Como consecuencia el Estado suple a la familia.
La fantasía surge de la imaginación la cual es necesaria para que el hombre cree. La imaginación del hombre es capaz de objetivar regularidades formales. El aprendizaje requiere imaginación. En la imaginación se habla de especie retenida, no de especie impresa. La primera fase de la imaginación es la eidética, que se da en los sueños y que es más imperfecta que la proporcional y por lo tanto asociativa que establece comparaciones y utiliza la razón. Por encima de esta encontramos la imaginación auto-reproductiva.
Los animales también poseen imaginación pero a diferencia de los hombres tienen comportamientos y no conductas. Por lo tanto en el hombre la imaginación se desarrolla gracias a su educación. Aunque la imaginación es más susceptible a crecer que el cuerpo hacia los 20-22 años deja de crecer.
Lo propio del hombre es aprender, es algo que le es necesario pues al tener la capacidad de proyectarse un futuro requiere previamente de un aprendizaje. Ya desde el principio se habla sobre el papel fundamental de la familia en la educación de los afectos, de los sentimientos. Conseguir el equilibrio de la dimensión afectiva permite al hombre tener esperanza y ser optimista ante todo lo que está por llegar. La virtud de la fortaleza le ayuda a no tener miedo y a confiar en uno mismo. Pero, ¿qué pasa cuando la educación familiar no ha sido la adecuada? La persona humana pasa a pensar que todo depende del Estado, convirtiéndose éste en el gran “protector”. Esto es totalmente incompatible con la familia, y un pensamiento claramente erróneo pues la paternidad del Estado no existe, sólo se encuentra en Dios.
Ahora, al ser el hombre capaz de ver un futuro propio podríamos hablar de imaginación. Es por esto que una buena educación afectiva nos lleva a poder imaginar, a poder objetivar regularidades formales. Si no fuéramos capaces de hacerlo, no entenderíamos nada de lo que nos rodea.
Pero nuestra imaginación pasa por diversas fases. Una primera, imperfecta y necesitada de educación, aquella más cercana a la percepción, caótica y desorganizada, hablamos de la imaginación eidética. Es esencial educarla para poder pasar a niveles superiores, a la imaginación proporcional. Cuando está más o menos desarrollada, lo normal será que el hombre sea capaz de establecer comparaciones, relacionar, etc. Esto se debe a que toda proporción es fija y estable. En esta fase, las ideas ya siguen reglas lógicas, adaptando así cierto orden.
Cuando perfeccionamos la imaginación proporcional alcanzaríamos la auto-reproductiva. Sólo en esta somos capaces de imaginar tiempo y espacio. La imaginación es por lo tanto desarrollable y educable, y es tarea del maestro ayudar a crecer al alumno pues dicha imaginación es susceptible de crecimiento, y ese crecimiento depende de la educación que uno reciba.
Pero ese crecimiento se da en una etapa determinada de la vida: en nuestra adolescencia. Alrededor de los 20 años deja ya de crecer. Es por eso que si no se educa hasta su máximo nivel, lo más seguro es que después la inteligencia no funcione adecuadamente (recordamos que la imaginación es una facultad cognoscitiva porque la inteligencia comienza abstrayendo imágenes que provienen de ella, es decir, es antecedente de la inteligencia).
Cabe destacar, que aun habiendo alcanzado los niveles superiores, hay factores que pueden provocar la vuelta a la primera fase, a la imaginación eidética. Por ejemplo la televisión o los periódicos. Hoy en día, no hay muchos elementos que nos ayuden a educarla y por eso tenemos que tomar conciencia de que el desarrollarla y educarla le corresponde a cada uno.
A lo largo de los capítulos, pasados se ha dicho que la base para poder incorporar nuevos aprendizajes para percibir la verdad y a su vez, aspirar al bien, es la educación de los sentimientos. Se refuerza la idea de que el hombre nace prematuro, incidentalmente necesita aprender. Para poder aprender, necesita desarrollar la esperanza y el optimismo. Como menciona Thomas Hobbes, para poder vivir sin miedo, se debe desarrollar el optimismo.
Con referencia a la filosofía del miedo, que explica Hobbes en este capítulo, es importante recalcar la importancia de que la familia debe educar al niño adecuadamente en los sentimientos. Para que el niño, crezca y se convierta en un adulto que no sea inmaduro y que no se sienta en una situación de miseria, subordinado al Estado, la familia debe educar bien a la persona desde que son pequeños. Los hijos, deben aprender a confiar en ellos mismos y a su vez, el optimismo.
A parte de desarrollar bien el optimismo, es importante desarrollar la imaginación, pues es una de las principales características de las personas, por ello, es muy importante la educación de la afectividad. La imaginación, es importante, pues ayuda a no tener temores y nos hace capaces de proyectar planes de futuro y recordar el pasado, pero no simplemente estas características, sino que también nos permite hablar y entender. En el texto, el autor hace referencia a los mitos, para poder desarrollar la imaginación, pues ayuda a su incremento, y expresa la idea de que sin la imaginación, el hombre no sería capaz de entender.
En este capítulo, se presentan las diferentes fases para el desarrollo de la imaginación. La primera fase, se llama imaginación eidética, la más cercana a los sentidos externos, está caracterizada por ser una imaginación desorganizada y se da durante los sueños.
La imaginación auto-reproductiva, es la cual nos permite imaginar el tiempo (isocronía) y el espacio (isotropía), se imagina el espacio y el tiempo, por que imaginamos en tres dimensiones. En el nivel más alto de la imaginación, se dice que es propio representar, también está visto como la imaginación reproductiva, es decir, desarrollar y perfeccionar su carácter proporcional y educativo.
También se distingue la imaginación proporcional y la imaginación asociativa. Por un lado, la imaginación proporciona, es la que identifica el todo viendo solo una pequeña parte. Mientras que la imaginación asociativa, la que nos permite compara objetos.
Tras conocer las diferentes categorías o fases, en el libro se presenta la siguiente pregunta, ¿cómo y cuándo debemos educar la imaginación? Según el autor, la educación, se debe educar desde que los niños son pequeños, hasta lo adolescencia, más o menos, pues entre los 20 y 22 años, la imaginación, se ha desarrollado entera. Por ello, el papel de los educadores, es muy importante, ya que el buen funcionamiento de la inteligencia, depende del buen desarrollo de la imaginación.
