Os introduzco algunas cuestiones de este extenso capítulo, para que vosotros, como hasta ahora, desarrolléis lo que consideréis oportuno.
1. La naturaleza del interés, es decir, qué es y cómo ha de entenderse. La clave está en su naturaleza dual. Interesante la anotación relativa a la "diversión".
2. ¿Cómo fomentar el interés? La pregunta del millón. En todo caso, volvemos a los ejemplos, el pensamiento analítico, que resulte "asequible"... y una afirmación interesante -valga la redundancia- "No existe cosa peor que una persona a quien no le guste su trabajo". Sin embargo, uno hace el trabajo que tiene... no siempre se puede elegir... pero hay quien sabe hacer que "todo lo que hace, le guste"... ¿Cuestión de educación?
3. Importante: la cuestión del aburrimiento.
4. Una expresión que nos puede llevar a pensar un poco: "conviene descentrarse". Obviamente tiene su contexto. De nuevo aparece la cuestión de la amistad, con mayor explicación, en la línea de lo apuntado en los comentarios: una razón de igualdad.
5. Otro punto interesante: el maestro no PUEDE desaparecer. Esto es argumentado satisfactoriamente por Polo, así como la crítica a la espontaneidad típica de Rouseau.
6. ¿Qué entiende Polo por "reconciliarse con la realidad"?
7. Tremenda crítica a la sociedad "consumista" y, por ende, materialista. No os quedéis en la mera constatación. Si podéis, entrad a los argumentos.
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En la maduración del niño es claro que se exige la ayuda de los padres y los profesores, los cuales deben estar formados y con la madurez necesaria para asumir tal rol en la vida del niño.
En este capítulo se plantea, a mi forma de ver, dos preguntas claves sobre el interés: ¿Por qué hay momentos en los que ésta se termina? y ¿Afecta éste a nuestra actitud frente a la realidad?
Con respecto a la primera, considero que la causa del aburrimiento (o falta de interés) se debe a la incapacidad, por falta de educación, de enfrentarse a tareas que nos interesan pero como son arduas, y requieren de nuestra abnegación, preferimos abandonar; también podemos atribuir a esa falta de interés el no dirigirnos hacia cosas realmente relevantes, permaneciendo así en aquellas de carácter superficial y que, tarde o temprano pierden nuestro interés por su poca trascendencia.
Es importante acostumbrar al niño a asumir retos, a cuestionarse sobre sus intereses y, sobre todo, darle la oportunidad de ampliar su campo de interés.
Con respecto a la segunda pregunta, me ha parecido realmente esclarecedora la asociación que realiza Polo sobre el interés y el asumir la realidad. Es verdad la necesidad que existe de proporcionar al niño las oportunidades para fortalecerse frente a las dificultades de la realidad, asumiéndola y poniendo el interés en ella a pesar del sufrimiento.
Una buena educación en el interés lleva a un vivir la realidad con alegría, sin miedo a la angustia, lo cual nos lleva a preguntarnos cómo se puede hacer rendir el interés del niño y evitar esa angustia. La única respuesta es llevándole al conocimiento de un Dios personal que le ama y frente al cual no cabe la angustia o desesperanza. La cercanía con Dios hace asumir la realidad, incluso la de los propios defectos, como es y con interés, e incluso encontrar en acontecimientos duros un sentido más profundo de la realidad del hombre.
En este capítulo, me ha parecido interesante como Polo llega a plantear que el estado de aburrimiento es un sentimiento que surge por la falta de interés por parte del alumno en lo que se enseña, y que este estado es muy perjudicial para la vida del hombre; por lo que me ha parecido fundamental la idea que destaca diciendo que los educadores de hoy en día se deben centrar en no solamente en abrir o expandir el campo de interés de los alumnos, sino ante el contenido presentado descubrirles el valor intrínseco que hay, que abran los ojos a lo grande, y apreciar así lo interesante de cada cosa. Para esto es imprescindible ayudarle a saber aceptar la realidad, destacando que cuando hablamos de realidad abarcamos toda nuestra persona, porque la falta de interés puede provenir muchas veces de una falta de aceptación con uno mismo; esta reconciliación con la realidad es importante porque si no el niño empleará métodos de huída para no afrontar las situaciones difíciles con las que se encuentra, lo cual le llevará a no descansar nunca internamente, a no hallar paz, y por lo tanto a ver todo con una actitud negativa y consecuentemente llegar a un estado de aburrimiento porque no ve nada interesante en la vida. Por esto Polo dice “El reconocimiento y reconciliación con la realidad son las dimensiones de maduración del interés”, el reconocer la realidad es en el fondo, lo que vimos en el Capítulo anterior, un encontrarse con la verdad, y abrazarla, lo cual lleva el interés de una persona a otro nivel, viendo todo con una mirada distinta. Por otro lado, así como dijimos la verdad es una condición de la sociabilidad, pues no puede desarrollarse aislado, y en este capítulo afirma que el interés no puede ser egoísta sino compartido, solidario, ya que sin la solidaridad no hay sociedad. En conclusión, es patente la necesidad de enseñar a los niños a amar, lo cual le llevará a un vínculo no solamente con Dios, sino a unirse con las demás personas, lo cual le facilitará el vivir en sociedad, respetando e interesándose por los demás
En este capítulo podemos pararnos en el interés y en la forma de fomentarlo. Se puede ayudar a despertarlo mostrando al niño algo que le guste o enseñándole a cómo tratar las cosas para que pueda aplicar lo que sabe.
Un niño que no puede o no se cree capaz de aprender un procedimiento es porque este se refiere a alguna cosa con la que no consigue ningún resultado y por lo tanto, no puede resolver el problema; puede ser también porque no le gusta y por ello lo rechaza.