Para finalizar, es importante destacar la influencia de ala TV en la educación de la imaginación, pues mal educa a los niños. Hoy en día no solo influye la TV, sino que también forman parte los periódicos. A pesar de que actualmente, no hay muchos recursos educativos, el cine, se ve como el más eficaz de todos. El cine, es un buen elemento, porque una película cuenta una historia en tiempo, de lo que tardaría en la vida real, debido a los recortes y los saltos que se producen en las películas, las personas utilizan la imaginación para completar estas partes, y por ello, darle sentido a las películas.
En el capítulo cuarto, que trata sobre la educación de la imaginación, Polo comienza haciendo referencia a la esperanza y el optimismo. Destaca en este punto que sin un equilibrio afectivo serían muy difíciles los aprendizajes para percibir la verdad y aspirar al bien. Sin esperanza, no hay optimismo, y estas dos abren el camino al hombre hacia su futuro.
Se menciona a Hobbes en este apartado y su visión de lo que es el miedo y el Estado como una creación del hombre, un Estado absolutista que reduce al hombre a su capacidad laboral. Hobbes tendría razón si el hombre no fuese un ser familiar.
Diferenciamos diferentes tipos de imaginación, como la creativa o la productiva. Sin imaginación, el hombre no podría crear nada. La fantasía y los niveles de ésta son lo que nos diferencian de los animales.
También, dentro de la imaginación encontramos diferentes niveles. El primero, constituido por la imaginación eidética, es la más desordenada, la más imperfecta, la más próxima a los sentidos externos. En segundo lugar, encontramos la imaginación de la proporción y la de la asociación, ésta última entiende la proporción, asocia imágenes. Por encima de la proporcional está la reproductiva o auto reproductiva: la proporción a sí misma. Dentro de ésta, el tiempo y el espacio son proporcionales internamente y se conocen como isocronía e isotropía, respectivamente.
La imaginación es educable porque es desarrollable, es más susceptible de crecimiento que el cuerpo, y su crecimiento depende de su educación. Comienza a crecer en la adolescencia y su antecedente es la inteligencia.
Por último, la televisión deseduca esta imaginación y contribuye a que la persona vuelva al nivel eidético.
En primer lugar, cabe destacar, que la educación afectiva es competencia primariamente de la familia, orientada a la búsqueda del equilibrio y optimismo. Así, se irá construyendo la base de la personalidad del niño, fundamental para percibir la verdad y aspirar al bien. El hombre es el único ser que se proyecta hacia el futuro. Según Hobbes la conducta humana se explica por el miedo, y esto se deriva de su pesimismo a causa de un trauma infantil. En cambio, debemos saber que el miedo es una tendencia humana a la que se debe resistir con l virtud de la fortaleza. Es necesario tener en cuenta que el Estado es una construcción artificial del hombre y que la suma de todo el poder da lugar al absolutismo, sin embargo, este sólo se acepta sino se cuenta con optimismo, con confianza en uno mismo. Una mala educación familiar lleva a pensar que el Estado debe ser absolutista, en cambio, es necesario tener claro que a este no le compete realizar las acciones o funciones que son propias de la familia. Por tanto, podemos decir que un estado totalitario es incompatible con la familia, a la que suple indebidamente, ya que la protección total que persigue no es propia de la madurez, pues en ella no se pide auxilio constantemente salvo a Dios.
Por otro lado, en relación a la imaginación, juega un papel central en la vida ya que, gracias a ella, el niño puede imaginar el futuro o evocar el pasado mediante la llamada fantasía. Sin la imaginación el hombre sería incapaz de crear. La esencia del hombre es sistémica, pues el hombre está lleno de temores por el hecho de tener imaginación. Precisamente el hombre se distingue de un animal por el hecho de tener razón y niveles de fantasía carentes en los animales. Además, el mito es una fase del desarrollo de la imaginación. Podemos decir que la imaginación es una facultad cognoscitiva, por ejemplo para oír, ver o hablar necesitamos la imaginación para lograr la organización de los ruidos, objetos o palabras. Santo Tomás la define como la “facultad proporcional”.
La imaginación eidética, es la primera fase y correspondería, por ejemplo, a la de los sueños, así se explica que estén desordenados. Esta es la más próxima a los sentidos externos.
En los niveles superiores de la imaginación encontramos la proporcional, y, por ello, es también asociativa, entendido asociar como la extensión de la proporción, lo que Aristóteles denomina “silogismos condicionales” Por encima se encuentra la reproductiva, por la cual se puede imaginar el tiempo y el espacio. Lo característico de los objetos proporcionales es que son constantes.
Finalmente, el crecimiento de la imaginación depende de su educación, y este tiene lugar durante la adolescencia. Además, en la actualidad, medios como la televisión o los periódicos, la deforman, sin embargo un determinado tipo de cine que cuentan historias en un tiempo inferior al real, la fomentan, ya que hay que saber enlazar los cortes.
La familia debe educar los sentimientos para que el niño consiga un control emocional ya que esta es necesaria para aprender. Si el niño no es educado bien por su familia se convierte en un adulto inmaduro y esto le lleva a sentirse en una situación de miseria por lo que se siente necesitado de alguien y recurre al Estado.
Debido a la imaginación el hombre es capaz de crear y producir por lo que la imaginación juega un papel central en la vida.
La primera fase de la imaginación es la imaginación eidética, que es la más próxima a los sentidos externos. Si el hombre se queda en esta fase vive en ensoñaciones. Por esta razón la imaginación hay que educarla ascendiendo a los niveles superiores, a la imaginación proporcional.
Imaginar no es objetivar sino que es la proporción, los rasgos primarios, el esquema de algo. La imaginación también es asociativa ya que asociar es extender la proporción.
LA conducta es una actividad propiamente humana, ya que significa conducirse y es el hombre con comportamiento el que se conduce.
Por encima de la imaginación proporcional está la imaginación auto-reproductiva que es la que permite representar y la imaginación asociativa permite comparar objetos.
No se puede ayudar a crecer la imaginación a partir de una cierta edad. El antecedente de la inteligencia es la imaginación y para que la inteligencia pueda funcionar bien es necesario que la imaginación haya llegado a su máximo nivel.
Por último, Polo señala que la televisión deseduca la imaginación ya que contribuye a que vuelva al nivel eidético.
Como ya he dicho en capítulos anteriores, la vida humana se caracteriza por el aprendizaje. Todos podemos aprender atreves de la esperanza y con ella va unido el optimismo. Junto con estos dos términos voy a hablar del miedo brevemente y de la imaginación. Thomas Hobbes decía que toda conducta humana se explica por el miedo, es decir por la imaginación que anticipa el peligro. Como nos decía un tópico: “el miedo es una tendencia humana a la que se debe resistir con la virtud de la Fortaleza”. Normalmente si el miedo no lleva ligado la Fortaleza provocara actos malignos que conllevaran un miedo innecesario. De la imaginación quiero comenzar aseverando el termino griego “ficta” que por eso decimos ficción o imaginación, significa construcción artificial.
El hombre es un ser de naturaleza familiar, por eso junto con varias tareas que tiene la familia podemos unir la de “crear un ambiente posible para el desarrollo de la imaginación”. Hay que ser optimistas pero a su vez realistas es decir no es conveniente una persona que está todo el tiempo imaginando ya que viviría en un sueño, pero si hay que confiar en uno mismo, y conocer nuestros límites y capacidades, tener dominio de nuestro cuerpo y de nuestra mente. La fantasía es: “aquella facultad orgánica susceptible de incremento”. La imaginación no puede producir, es una herramienta para que el hombre actúe de una manera u otra, y permite a su vez que el hombre entienda. Por eso decimos que es una facultad cognoscitiva no motora. La imaginación por tanto se puede incrementar y trabajar, pero no podemos olvidarnos que el encargado de que esto sea posible es la propia persona.
La primera fase de la imaginación se denomina eidética y esta se da por ejemplo en gran medida en los sueños. Santa Teresa de Ávila llama a la imaginación “la loca de la casa”. Imaginar exige una disciplina, la persona que no se esfuerza no cambia y por tanto no aprende. Hay que educar nuestra imaginación y como he dicho antes controlarla. Después consta la imaginación proporcional y por encima la auto-reproductiva (que consiste en imaginar el tiempo y el espacio. La representación consiste en imaginar a un nivel más alto), y la imaginación simbólica.
La imaginación es el antecedente de la inteligencia. Cuando mayor es la inteligencia quiere decir que más alto es el grado de imaginación que se ha alcanzado.
En resumen; podemos ayudar al desarrollo y crecimiento de nuestra imaginación, educarla. Pero es una labor que le corresponde a cada uno.
En el capítulo cuatro, habla sobre la Imaginación. La educación en la imaginación es muy importante. La vida humana, es característica por la necesidad de aprender. Es muy importante la familia, ya que está orientada en buscar el equilibrio y el optimismo. El hombre es el único ser que se proyecta hacia el futuro. El hombre sin la imaginación no sería capaz de crear. Por esto es muy importante educar en la imaginación. En este capítulo se hace referencia al autor Hobbes, que dice que el Estado es fruto de la imaginación del hombre. El miedo debe resistirse con la virtud de la fortaleza. El Estado es una construcción artificial del hombre, en cambio la familia es algo natural. Es importante que dentro de la familia se eduque en la afectividad de tal manera que el hombre desarrolle una conducta de optimismo y confianza en sí mismo. Y de esta manera que el Estado no sea absolutista, y que la familia ocupe su función de educar, y esta función no sea realizada por el Estado.
Está claro, que la imaginación juega un papel central en la vida del hombre. La imaginación es una facultad cognoscitiva del hombre, y es necesaria la inteligencia para poder desarrollar la imaginación. La primera fase de la imaginación es la imaginación eidética, que corresponde a los sueños. Los sueños están desordenados, porque no son proporcionales y no se establecen en un espacio y un tiempo. La proporcionalidad es otro nivel de la imaginación y también la asociativa. Por encima de estas se encuentra la reproductiva, que en esta fase se puede hacer una representación en la mente del espacio y del tiempo.
Es importante destacar que el crecimiento de la imaginación, está vinculado con la educación. El periodo más importante del desarrollo de la imaginación se da en la adolescencia, si la imaginación no alcanza su nivel máximo, la inteligencia funcionara mal. “El antecedente de la inteligencia es la imaginación, y para que la inteligencia pueda funcionar con toda su energía es necesario que la imaginación haya llegado hasta el nivel máximo que puede llegar”
Como última recomendación, este capítulo hace hincapié, en que la televisión deseduca bastante la imaginación. Está claro que podemos ayudar en el crecimiento de la imaginación, pero está claro que depende de cada uno el desarrollo y la educación de su propia imaginación.
En el hombre la imaginación es muy importante para el desarrollo de las personas, sin ella el hombre no podría crear, entorno 20-22 ya está plenamente desarrollada la imaginación.
Una etapa crucial para el desarrollo de la imaginación es la adolescencia ya que sin esta habrá graves problemas en el desarrollo de la inteligencia. La geometría la afectividad ayuda a forjar la imaginación.
La fantasía humana es una facultad orgánica, puede incrementar. Es muy importante para el aprendizaje, puesto que con el desarrollo motor solo no basta, es necesaria la imaginación para procesos tan comunes como hablar, nos sirve para la organización de la conducta.
No conviene dejar a los hijos que sueñen despiertos demasiado, es mejor distraerlos. También tenemos que darnos cuenta de educar de acuerdo a su nivel
Otro punto muy importante a destacar el filósofo Hobbes, argumenta una filosofía basada en el miedo, en la cual el ser humano al no tener esperanza y optimismo hace un pacto social dándole a una entidad imaginaria todo el poder, por el simple hecho de tener miedo.
Por ello debemos enseñar a nuestros alumnos a tener confianza en ellos mismos y a confiar en que pueden, y junto a una buena situación familiar y un buen ambiente conseguirá la educación de los sentimientos necesaria para la estabilidad de una persona.
A la familia le corresponde ante todo, la educación de la dimensión afectica, cuyo objetivo es el equilibrio entre los afectos, que posteriormente será la base de la personalidad sobre la que se sustentarán los demás aprendizajes dirigidos al bien.
La vida humana se caracteriza por la necesidad de aprender, el hombre es el único ser que se proyecta hacia el futuro. Esto conlleva una serie de miedos e inseguridades, a las que el hombre se debe resistir, con la virtud de la fortaleza.