Si el niño lo sabe hacer es porque le interesa. Siempre se debe evitar todo lo que le resulte aburrido a las personas. El aburrimiento es un sentimiento de esos que debemos formar en la primera infancia con los padres. Hay sentimientos que están vinculados con la actividad, el estar satisfechos por hacer alguna cosa o porque se encuentra un reto y uno está dispuesto a aceptarlo.
Debemos tener cuidado con las actividades de los niños para que no se hagan personas conformistas. Se recomienda que el niño soporte las caídas para que se de cuenta que también estas forman parte de la vida. El interés no puede ser egoísta sino compartido, y esto da lugar a la solidaridad.
El interés, junto con otras cosas, es fundamental en la educación, pues para que un niño aprenda de verdad tiene que tener interés en lo que debe aprender, le tiene que gustar.
En el interés siempre está el interés de la persona y lo que es interesante. Pero puede pasar que haya interés y no haya nada interesante, y que haya algo interesante pero que no exista ningún interés. El aburrimiento es la ausencia de interés, y el ser humano a diferencia de los animales, siempre busca el interés, siempre busca la ausencia de aburrimiento. Dicho aburrimiento casi siempre viene como consecuencia de haber fracasado en un objetivo repetidas veces o de sentirse desanimado o incapacitado para realizar una acción o conseguir el objetivo propuesto. Pero el interés, la ausencia de aburrimiento, es educable.
Es vital que el niño tenga un ánimo alegre y tenga esperanza y ánimo para poder desarrollar el interés. Tanto los padres como los profesores les debemos ayudar a conseguirlo, pero una vez puestos en el camino debemos dejar que también anden solos para que se enfrenten y sean capaces de conseguirlo también por ellos mismos.
En éste capítulo también hace referencia a la generosidad, a la solidaridad, ya que no solo hay que preocuparse por el interés personal, también debe preocuparnos los intereses de los demás, ya que una sociedad carente de generosidad no es una sociedad, y esto se lo debemos enseñar a nuestros alumnos.
Tanto los padres como los profesores debemos crear un clima de confianza para poder ayudar lo máximo posible y así conseguir el interés del niño, lo cual nos llevará a una mejor educación.
Primeramente me gustaría destacar la postura dual que posee el interés ya que debemos distinguir entre el interesante y lo interesante. Por ello podemos diferenciar dos situaciones adversas en las que el hombre puede caer, que haya interés y no haya nada interesante o bien que haya algo interesante y no haya interés.
Para despertar el interés de cualquier niño no es recomendado imponerle lo interesante, sino tratar de que lo encuentre interesante por sí solo, sin coacción externa. Debemos intentar que el alumno adopte una actitud inventiva.
Muchas personas de antemano, sin si quiera conocer algo, lo califican como aburrido. En innumerables ocasiones a través de un dialogo, una conversación, una comunicación, ya sea entre profesor- alumno, padres-hijo o entre iguales, se puede logar que realmente se den cuenta de lo verdaderamente importante y de lo que les gusta en la vida. De lo contario, el aburrimiento es un estado de ánimo que hace que la persona sea pasiva ante algo. Por ello para no caer en él es de gran importancia el analizar, conocer, pensar etc. Lograr el interés de forma analítica. También se puede evitar con una motivación intrínseca, despertando en el ser humano el gusto por el trabajo, por aprender cosas nuevas.
El juego es algo muy presente en este libro. El autor lo referencia como algo necesario para que los niños sepan aceptar los desafíos y responder de forma correcta ante el fracaso; enseñarles a ganar y a perder, y por tanto a respetar.
El escritor por último señala que en las sociedades de consumo o desarrolladas, muy comunes actualmente, prima la lucha por ser el mejor y tener lo mejor por encima del propio interés. En base a esto vemos que es fundamental despertar en nuestros futuros alumnos el deseo de aprender y de saber, y potenciar la curiosidad.
En este capitulo Polo se centra en el interes.
Afirma que el interés posee una estructura dual, el interesarse y lo interesante. No hay interés si algo no interesa, la actitud inventiva es el despertar el interés en el niño. Encontramos dos situaciones extremas: que haya interés pero que no haya nada interesante y que haya algo interesante pero que no haya interés y por lo tanto si no hay untares lo interesante deja de serlo, el ser humano tiende a la búsqueda de lo interesante huyendo de lo aburrido. Para despertar el interés hay que contar con la formación de la conciencia analítica, no existe peor cosa que una persona que no le guste su trabajo que no tenga una satisfacción, una motivación intrínseca que solo tenga extrínseca. La calificación para el trabajo manual empieza despertando el interés por el método analítico. Se debe enseñar el interés como principio en la educación la formación del interés es solo de adultos "dime por que te interesas y te diré quien eres". Hay intereses comunes o intercambiables con la propia subjetividad y la del otro o con pluralidad de subjetividad.
La tarea educativa consiste en ayudar a la aceptación de la realidad, implica a los padres y a los maestros, el reconocimiento y la reconciliación con la realidad son las dimensiones de maduración del interés. El individualismo y la falta de solidaridad conducen a la sociedad de consumo (no interés) y al subdesarrollo (interés). Aristoteles decía que el hombre es feliz cuando se autocontrola la desnacionalización hace a la gente completamente vulnerable, la angustia es la manifestación de la inconformidad, de no reconciliarse con la realidad ,incapacidad de amar, amar es la forma trascendental del interés.