La familia es una institución natural. Hobbes, nos cuenta que la familia nos es capaz de educar correctamente al niño y por lo tanto el adulto es inmaduro y este necesita la protección de otro y por ello se subordina al estado.
La imaginación juega un papel esencial en la vida de un hombre, sin ella el ser humano sería incapaz de producir, la educación de la afectividad desemboca en la fantasía. El niño atribuye a los objetos una serie de caracterices de forma que desarrollan su imaginación, donde entra en juego el sentido visual, auditivo y táctil. La imaginación tiene varias fases, pero a nosotros la que más nos interesa es la eidética, es la primera, la más imperfecta y la más cercana a los sentidos externos; se ve muy bien en los sueños, son desordenados, hay lapsus. La divagación es el mayor obstáculo para el estudio, el estudio exige disciplina y lo primero que hay que educar es la imaginación. La imaginación es una capacidad del ser humano muy voluble y cambiante, igual que se puede educar la imaginación, se puede deformar, a base de un mal hábito, se adquiere un vicio; por ejemplo con la televisión se expone al niño a que vea ciertas cosas que no son educativas para él y a bese de verlas repetidamente el niño las normaliza y por ello se mal educa él y su imaginación.
En este capítulo cuarto, Educación de la imaginación, la familia le corresponde la educación de los sentimientos, de la dimensión afectiva, esta educación tiene como objetivo el equilibrio. La necesidad de la vida humana se caracteriza por la necesidad de aprender, se aprende a partir de la estabilidad emocional. Toda conducta humana se explica por el miedo, que es una tendencia humana a la que se debe resistir con la virtud de la fortaleza, el hombre debe hacer un pacto social, que consiste en entregar todas sus posibilidades de violencia al Estado.
La familia es una institución natural, si la familia no se encarga de educar bien al niño, el adulto es inmaduro, y esta situación le lleva a la miseria. Una correcta educación , sobre todo de las emociones , con el fin de que éstas sean la expresión primera de la confianza que el hombre debe tener de sí mismo, para lograr una buena educación el hogar tiene que ser acogedor.
Hay que confiar en uno mismo para poder ser optimista y esto se debe fortalecer desde la infancia. La imaginación juega un papel central en la vida, el hombre puede imaginar o evocar el pasado, y a esto se le llama fantasía .La educación de la afectividad desemboca inmediatamente en la fantasía. La fantasía humana es la facultad orgánica susceptible de incremento a diferencia de las otras. La imaginación es una facultad cognoscitiva destaca por su desarrollo y gracias a esto el hombre puede ser creativo. La imaginación en su primera fase es eidética, es la más imperfecta, no conviene quedarse en esta fase ya que es la de los sueños. Por encima de la imaginación proporcional se encuentra la imaginación auto-reproductiva, que hace referencia a la proporción de sí misma. La auto-proporción se puede imaginar el tiempo y el espacio. Una sucesión siempre es igual (isocronía) y con el tiempo imaginado , es una dilatación siempre igual (isotropía).
La educación de la imaginación es muy importante en la educación del adolescente, porque si la imaginación no alcanza el máximo nivel, la inteligencia funcionaria mal.
Como dice en capítulos anteriores, la familia es la encargada de educar al niño y primeramente debe hacerlo en la dimensión afectiva, consiguiendo un equilibrio, pues será la base de su personalidad. Las emociones son la primera expresión de la confianza del hombre.
La vida humana se caracteriza por la necesidad de aprender y para ello debemos partir de una estabilidad emocional. Para aprender se necesita esperanza y optimismo pues abren el camino del hombre, que es el único ser que proyecta el futuro. Hay que luchar contra el miedo y la desesperanza venciéndolos con la virtud de la fortaleza. Se necesita optimismo y confianza en uno mismo. La familia debe conseguir que el niño adquiera estas facultades.
Una mala educación familiar lleva a pensar que el Estado debe ser absolutista, pero al Estado no le compete realizar las funciones de la familia. Ésta es una institución natural mientras que el Estado no es sino una creación artificial y no debe suplir las funciones de la familia. La paternidad del Estado no existe y la educación en la familia es importante para que este no se convierta en el gran protector
No hay que hacer, como dice Hobbes, un pacto social con el Estado, ni mucho menos entregar todas sus posibilidades de elección.
Es el hombre quien crea el Estado, por lo que no podemos entregarle nuestra libertad ya que el Estado no es una realidad natural sino ficticia, una creación artificial del hombre.
No puede dejarse al hombre bajo el poder de un ente creado por el mismo ni justificar el poder coactivo del Estado.
El hombre puede imaginar el futuro o evocar el pasado (fantasía), si no fuera por su imaginación no podría crear. La educación de la afectividad desemboca directamente en la fantasía pues el hombre es sistémico y si esta lleno de temores es porque tiene imaginación.
Además una imaginación casi específica (cosa que ningún otro ser tiene), porque es capaz de objetivar realidades formales.
Todo niño tiene su fase mítica en la que “vive” entre fantasía y realidad sin saber distinguirlas o da explicaciones fantásticas a hechos reales. Esto es porque el mito es una fase de la imaginación y la fantasía es aquella facultad susceptible de incremento (a diferencia de las otras). Sin la imaginación, el hombre no podría entender muchas cosas, pues la organización de los estímulos recibidos por los sentidos externos se encuentra en la imaginación y todos lo aprendizajes suponen una organización de una serie de circuitos nerviosos. La imaginación es una capacidad cognoscitiva y es una de las claves de la cultura mitológica.
El hombre pues necesita la imaginación y necesita educarla. Podemos ayudar mucho a otros en el crecimiento de la imaginación y ellos a nosotros, pero desarrollarla y educarla depende de uno mismo.
Como dice en capítulos anteriores, la familia es la encargada de educar al niño y primeramente debe hacerlo en la dimensión afectiva, consiguiendo un equilibrio, pues será la base de su personalidad. Las emociones son la primera expresión de la confianza del hombre.
La vida humana se caracteriza por la necesidad de aprender y para ello debemos partir de una estabilidad emocional. Para aprender se necesita esperanza y optimismo pues abren el camino del hombre, que es el único ser que proyecta el futuro. Hay que luchar contra el miedo y la desesperanza venciéndolos con la virtud de la fortaleza. Se necesita optimismo y confianza en uno mismo. La familia debe conseguir que el niño adquiera estas facultades.