Empezamos hablando de la naturaleza del interés, formada por una estructura dual, distinguimos entre lo interesante y el interesarse, ambos elementos se reclaman. En los niños no se les puede imponer esto, debemos dejarles que ellos mismos lo descubran. Se pueden dar dos situaciones extremas en el hombre adulto o bien que haya interés y no haya nada interesante o que al revés. Si esto se produjera aparecería el aburrimiento. Esto no es lo normal, ya que el ser humano siempre tiende a la búsqueda de lo interesante huyendo de lo aburrido. El interés tiene mucho que ver con las aptitudes. Por este motivo es esencial que el niño este bien educado en sus sentimientos y afectividad. Una de las formas de aburrimiento es el estupor, el niño desiste de hacer algo por que lo ve inalcanzable. Aun así puede ocurrir que lo interesante se convierta en aburrido o en decepcionante. Se debe hacer todo lo posible para que el método analítico le interese al niño, de lo contrario en su vida adulta tendrá muy poca capacidad de analizar. Al realizar experimentos el niño aprende a pensar.
La educación del niño es fundamental para su futura vida activa en la sociedad, para que haya algo que le mueva, motivaciones intrínsecas no solo extrínsecas. Esencial potenciar el interés del niño por el método analítico. El aburrimiento es muy perjudicial para la vida humana, hay que acostumbrar al niño al reto, y a reponerse y superar cada fracaso, ayudarle, conducirle pero dejándole solo cuando esté preparado. El interés no es egoísta es compartido. Sin solidaridad no hay sociedad, lo que me interesa a mi le debe interesar al otro, si esto no ocurre aparecerán conductas egoístas, perjudiciales para la vida en sociedad.
Otra fase importante en el desarrollo del niño es el descubrimiento del yo, para ello debemos ser próximos a él, ser su amigo, así le será más fácil establecer una relación del yo-tú y empezar adquirir una noción del yo. Debemos establecer interés como la base de la educación, un niño madura mucho mejor con padres amables que con padres autoritarios, y superiores. La formación del interés en un niño solo la puede llevar a cabo gracias a un adulto. No nos podemos olvidar de que a un niño hay que enseñarle a perder, perder forma parte del juego, de la misma forma que a respetar al otro.
Con respecto a la aceptación de la realidad es fundamental, esto quiere decir reconciliarse con la realidad, poner interés, un padre, una madre o un profesor que no esté reconciliado con la realidad, nunca podrá ser bueno, ni realizar plenamente su labor educativa, ya que se interesa negativamente por la realidad.
El individualismo y la falta de solidaridad conducen a una sociedad de consumo y al subdesarrollo. El hombre es feliz cuando se autocontrola y en las sociedades de consumo no hay autocontrol, es lo que se llama incontinente puro. Hay que controlar también los temas por lo que uno se interesa ya que si eres superficial, dejas de ser ciudadano, ya que careces del sentido de lo humano. Cuando desaparece lo interesante, se produce la muerte del interés provocando, angustia, terror y esto es grave. La angustia es una situación mucho más grave que el aburrimiento, el que tiene angustia no puede divertirse, es como la muerte en uno mismo. La angustia no te deja amar, ni a ti mismo ni a los demás ya que amar es una forma de interés. La angustia no se puede perder más que con la presencia de Dios, los defectos de la educación religiosa dan lugar a una perdida completa del sentido de la vida, lo cual es horroroso. Debemos diferenciar la depresión de la angustia, la depresión está relacionado con la melancolía, situación de sufrimiento nervioso que no se sabe detectar ni nombrar, pero sabe que existe y eso la hace sufrir. Como consecuencia de todo esto hace que la persona busque diversiones extravagantes porque para el ser humano ninguna diversión usual vale, ya que el interés está muerto, no encuentra ni puede tomar gusto por nada.
La característica básica del interés es la dualidad que esta implica, ya que se debe contar con lo interesante y el interesante, por lo tanto esto se debe tener en cuenta para la educación del niño. Se debe despertar en el alumno una actitud inventiva, para que por el solo intente darse cuenta y encuentre aquello que es interesante. Entonces pueden surgir dos situaciones, la primera es que haya interés y no haya nada interesante, y en segundo lugar que haya algo interesante y no haya interés, que en este caso se sucumbe en un estado de tedio. Intrínsecamente el hombre tiende a buscar aquello que es interesante huyendo de lo aburrido.
Por otra parte el interés tiene una gran relación con las aptitudes. Por ello es muy importante que la afectividad este en un desarrollo equilibrado y con un ánimo alegre y esperanzado, para evitar que caiga en el estupor. La creencia en Dios hace que la esperanza no se pierda, porque se entiende que Este siempre escucha.
Otro aspecto que se debe tener en cuenta es la capacidad de análisis que posee un niño ante un problema, si este no tiene la capacidad seguramente puede ser porque no consigue ningún resultado o porque no le gusta el niño desiste y le deja de interesar. Por lo tanto si lo sabe hacer es porque existe un interés, y se espera algún resultado por parte del niño y es capaz de llevarlo acabo. Se debe procurar que el método analítico sea interesante a los ojos del niño, y una forma de hacerlo puede ser a través de experimentos en los que se aprende a pensar. Y deben ser cosas que se puedan ver alcanzables porque sino se puede pensar en un fracar y se pierde el total interés.
Existen sentimientos que pueden estar vinculados a la actividad como es el gusto por trabajar, pero también se encuentran otros sentimientos como el aburrimiento, que sino se sabe llevar bien esto acaba concurriendo en un aburrimiento temeroso. Por eso se aconseja que al niño se le ayude a enfrentar retos y dejarlo solo en algunas ocasiones para que por si solo sea capaz de enfrentarse a una serie de problemas.
No existe una forma individualista del interés, este debe ser compartido. Otro rasgo que debe ser educado es la solidaridad, porque sin ella la sociedad no sería capaz de funcionar ni existiría. Pero en un niño la conciencia de dualidad no existe, ya que piensa que el interés y lo interesante es “lo mío”. Por eso a medida que el hombre madura debe existir una descentralización del yo y de la persona. El sentimiento de la propia identidad. Y para que exista una relación de amistad, en la que se cuenta con ese autoconocimiento.
La educación en el interés es necesaria, y debe ser llevada desde la mano de un adulto. Los niños no son capaces de educarse en ese crecimiento y menos unos a otros, sobretodo porque la suma de incapaces no da lugar al surgimiento de una capacidad.
También es tarea educativa el ayudar a la aceptación de la realidad, es decir, poner el interés en ella, en la que deben participar tanto padres como docentes. Porque alguien que no se encuentra con esa aceptación, indica que se interesa negativamente con la realidad, se aburre, se irrita.
Y por último el individualismo y la falta de solidaridad conducen a una sociedad de consumo, en la que no existe el interés, y al subdesarrollo, que pueden observarse algunos rasgos de estos que están patentes en la sociedad de hoy en día. Debe haber una sociedad diversificada, en la que no se debe reducir solo a lo especialista. No se puede dejar que desaparezca lo interesante y se conserve el interés porque si no se puede llegar a un estado de tedio, acabando con el interés, conduciendo a la angustia. Es una situación en la que no se puede encontrar lo interesante, y aburrirse. Es la incapacidad de amar, porque el que ama se interesa. Pero la angustia solo es capaz de desaparecer con la presencia de Dios.
El interés posee una estructura dual: el interesarse y lo interesante, reclamándose ambos. Es de suma importancia despertarlo a todas las edades. Para lograrlo en los niños procuraremos que él mismo adopte una actitud inventiva (no es lícito que se le imponga). A través del diálogo o de una comunicación se puede lograr el despertar el interés de alguien.
El aburrimiento por su parte, es una situación psicológica que produce un sentimiento de hastío o inhibición, debido a su pasividad ante la posibilidad de cambiar algo. En todo momento se ha de intentar esquivar el aburrimiento. Éste resulta nocivo para la vida humana.
Leopoldo Polo dice: “el ser humano tiende a la búsqueda de lo interesante huyendo de lo aburrido”.
El interés se encuentra estrechamente vinculado con las aptitudes. Si, por el motivo que sea, no se te dan bien las matemáticas, lo más probable cuando vayas a realizar algún problema matemático es que te aburras y no inviertas en él ni un ápice de esfuerzo. A este tipo de aburrimiento se le denomina “estupor”.
Como lo interesante puede transformarse en aburrido si aquello resulta inaccesible, no se puede despertar el interés en el niño proponiéndole como interesante algo en lo que va a fracasar. Si educamos positivamente el interés, formaremos jóvenes cuyo interés lo llevará a tener gusto por el trabajo. En definitiva podemos reafirmar la idea de Leopoldo Polo: “la educación tiene como objetivo formar a las personas para que luego puedan funcionar bien en las diferentes profesiones”.
Al niño se le debe acostumbrar a asumir retos, se le debe enseñar a que, tras cada caída -fracaso-, hemos de hacer un esfuerzo adicional con el fin de reponernos y superarlo. Pero no es aconsejable, dejarlo absolutamente solo ante un reto siendo aún niño. En este caso, se le ayudará a enfrentar los retos y posteriormente, se le dejará solo cuando sepa encarar la situación.
Según Leopoldo López, conviene descentrarse, y el modo que propone es el reconocimiento del yo. En el niño pequeño no se da aún la objetivación de lo interesante pues tampoco se da el yo. Si los padres se ponen al nivel del niño y establecen con él una relación de amistad, será más fácil que éste mismo adquiera su noción de “yo”. Aristóteles decía: “sólo en la medida en que hay igualdad existe la amistad”.
Se debe sentar el interés como principio en la educación. Así mismo, hay que enseñar a los niños a perder tras haber aprendido a jugar y a respetar a los demás. Para lograr esto, la educación, es conveniente que los padres rebajen su situación de “superioridad” para fomentar la amistad para con sus hijos. Por su parte, el maestro debe avivar las relaciones de colaboración entre los alumnos.
Dentro de la tarea educativa, se encuentra el ideal defendido por un ilustre filósofo del siglo XVIII-XIX: “la reconciliación con la realidad”. Para Hegel, la aceptación de la realidad significa poner e suficiente interés.
El reconciliarse con la realidad es una tarea que implica a los padres y también a los maestros. Un padre que no está reconciliado con la realidad, es un mal padre. El ejemplo es una de las vías de aprendizaje, y si el máximo modelo de aprendizaje (el padre) no actúa correctamente, el hijo adoptará el mismo comportamiento, aun estando mal. En definitiva, como idea: “el reconocimiento y reconciliación con la realidad son las dimensiones de maduración de interés”
Concluyendo, el individualismo y la falta de solidaridad, conducen a la sociedad de consumo y de subdesarrollo. Mas, a diferencia de la sociedad de consumo, en el subdesarrollo existe interés. Los problemas de madurez humana en los países desarrollados son muy grandes.
Aristóteles decía que el hombre es feliz cuando se autocontrola, y esto solo es posible cuando la razón impera sobre la vida entera. La desracionalización hace a la gente completamente vulnerable.
Para educar es de gran importancia despertar a través de retos el interés en los niños y esta tarea corresponde tanto a los padres como a los maestros, para lo cual debemos tratar que tengan una actitud inventiva, evitando imponerle las cosas. Para ello es importante que los agentes educativos se hagan amigos de los niños y tengan con ellos una relación basada en la confianza.
Desde mi punto de vista seria óptimo que entre profesor-alumno y, por tanto, en del aula, se generase un clima de confianza y comunicación mutua ya que solamente así, se sentiría el alumno en total libertad para hablar de cualquier tema con su maestro y, por tanto, se produciría además un aumento de autoestima e implicación por parte del alumno y seguramente de rendimiento.
El autor comenta que tanto los padres como los maestros deben reconciliarse, tener interés por la realidad para ser felices y educar bien.