Una mala educación familiar lleva a pensar que el Estado debe ser absolutista, pero al Estado no le compete realizar las funciones de la familia. Ésta es una institución natural mientras que el Estado no es sino una creación artificial y no debe suplir las funciones de la familia. La paternidad del Estado no existe y la educación en la familia es importante para que este no se convierta en el gran protector
No hay que hacer, como dice Hobbes, un pacto social con el Estado, ni mucho menos entregar todas sus posibilidades de elección.
Es el hombre quien crea el Estado, por lo que no podemos entregarle nuestra libertad ya que el Estado no es una realidad natural sino ficticia, una creación artificial del hombre.
No puede dejarse al hombre bajo el poder de un ente creado por el mismo ni justificar el poder coactivo del Estado.
El hombre puede imaginar el futuro o evocar el pasado (fantasía), si no fuera por su imaginación no podría crear. La educación de la afectividad desemboca directamente en la fantasía pues el hombre es sistémico y si esta lleno de temores es porque tiene imaginación.
Además una imaginación casi específica (cosa que ningún otro ser tiene), porque es capaz de objetivar realidades formales.
Todo niño tiene su fase mítica en la que “vive” entre fantasía y realidad sin saber distinguirlas o da explicaciones fantásticas a hechos reales. Esto es porque el mito es una fase de la imaginación y la fantasía es aquella facultad susceptible de incremento (a diferencia de las otras). Sin la imaginación, el hombre no podría entender muchas cosas, pues la organización de los estímulos recibidos por los sentidos externos se encuentra en la imaginación y todos lo aprendizajes suponen una organización de una serie de circuitos nerviosos. La imaginación es una capacidad cognoscitiva y es una de las claves de la cultura mitológica.
El hombre pues necesita la imaginación y necesita educarla. Podemos ayudar mucho a otros en el crecimiento de la imaginación y ellos a nosotros, pero desarrollarla y educarla depende de uno mismo.
Como dice en capítulos anteriores, la familia es la encargada de educar al niño y primeramente debe hacerlo en la dimensión afectiva, consiguiendo un equilibrio, pues será la base de su personalidad. Las emociones son la primera expresión de la confianza del hombre.
La vida humana se caracteriza por la necesidad de aprender y para ello debemos partir de una estabilidad emocional. Para aprender se necesita esperanza y optimismo pues abren el camino del hombre, que es el único ser que proyecta el futuro. Hay que luchar contra el miedo y la desesperanza venciéndolos con la virtud de la fortaleza. Se necesita optimismo y confianza en uno mismo. La familia debe conseguir que el niño adquiera estas facultades.
Una mala educación familiar lleva a pensar que el Estado debe ser absolutista, pero al Estado no le compete realizar las funciones de la familia. Ésta es una institución natural mientras que el Estado no es sino una creación artificial y no debe suplir las funciones de la familia. La paternidad del Estado no existe y la educación en la familia es importante para que este no se convierta en el gran protector
No hay que hacer, como dice Hobbes, un pacto social con el Estado, ni mucho menos entregar todas sus posibilidades de elección.
Es el hombre quien crea el Estado, por lo que no podemos entregarle nuestra libertad ya que el Estado no es una realidad natural sino ficticia, una creación artificial del hombre.
No puede dejarse al hombre bajo el poder de un ente creado por el mismo ni justificar el poder coactivo del Estado.
El hombre puede imaginar el futuro o evocar el pasado (fantasía), si no fuera por su imaginación no podría crear. La educación de la afectividad desemboca directamente en la fantasía pues el hombre es sistémico y si esta lleno de temores es porque tiene imaginación.
Además una imaginación casi específica (cosa que ningún otro ser tiene), porque es capaz de objetivar realidades formales.
Todo niño tiene su fase mítica en la que “vive” entre fantasía y realidad sin saber distinguirlas o da explicaciones fantásticas a hechos reales. Esto es porque el mito es una fase de la imaginación y la fantasía es aquella facultad susceptible de incremento (a diferencia de las otras). Sin la imaginación, el hombre no podría entender muchas cosas, pues la organización de los estímulos recibidos por los sentidos externos se encuentra en la imaginación y todos lo aprendizajes suponen una organización de una serie de circuitos nerviosos. La imaginación es una capacidad cognoscitiva y es una de las claves de la cultura mitológica.
El hombre pues necesita la imaginación y necesita educarla. Podemos ayudar mucho a otros en el crecimiento de la imaginación y ellos a nosotros, pero desarrollarla y educarla depende de uno mismo.
En el capitulo anterior vimos la importancia de educar en los sentimientos, es decir, la necesidad del hombre de dominar sus emociones para poder aprender; y la importancia de la labor de la familia en la educación, indispensable para formar personas seguras de sí mismas y optimistas. Esta educación de la afectividad desemboca en la aparición de la imaginación, facultad orgánica humana que aumenta, y desarrolla la inteligencia; y que es imprescindible para el aprendizaje.
La imaginación debe ser educada y para esto hay que ir subiendo los niveles, pasar de la imaginación eidética a una auto-reproductiva. Es decir de una imaginación más próxima a los sentidos a una capaz de realizar comparaciones, marcando su carácter proporcional (ver solo una parte) y asociativo (comprar).
Hoy en día existen pocos medios para la educación de la imaginación, a pesar de esto y de que la televisión muchas veces es un factor deseducador de la imaginación, hay películas que pueden fomentarla e incluso ayudar en su desarrollo. El cine es un medio eficaz para educar la imaginación.
En conclusión, para lograr una buena educación de la imaginación la persona debe formarse como lo que es, en la verdad. A demás si no se fomenta una buena educación de la imaginación la persona no podrá desarrollar al máximo su inteligencia
CAPÍTULO 4:
La vida humana se caracteriza por la necesidad de aprender, el ser humano aprende durante toda su vida hasta que muere. Hay que aprender a partir de una estabilidad emocional, para ello la familia ha debido enseñar a educar los sentimientos antes.
La imaginación juega un papel muy importante en la vida de las personas. Pero el hombre ha de diferenciar entre realidad y fantasía ya que la imaginación muchas veces lleva a la fantasía , esto se ve muy bien en los niños pequeños ya que no distinguen entre realidad y fantasía. Por ello los padres han de enseñarles a distinguirlo.
Existen distintas fases de imaginación como por ejemplo la imaginación eidética que es aquella que pertenece al mundo de los sueños, es la primera fase de la imaginación. Una característica de esta es que es imperfecta.
La imaginación es proporcional y por encima de la imaginación proporcional se encuentra la imaginación la auto-reproductiva. La imaginación se educa en la adolescencia. Hoy en día existe un factor que perjudica la educación de la imaginación que es la televisión. La televisión perjudica al desarrollo de esta ya su educación.
Cada persona debe educar la imaginación a su manera ya que cada uno forja su propia imaginación pero es necesaria la ayuda de fuera.
CAPÍTULO 5:
En el capítulo anterior Leonardo trata sobre la imaginación. El hombre es el animal que mas desarrollada tiene la imaginación. El animal tiene imaginación proporcional pero nunca puede tener imaginación representativa, ya que es imposible que sea capaz de representar el espacio ni el tiempo.
A lo largo de la historia hemos podido comprobar que la humanidad no puede prescindir de la imaginación y percepción.
Es importante educar la verdad, ya que buscándola y encontrándola te comprometes con ella. El ser humano tiene necesidad de la verdad. Los niños herendan muchas cosas de sus padres y una de ellas es la personalidad, pero en la educación tiene que haber una despersonalización y para ello es necesaria la verdad.
Quien no tiene sentido de verdad tampoco tiene sentido de la ley. La ley es fundamental para la sociabilización del niño. La lay rige en sociedad por lo tanto para lograr esta es necesaria educarla. La sociabilización es necesaria en el ser humano ya que es un ser social por naturaleza.
Como hemos dicho anteriormente el hombre es el único que puede establecer el espacio y tiempo por ello se dice que lo técnico es propiamente humano.
En este capítulo nos habla sobre la educación de la imaginación y nos explica que la idea de la educación es conseguir el equilibrio, conseguir que el niño tenga una emotividad matizada o vivida según cierto control y así el niño puede ir construyendo su personalidad. También nos explica que la vida humana se caracteriza `por la necesidad que tenemos las personas de aprender a partir de la estabilidad emocional.
También nos explica que los padres también tienen que influir en la educación del niño; que no solo el estado es el cual debe de encargarse de esto.
Otra idea importante del texto es la idea de imaginación la cual juega un papel muy importante en la vida del niño. Los hombres nos diferenciamos de los animales, aparte de por ser seres racionales, que las personas podemos imaginar cosas que puede que sucedan o que no y los animales no tienen esta capacidad.
La idea de imaginación continúa en el tercer punto con l explicación de que la primera fase de la imaginación se suele llamar imaginación eidética que es la imaginación que se da en los sueños y hay que tener mucho cuidado con este tipo de imaginación ya que no sirve para la organización de la conducta.
Otra idea importante es la idea de proporción y asociación en la cual hay que añadir que por el hecho de que la imaginación sea proporcional también es asociativa y por encima de la imaginación proporcional está la imaginación auto-reproductiva
En este capítulo nos habla sobre la educación de la imaginación y nos explica que la idea de la educación es conseguir el equilibrio, conseguir que el niño tenga una emotividad matizada o vivida según cierto control y así el niño puede ir construyendo su personalidad. También nos explica que la vida humana se caracteriza `por la necesidad que tenemos las personas de aprender a partir de la estabilidad emocional.
También nos explica que los padres también tienen que influir en la educación del niño; que no solo el estado es el cual debe de encargarse de esto.
Otra idea importante del texto es la idea de imaginación la cual juega un papel muy importante en la vida del niño. Los hombres nos diferenciamos de los animales, aparte de por ser seres racionales, que las personas podemos imaginar cosas que puede que sucedan o que no y los animales no tienen esta capacidad.
La idea de imaginación continúa en el tercer punto con l explicación de que la primera fase de la imaginación se suele llamar imaginación eidética que es la imaginación que se da en los sueños y hay que tener mucho cuidado con este tipo de imaginación ya que no sirve para la organización de la conducta.
Otra idea importante es la idea de proporción y asociación en la cual hay que añadir que por el hecho de que la imaginación sea proporcional también es asociativa y por encima de la imaginación proporcional está la imaginación auto-reproductiva
La base de la personalidad de un niño reside en el equilibrio de la dimensión afectiva. Esta delicada tarea recae principalmente en la familia. Gracias a una buena estabilidad emocional, el ser humano puede aprender y lograr la esperanza de proyectarse hacia el futuro venciendo el miedo.
Según Hobbes, el único sistema social posible es el que el hombre finge o crea, por ello si un niño no ha sido bien educado, el adulto no es maduro y eso le hace verse una persona miserable. Esto sería cierto si no fuera real que el hombre es un ser familiar.
En la edad adulta, no es normal pedir auxilio constantemente, sólo a Dios. Son los estados totalitarios los que posicionan al hombre en una situación de sujeción total. Y debe ser uno mismo el que afronte sus propias cuestiones. Esta idea se inculca en la educación familiar. Donde como he dicho anteriormente, gracias al optimismo desarrollado en la infancia principalmente, el hombre confía en sí mismo.
El ser humano tiene una imaginación privilegiada en comparación con el resto de seres vivos. Gracias a la imaginación (capacidad cognoscitiva), el hombre es capaz de evocar su pasado o visualizar su futuro, es decir, es productiva puesto que podemos soñar despiertos (en el buen sentido ), poniéndonos metas y así evolucionar. El desarrollo y la educación de la afectividad son la cuna de la imaginación y la fantasía, siempre susceptibles a su incremento.
La primera etapa de la imaginación es la imaginación eidética. Característica de los sueños, es más imperfecta y desordenada. Los adolescentes tienden a recurrir a este tipo de imaginación y desviarse de su estudio. Es por ello que es súmamente importante educar la imaginación mediante la ascensión a niveles superiores de imaginación. La imaginación es proporcional y asociativa, es decir, no emplea reglas lógicas sino que establece comparaciones y contrastes.
La imaginación reproductiva se encuentra en una etapa superior a la anteriormente explicada. Gracias a este tipo, podemos imaginar el tiempo y el espacio reobjetivados, no como los perciben los sentidos externos.