Acerca de “no poner interés en el trabajo”, seria idóneo que todo el mundo pudiese dedicarse a lo que realmente le gusta y a su verdadera pasión, pero me parece que es un privilegio del que no dispone la mayoría, sobre todo ante la presente situación económica; por tanto, las ganas y el interés puesto no será el mismo que si se trabaja en algo que no te incentive o no te provoque tanto entusiasmo.
El interés tiene una estructura dual. Debemos distinguir entre el interesarse y el interesante. Una cosa obvia es que no hay interés si algo no interesa.
Uno de los problemas es el estar aburrido, es el estado en el que no se intenta cambiar nada. El ser humano tiende a la búsqueda de lo interesante huyendo de lo aburrido. Los clásicos consideran importante el estupor. Un “etupefacto” es aquella persona que desiste de una cosa porque la considera muy difícil, no se ven capaces de afrontarlo. También se da la posibilidad de pasar de un estado de aburrimiento a que te interese.
La educación juega un papel importante en cuanto al interés, ya que tenemos que educar motivando y así se fomentará el gusto por trabajar.
Como maestros tenemos que acercarnos a nuestros alumnos de tal manera que nos ganemos su confianza y así podemos exigirles estando en el mismo nivel, por lo tanto se creará una situación de reciprocidad.
También es importante que los padres controlen y rebajen las situaciones de superioridad de los hijos.
El individualismo y la falta de solidaridad conducen a la sociedad de consumo y al subdesarrollo. Los problemas de madurez humana en los países desarrollados (España, por ejemplo) son muy grandes, las personas ya no tienen interés por nada.
Nuestra misión es fomentar el interés en nuestros alumnos.
Si no se llega a tal punto de angustia, que es una manifestación clara de esa inconformidad, de ese no reconciliarse con la realidad.
En primer lugar, si vamos a hablar sobre el interés, explicaré qué se entiende por interés. El interés tiene una estructura dual y se debe distinguir entre el interesarse y lo interesante. No hay interés si algo no interesa y viceversa, nada es interesante si el interés no se despierta. Para despertar el interés en el niño debeos procurar que adopte una actitud inventiva, no debemos imponerle las cosas sino tratar de que encuentre lo interesante.
Si falta el interés o lo interesante uno se aburre. El aburrimiento es una situación psicológica cuyo componente sentimental es claro, en este estado no se intenta cambiar nada. El ser humano tiende a la búsqueda de lo interesante huyendo de lo aburrido. Citar también que el interés tiene mucho que ver con las aptitudes, es decir, depende de nuestros gustos. Podemos desarrollar el interés de los niños mediante el juego porque aprenderán a diferenciar lo interesante de lo aburrido. El niño debe tener un ánimo alegre, esperanzado y unos sentimientos bien centrados. Una de las formas de aburrimiento es el estupor, el estupefacto es aquella persona que desiste de una cosa porque la considera muy difícil. Por eso, se puede ayudar a despertar el interés mostrando al niño que tal asunto es asequible, que se puede hacer. Pero también lo interesante puede transformarse en aburrido, en decepcionante, si es que deja de ser asequible.
Polo dice que es bueno evitar el aburrimiento, “es mejor dejar dormir al niño, si es que está aburrido, en vez de dejarle en una conducta humana defraudada, porque el aburrimiento es muy perjudicial en la vida humana”. Al niño se le debe acostumbrar al reto; la aceptación de un desafío se puede enseñar y aceptar. Es recomendable que al niño se le ayude a enfrentar retos y dejarlo solo cuando ya sepa encarar la situación. Con gente aburrida uno tiende a dedicarse a lo fácil, aquello que no requiere ningún esfuerzo, así se convertirá en una persona pasiva y en alguna ocasión solo buscará saciar su propio interés porque el de los demás es demasiado y se volverá una persona egoísta.
Los padres pueden inculcar interés en la medida que se establezca una relación de confianza. La formación de interés del niño solo la pueden llevar a cabo los adultos, ellos no pueden educarse solos en esta materia porque no tienen diferenciado su interés por que no son capaces de constituir lo interesante en común, es necesario que se lo enseñe un adulto.
El individualismo y la falta de solidaridad conducen a la sociedad de consumo y al subdesarrollo. En el subdesarrollo hay interés mientras que en la sociedad de consumo no lo hay porque la gente intenta siempre triunfar ostentando su propio confort y esto puede deberse a los problemas de madurez humana que existe en los países desarrollados.
El interés tiene una estructura dual, por un lado el interesarse y por otro lo interesante. Para despertar el interés, el niño tiene que adoptar una actitud inventiva. Existen dos situaciones extremas, una, en el caso de que haya interés pero no interesante; y otra, en la que haya interesante, pero no interés. El aburrimiento es un estado psicológico, en el que el componente sentimental es claro. Es un rechazo, una inhibición. El ser humano tiende a buscar lo interesante huyendo de lo aburrido. El interés en material educativo tanto como niños como para adultos. A través del diálogo y la comunicación se despierta el interés en la sociedad.
Es conveniente, ver la relación entre el interés y el interesante. Lo interesante se puede volver aburrido, decepcionante. No se puede despertar el interés del niño poniendo como interesante algo en lo que va a fracasar. Es aconsejable preparar a los jóvenes técnicamente, que consigan una motivación intrínseca. La metodología analítica está muy bien, debemos emplearla, pero no es la mas más alta de pensar.
Hay que evitar lo aburrido en la persona. Hay que educar el aburrimiento desde la infancia, para que se pueda dar un equilibrio sentimental. Acostumbrar a los niños al reto, a la aceptación del desafío. En la escuela, a veces no hay retos, esto es una falta de oportunidad para los alumnos. El interés no puede ser egoísta, se necesita compartir. Sin solidaridad no hay sociedad. Lo que no es interesante se debería esconder.