La educación de la imaginación es muy importante, tiene lugar a lo largo de la adolescencia con un sentido cognoscitivo involuntario. En el caso de que la educación de la imaginación en el adolescente no alcanzase su máximo nivel, funcionaría mal su inteligencia. Para poder prevenir este problema hay que saber que la televisión deseduca la imaginación, dejándola estancada o haciendo que esta regrese al nivel eidético. Nosotros, como futuros docentes, tendremos en nuestra mano la posibilidad de promoverla y estimularla en los niños, pero estará principalmente en sus manos el desarrollarla y educarla.
Capítulo 4
Como en el capítulo anterior, el autor nos habla de las emociones y los sentimientos, en este capítulo indaga más afondo, y aparecen el optimismo, la esperanza o el miedo.
¿y que tiene esto que ver? , pues como estamos hablando de educar en emociones debemos saber y establecer las pautas para, que podamos comportarnos de forma adecuada a cada situación. Pero ¿y si nos enfrentamos a una situación desconocida? Es ahí donde aparece el miedo y el autor hace hincapié en ello, porque mas adelante lo relaciona con la imaginación también fundamental en el aprendizaje. Según el autor el miedo aparece por la imaginación que es como una voz que nos avisa de algo antes de que vaya a ocurrir, el miedo existe pues en todos y no es malo si sabemos como utilizarlo, lo que no hay que hacer es dejarse llevar del todo por la imaginación y recrearnos en los miedos, porque si no viviríamos.
Por tanto el ser humano es un ser temeroso de nacimiento, ya que somos seres imaginativos, el autor cita: ¨si no fuera por la imaginación el hombre no podría crear, no podía producir, ya que todo lo artificial requiere el uso de la imaginación¨. Con esta idea nos queda claro la importancia de la imaginación en la educación, puesto que si queremos que los niños aprendan a valerse por sí mismos deben aprender a imaginar y a utilizar esta de forma que sea útil, en el capítulo anterior hablamos del juego, y que mediante este el niño aprende, y es que el juego es la acción por la cual atribuimos a los objetos una serie de características. Por tanto si debemos educar la imaginación ha de abarcarse desde todas sus perspectivas, el autor nombra la eidética que sería la primera fase de la imaginación, más frágil porque no está trabajada, después habla de la proporcional es decir cuando se asimila la primera y asociamos lo que hemos visto en proporción de la realidad. Tras y la más completa llegaríamos a la imaginación reproductiva, que es llevar a la realidad la imaginación, basándonos en la razón y dando sentido a la actividad que se va a llevar a cabo.
Según Polo, la vida humana se caracteriza por la necesidad de aprender y para que sea posible es necesaria una estabilidad emocional y una educación de los afectos, de la cual se encarga la familia.
El autor señala la importancia de la educación de la imaginación a través de Hobbes, ya que es un antecedente de la inteligencia. Hobbes señala la importancia de la imaginación, propia y característica de los seres humanos. Gracias a ésta, el hombre es capaz de crear y producir. La educación de la afectividad desemboca en la fantasía, a través de la cual imaginamos el futuro o evocamos el pasado. La esencia del hombre es sistémica y se suele definir al hombre como animal racional. El hombre posee niveles de fantasía de los cuales carece el animal. El mito es una fase del desarrollo de la imaginación, la cual es una facultad cognoscitiva y una facultad orgánica que “retiene”.
- La imaginación EIDÉTICA (viene de “eidos”, que significa objeto visto) es la más próxima a los sentidos externos, la más imperfecta, desorganizada, y se da en los sueños. Tiende a la divagación. Pero los ensueños son falsos al ser arbitrarios y no sirven para organizar la conducta. También es interesante recordar que la televisión no contribuye a la educación, sino que nos influye negativamente al permanecer pasivos y, a su vez, no estimulamos la creatividad, la exploración ni la imaginación, más bien al contrario. Por este motivo hay que hacer un uso limitado y adecuado de ella.
- El segundo nivel es la imaginación PROPORCIONAL Y ASOCIATIVA, la persona es capaz de establecer comparaciones y contrastes para aproximarse más a la realidad.
- El último nivel, el más superior y al cual debemos llevar a todos nuestros alumnos, es la imaginación REPRODUCTIVA constituye el ultimo nivel, el superior a todos; el cual se centra en el progreso del carácter de perfección y asociación de la imaginación del hombre en el que es capaz de realizar representaciones constantes.
El texto comienza destacando la relación entre la esperanza de lograr algo y el optimismo que abre el camino del hombre para proyectar hacia el futuro. Según Hobbes toda conducta se explica con el miedo al peligro, una imaginación anticipada ,también destaca al Estado como pacto social para lograr una paz social pero esto daría lugar a una construcción artificial. Destaca al Estado como gran protector pero artificial en cambio la familia es la institución natural del hombre un hogar adecuado influye en la educación de los niños. Un estado totalitario es incompatible con la familia ya que toma una protección total y en la educación familiar es importante evitar que el estado sea ese protector. Hay que educar para que uno confíe en sí mismo tenga optimismo en sí mismo y se debe fortalecer desde la infancia (sin temor).
Hobbes nos enseña la importancia de la imaginación, papel central en la vida entre la cuál podemos destacar la imaginación creativa como fantasía y también una imaginación productiva ya que si el hombre no tuviera imaginación no podría producir. El hombre es un ser racional diferenciado de los animales por la razón y por los niveles de fantasía por ejemplo evocar al pasado. Cabe destacar la imaginación infantil , los niños son capaces de inventar juegos, atribuir caracteres imaginarios a los objetos según su cultura. El mito es la fase de desarrollo de la imaginación. En el desarrollo de un niño interviene la imaginación en muchas facetas como para hablar esto se ve claro en el aprendizaje . Sin imaginación el hombre no podría entender, y por ello es necesario educarla aquí se manifiesta su relación con la inteligencia. También se destaca la importancia de la imaginación en el desarrollo del hombre.Según Santo Tomás de Aquino destaca la imaginación como facultad proporcional.
La primera fase de la imaginación se suele llamar imaginación eidética (imagen-sueños) el niño tiene imaginación eidética. (ensoñaciones) una imaginación desordenada.
Los mitos tienen propósito y los sueños no. Cada uno debe de poner de su parte para aprender y dejar educar la imaginación, y la mejor manera es llegando a una imaginación proporcional.