El Yo es una instancia central, contribuye al descentramiento. Los niños objetivan lo interesante. El interés debe ser el principio de la educación, La formación del interés de los niños debe realizarla un adulto, no se les puede dejar solos. Se debe enseñar a jugar y a objetivar el juego. El reconocimiento y la reconciliación con la realidad son las dimensiones de maduración del interés. La sociedad de consumo y el subdesarrollo son fruto del individualismo y la falta de solidaridad. La diferencia es que en el subdesarrollo hay interés y en la sociedad de consumo no, pues el área de interés está cortada. Educar el interés tiene un carácter global para la vida.
En este capítulo, Polo habla sobre el interés e indica que tiene una estructura dual, de la cual debemos distinguir entre ‘el interesarse’ y ‘lo interesante’. Son dos elementos que se complementan, ya que si algo no interesa no hay interés o al revés.
Para despertar el interés en los niños deben estar en una actitud inventiva. No hay que imponerles las cosas.
El aburrimiento se da cuando no hay interés por lo que lo interesante deja de serlo. Estar aburrido es una situación psicológica, es un sentimiento de rechazo, de inhibición, en ese estado no se intenta cambiar nada. El ser humano tiende a la búsqueda de lo interesante huyendo de lo aburrido. El aburrimiento puede sobrevivir si el asunto no se soluciona, es decir, si uno se queda quieto y no consigue resultados.
En los niños se puede ayudar a despertar el interés mostrando que algo es asequible, que lo pueden lograr ellos solos. Si un niño sabe hacer algo es porque le interesa. Debemos procurar que el método analítico le interese al niño porque sino en su vida de adulto no va a ser capaz de analizar. Al realizar experimentos se crea una habilidad, un aprender a pensar y si el niño no la adquiere es porque se le ha educado mal.
Polo explica que debemos acostumbrar al niño al reto. La acepción de un desafío se puede enseñar y aceptar; Polo pone el ejemplo de los primero pasos. El niño corre el riesgo de fracasar en el aprendizaje de andar; el niño se cae y le resulta difícil volver a ponerse en pie. Hay que enseñarles que con esfuerzo se debe superar el fracaso. Tanto niños como adultos aprendemos de los errores, no de los aciertos. Los errores o caídas también forman parte de la vida. Es recomendable, dice Polo, que al niño se le ayude a enfrentar retos y dejarlo solo cuando ya sepa encarar la situación.
El problema es que actualmente en los colegios no se tienen en cuanta los retos, y esta falta de oportunidad en la formulación de alguna enseñanza puede producir aburrimiento. Con gente aburrida no se hace nada importante, porque tienden a dedicarse a lo fácil, a lo que no requiere ningún esfuerzo, estas personas suelen ser muy pasivas. Hay personas que con tal de desahogar su interés, no les interesan las demás personas, se hacen insolidarios porque no piensan en los otros. Una persona así en el aula es un alumno irresponsable y en consecuencia debemos educar hasta que este sea capaz de darse cuenta de ello y pueda rectificar sin nuestra ayuda.
El texto habla de que no hay interés si algo no interesa. Para despertar el interés del niño tiene que adoptar una actitud inventiva(no debemos imponerle las cosas).Se pueden dar dos situaciones extremas , que haya interés y no haya nada interesante y que haya algo interesante y no haya interés. El interés no puede ser egoísta si no compartido , es importante que se eduque la solidaridad. Es importante que al niño se le ayude a enfrentar retos.Se debe dar el interés como principio en la educación , es importante que los padres inculquen el interés en sus hijos así pueden establecer una relación de confianza.
Es importante enseñar a los niños a perder a través del juego.
El hombre tiende a la búsqueda de lo interesante huyendo de lo aburrido.
No existe peor cosa que una persona que no le guste su trabajo, que no tenga una motivación.
Los tres derechos que tenía un monarca español son la justicia , las fon salera y sus yantares.
Hegel dijo que para reconciliarse con la realidad es una tarea que implica a los padres y también a los maestros , un maestro que ni este reconciliado con la realidad no podrá ser un buen maestro.
Es importante saber que el individualismo y la falta de solidaridad conducen a la sociedad de consumo y al subdesarrollo. En el subdesarrollo hay interés y en la sociedad de consumo no.
Heidegger siguiendo a Hegel dice que la angustia es la incapacidad de amar , el que tiene angustia no ama ni se ama así mismo. Esta angustia se puede evitar con una educación religiosa.
Hay que intentar despertar el interés del niño. No conviene imponerle algo interesante, sino tratar de que algo que le guste le resulte interesante.
Se pueden dar dos situaciones extremas en las que nos podemos encontrar. En primer lugar, que haya interés pero no haya nada interesante o, por otro lado, que haya algo interesante pero sin embargo no haya interés. Por este motivo, es muy importante educar el interés; para que haya interés por algo realmente interesante.
Se puede empezar a educar el interés por aquellos temas que se dominan, que gustan y que por lo tanto, despiertan cierto interés porque se persigue el reto y el éxito. Pero ¿Cómo podemos fomentar el interés?
Para fomentar el interés debemos proponer al niño problemas que le enseñen a pensar y que además, supongan el éxito, ya que si les proponemos una actividad que por cualquier causa no va a poder solucionar se perderá el interés.
Se debe evitar el aburrimiento y esto se consigue educando en la educación de retos. También se debe enseñar a levantarse cuando se fracasa para volver a intentarlo. Por otro lado, es recomendable que al niños se le ayude a enfrentar los retos y dejarlo solo cuando ya sepa encarnar la situación.
Los intereses de uno deben ser los intereses de los otros, fomentando así la solidaridad, base imprescindible de la sociedad. El interés del niño es un interés que se apropia de lo interesante porque todavía no ha desarrollado la noción del yo, y por lo tanto, no puede elegir sus criterios.