Los niños aprenden observando a los mayores (imagen) En la cultura actual la gente tiene una imaginación menos educada, menos desarrollada.
En el texto cabe destacar también la imaginación proporcional que destaca los rasgos primarios de la imagen e identifica el todo viendo sólo una parte y la imaginación asociativa para extender la proporción; asociación de imágenes ésta permite comparar objetos.
La imaginación reproductiva por encima de la proporcional (auto-reproductiva) imaginar el tiempo y el espacio.También se puede producir una deformación de la imaginación por ejemplo a través de la televisión que deseduca como en los periódicos estos no forman parte como elementos educativos pero si se puede destacar un tipo de cine con películas con montajes adecuados de que proporcionen valores y que dejen funcionar la imaginación del espectador.
Como conclusión, la imaginación es educable porque es desarrollable, a lo largo de la infancia y adolescencia del niño. Es importante educar la imaginación a un nivel apropiado por el bien del alumno y para el buen funcionamiento de la inteligencia.
La vida humana se caracteriza por el aprender, sobre la base de la esperanza y el optimismo, que permiten superar el miedo que no, sino la tendencia humana a anticipar el peligro y que debe superarse ejerciendo la virtud de la fortaleza.
Según Thomas Hobbes el hombre tiende a hacer un pacto social que da lugar a la creación el Estado, como entidad que nos protege frente a los peligros.
Una mala educación familiar llevaría a pensar que ese Estado debe ser absolutista de manera que el hombre solo pueda existir protegido por dicha entidad de ahí la importancia de una correcta educación que permita la idea de un Estado no totalitario que sea compatible con la libertad individual y la familia.
Hobbes también habla de la importancia de la imaginación sin la cual el hombre no podría creer nada.
Esa imaginación debe ser educada para que no se quede en una mera "imaginación eidética" o ensoñaciones, de tal forma que se convierta en una verdadera imaginación proporcional.
La imaginación inicialmente es meramente proporcional es decir permite imaginar el esquema o rasgos fundamentales de lo que imaginamos, lo que unido a la capacidad asociativa, o de establecer comparaciones o contrastes se desarrolla su carácter proporcional.
Finalmente el texto que analizamos recomienda evitar la deformación de la imaginación lo que puede ocurrir si la imaginación se ve impulsada por estímulos excesivos que podrían hacer al niño confundir realidad y ficción.
La vida humana se caracteriza por el aprender, sobre la base de la esperanza y el optimismo, que permiten superar el miedo que no, sino la tendencia humana a anticipar el peligro y que debe superarse ejerciendo la virtud de la fortaleza.
Según Thomas Hobbes el hombre tiende a hacer un pacto social que da lugar a la creación el Estado, como entidad que nos protege frente a los peligros.
Una mala educación familiar llevaría a pensar que ese Estado debe ser absolutista de manera que el hombre solo pueda existir protegido por dicha entidad de ahí la importancia de una correcta educación que permita la idea de un Estado no totalitario que sea compatible con la libertad individual y la familia.
Hobbes también habla de la importancia de la imaginación sin la cual el hombre no podría creer nada.
Esa imaginación debe ser educada para que no se quede en una mera "imaginación eidética" o ensoñaciones, de tal forma que se convierta en una verdadera imaginación proporcional.
La imaginación inicialmente es meramente proporcional es decir permite imaginar el esquema o rasgos fundamentales de lo que imaginamos, lo que unido a la capacidad asociativa, o de establecer comparaciones o contrastes se desarrolla su carácter proporcional.
Finalmente el texto que analizamos recomienda evitar la deformación de la imaginación lo que puede ocurrir si la imaginación se ve impulsada por estímulos excesivos que podrían hacer al niño confundir realidad y ficción.
La familia es la primera responsable de la educación afectiva en los hijos. Ya que a partir de esta se quiere conseguir un pleno desarrollo de la personalidad, porque esta es la base necesaria para los posteriores aprendizajes. porque el hombre tiene la necesidad de aprender, a través de este se intenta lograr la esperanza, para poder temer optimismo. Estas dos hacen que el hombre sea capaz de tener una visión de futuro.
Hobbes comenta que a través del miedo se explica la conducta humana. Pero propiamente dicho el miedo es una tendencia humana, que ha de ser resistida por la fortaleza, porque quien vive con miedo se crea un estado a la defensiva u de desconfianza. Y para que exista un pacto social para lograr la paz, el hombre debe entregar todas sus posibilidades al Estado. Pero para los nominalista, el Estado exclusivamente existe en la imaginación.
La mala educación de la afectividad crea personas con poca seguridad en si mismas, y con falta de confianza, y estas personas son las que posteriormente aceptaran un sistema absoluto. Porque necesitan de seguridad del Estado, algo o alguien que se haga cargo de lo que ha ellos les sucede. Por eso es vital la familia.
Un comentario a Hobbes podría ser que su tesis sería posible si el hombre no fuera un ser familiar, sobretodo porque en la situación por el planteada no se da importancia la valor de la libertad individual. Para que un Estado no se convierta en el gran protector, debe existir una buena educación.
Al igual que educar los sentimientos, también tiene una gran importancia la imaginación, que da fruto a la fantasía. Si no existiera la imaginación en el hombre la mayoría de las cosas no podrían existir, ya que sin la capacidad de imaginar no se puede crear. También se puede decir que en el niño existe una fase mítica, ya que este es una fase del desarrollo de la imaginación. Y sin esta el hombre no podría entender, por ello se le considera un facultad cognoscitiva.
Dentro de esas fases de la imaginación la primera es la eidética, que se puede explicar como aquella que se da en los sueños, y estos no existe propósito, y no sirven para la organización de la conducta. Pero igualmente debe existir un control de esos sueños, porque puede ser un obstáculo para el estudio y el aprendizaje.
En un nivel superior se encuentra la imaginación auto-reproducida, en la que se tiene en cuenta el espacio y el tiempo. Representar es lo propio de la imaginación en su nivel más alto.
Como ya se ha explicado la educación de la imaginación es muy importante a tener en cuenta porque si no podrá causar problemas en la inteligencia, porque la base de esta es la abstracción de las imágenes.
Y evitar que la televisión sea quien lo eduque, ya que esta al final lo que provoca es una deformación de la imaginación. Se deben establecer asociaciones imaginativas entre los diferentes elementos.
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