Los padres deben general un sentimiento de confianza en sus hijos, para que les cuenten lo que les pasa, os que les preocupa, etc. Una vez que se haya conseguido establecer unas buena relación con los padres deberá hacerse con los hermanos, a través del juego, y más tarde con alguien que no pertenezca a su entorno más cercano. De esta manera el niño, cuando sea adulto podrá vivir en sociedad.
Por último, las personas debemos “estar reconciliadas con la realidad”, es decir, poner interés en las cosas y mejorar como personas. Si no estamos reconciliados con la realidad no podremos educar a nuestros hijos ni a nuestros alumnos en un futuro. Son los padre y los maestros los que deben ayudar a abrir el ámbito de los intereses.
En este sexto capítulo, Leonardo Polo, por medio de su conferencia, nos habla sobre la madurez y el sentido que tiene esta en nuestro día a día.
La madurez es un requisito fundamental en padres y profesores, principales pilares de la educación actual en el siglo XXI. Ellos son el ejemplo a seguir de los hijos y estudiantes y estos harán en un futuro aquello que aprendan de ellos.
En este apretado, el filósofo madrileño propone dos ideas principales: (1) MOMENTO EN LOS QUE ESTÁ MÁS O MENOS PRESENTE EN NUESTRA VIDA y (2) CÓMO SE PLANEA COMO ACTITUD ANTE LA VIDA.
En la primera de ellas, la madurez está menos presente en la etapa de la niñez y lo normal es que una vez superada esta, se inicie un proceso de crecimiento y madurez orientado a la etapa adulta. Aspectos en los que se manifiesta esta nueva actitud son: realizar tareas que no nos gustan, se parar en interés del deseo, asumir responsabilidades, etc.
Ya en la segunda cuestión, el filósofo explica cómo afecta esto a la actitud que debemos tener ante la vida. Se centra principalmente en asumir la realidad y en consecuencia los problemas, que resultan ser en definitiva oportunidades para fortalecernos. Por ello resulta “útil” y recomendado enseñar a sufrir y enseñar a enfrentarse a la realidad.
Para concluir termina definiendo de laguna manera la madurez como una actitud optimista ante la vida y sus dificultades, y expresa la necesidad de enseñar esto a las nuevas generaciones.
Daniel Jiménez
En este sexto capítulo, Leonardo Polo, por medio de su conferencia, nos habla sobre la madurez y el sentido que tiene esta en nuestro día a día.
La madurez es un requisito fundamental en padres y profesores, principales pilares de la educación actual en el siglo XXI. Ellos son el ejemplo a seguir de los hijos y estudiantes y estos harán en un futuro aquello que aprendan de ellos.
En este apretado, el filósofo madrileño propone dos ideas principales: (1) MOMENTO EN LOS QUE ESTÁ MÁS O MENOS PRESENTE EN NUESTRA VIDA y (2) CÓMO SE PLANEA COMO ACTITUD ANTE LA VIDA.
En la primera de ellas, la madurez está menos presente en la etapa de la niñez y lo normal es que una vez superada esta, se inicie un proceso de crecimiento y madurez orientado a la etapa adulta. Aspectos en los que se manifiesta esta nueva actitud son: realizar tareas que no nos gustan, se parar en interés del deseo, asumir responsabilidades, etc.
Ya en la segunda cuestión, el filósofo explica cómo afecta esto a la actitud que debemos tener ante la vida. Se centra principalmente en asumir la realidad y en consecuencia los problemas, que resultan ser en definitiva oportunidades para fortalecernos. Por ello resulta “útil” y recomendado enseñar a sufrir y enseñar a enfrentarse a la realidad.
Para concluir termina definiendo de laguna manera la madurez como una actitud optimista ante la vida y sus dificultades, y expresa la necesidad de enseñar esto a las nuevas generaciones.
CAPÍTULO VI: EDUCAR EL INTERÉS
Debemos definir interés para poder entender este capítulo. El interés tiene una estructura dual: el interesarse y lo interesante ya que no hay interés si algo ni interesa y nada es interesante si el interés no se despierta, si estas no están unidas se producen situaciones extremas. De ahí, la importancia de educar el interés de los niños y para ellos hay que adoptar una actitud inventiva sin imponer y por lo tanto, el interés debe ser materia de educación tanto en niños como en adultos. Lo contrario al interés es el aburrimiento, situación psicológica, sentimiento de hastío, de rechazo, de inhibición. Frente a los animales, el hombre tiende a la búsqueda de lo interesante huyendo de lo aburrido. Para ayudar a fomentar el interés en los niños podemos utilizar técnicas como: mostrar que algo es asequible para que no desista algo en lo que no vaya a fracasar, enseñar cómo hacer algo, también es importante desarrollar el interés por el método analítico pues será necesario para el futuro, aprendemos a pensar, también es aconsejable preparar a los jóvenes técnicamente que nos lleve a tener gusto por el trabajo. Por lo tanto, la educación en el niño es vital para su futura vida activa en la sociedad. El interés también se encuentra muy relacionado con el valor de la solidaridad, pues no puede ser egoísta ya que sino no tendríamos sociedad. Para poder vivir en comunidad es necesario poner de acuerdo los intereses y por lo tanto, debemos tener en cuenta la sociabilización del interés.
El descubrimiento del yo contribuye al descentramiento que es conveniente y la dualidad del interés permite esto. Gracias a este interés el niño va descubriendo su yo objetivando lo interesante. Al niño le es más fácil establecer una relación yo-tú, y también adquirir la noción de yo, si sus padres se ponen a su nivel (igualdad), si son amigos como decíamos anteriormente pues como dice Aristóteles la amistad es entre iguales.
Se debe sentar el interés como principio en la educación, la formación del interés de los niños deben llevarla a cabo sus padres y para esto hay que llegar a una situación de reciprocidad. Aquí entra en juego la propia subjetividad y la del otro y los intereses compartibles o disputables. Los padres tienen que rebajar una situación de superioridad convirtiéndose en iguales.
Otro punto importante es la necesidad de conciliarse con la realidad, es decir de aceptarla. Reconciliarse con la realidad, para Hegel, significa poner el interés, de ahí la relación entre interés y realidad. Esta tarea implica tanto a padres como a maestros y cuando uno no se reconcilia con la realidad, se interesa negativamente por esta, es decir, se aburre perdiendo el interés. Por lo tanto, el reconocimiento y reconciliación con la realidad son las dimensiones de maduración del interés.
El individualismo y la falta de solidaridad conducen a la sociedad de consumo y al subdesarrollo. Aunque mientras que en el subdesarrollo hay interés, en la sociedad de consumo no. La formación en la universidad debe ser integral porque de lo contrario se descuida el seguir educando y desarrollando el interés. El especialista tiene que ampliar el ámbito de sus intereses, debe estar dispuesto a interesarse por todo. Si sólo se despierta el interés por su propia profesión, y cuando se sale de ésta no hay nada, el interés queda como amputado, recortado. No tenemos que conformarnos con una sociedad hecha de especialistas y, por ende, de intereses reducidos.
En este capítulo podemos ver la importancia de los padres en la etapa de maduración de sus hijos.
Habla del interés y de la forma de mostrar al niño lo que le puede gustar. Muchos niños se rinden pronto al ver que no consiguen resultado alguno en lo que hacen o por que no les gusta, en esta situación los docentes deben ayudar al alumno a seguir adelante y a buscar y trabajar en lo que les gusta e interesa; debemos evitar lo aburrido ya que el niño solo sabrá hacer bien loo que le interesa.
El aburrimiento es un sentimiento que se debe formar en la infancia con los padres.
Es muy importante educar al niño y acostumbrándolo a asumir retos, a saber reaccionar ante problemas y ,sobre todo, es importante educar al niño de manera que tenga un amplio campo de interés, así llevará la vida con alegría. El niño solo puede evitar la angustia y el miedo a la vida mediante Dios, que es nuestro padre y únicamente quiere lo mejor para nosotros y que seamos felices, por ello hay que llevar al niño al conocimiento y existencia de Dios.
Desde mi punto de vista, uno de los temas más comunes en la actualidad es el aburrimiento que presentan los alumnos; y esto surge como consecuencia de la falta de interés del alumno en lo que se enseña. Llegar a este punto puede ser perjudicial para la vida del hombre. Ante este hecho, Polo dice que los educadores de hoy en día se deben centrar en transmitir lo que hay detrás de cada cosa y no solamente en abrir los ojos de los alumnos para que aumente su interés. Si entendemos así la función del educar es imprescindible que éste enseñe a los niños a entender la realidad, a saber qué es lo que hay detrás de cada cosa, incluyendo toda nuestra persona. Esa falta de interés de la que hablamos anteriormente puede proceder de aquí, de que no nos conozcamos a nosotros mismos. Conocernos a nosotros mismo es fundamental para poder solucionar situaciones difíciles; y debemos de enseñar esto a los niños. Que ellos solos sepan afrontar estas situaciones desde pequeños para que en un futuro lo puedan hacer. Si no les enseñamos esto a los niños, empezaran a tener una visión negativa de la vida y dejaran de tener interés y ella; y como consecuencia aparecerá el aburrimiento. Por ello Polo dice “El reconocimiento y reconciliación con la realidad son las dimensiones de maduración del interés”.
Este capítulo trata sobre la educación del interés, como ya trato el autor a grandes rasgos en el capítulo anterior. Comienza explicando la gran diferencia entre interesarse e interesante, no se pueden dar la una sin la otra. El interés no puede ser egoísta si no que tiene que ser compartido, así a su vez se educa un aspecto muy importante como es la solidaridad. El interés ha de considerarse como principio de la educación.El aburrimiento es una situación psicológica cuyo componente sentimental es claro, el ser humano no es así, el ser humano tiende a la búsqueda de lo interesante huyendo de lo aburrido. Es importante relacionar todo lo indicado con el juego con el Interés . Es importante fomentar el interés al niño, y esto se puede hacer haciéndole ver al niño que este es asequible, y que se puede realizar de una manera externa e indirecta...Es cierto que existen grandes cantidades de sentimientos, y uno de entre todos ellos es el aburrimiento, pero este siempre hay que rechazarlo, evitarlo...El yo es una sustancia central que contribuye al descentramiento,El Niño a penas tiene sentimiento de propia identidad, es mas bien un "lo mismo" que yo mismo. La amistad a de ser entre iguales. La confianza de los padres hacia los hijos es algo esencial para que se puedan explicar,educar... Ciertos temas y aspectos. El individualismo y la falta de solidaridad conducen a la sociedad de consumo y al subdesarrollo,lo cual no sería correcto ya que en el subdesarrollo hay interés y en la sociedad de consumo no.
En el capítulo VI, al igual que en el V trata el tema del interés, donde existe una relación entre interesarse e interesante, no hay interés si algo no interesa y por el contrario nada es interesante si el interés no se despierta. Debemos utilizar materiales que aporten interés en el niño, para ello tienen que contar con una actitud inventiva. Al no haber interés lo interesante ya no es interesante y aparece el aburrimiento, este es un sentimiento de inhibición. A través del dialogo entre personas se puede lograr que la gente se despierte y que empiece a apreciar las cosas. El aburrimiento es perjudicial para los humanos por lo que es importante evitarlo. Al niño durante su infancia hay que acostumbrarle al reto, gracias a l cual tendrá que hacer un esfuerzo adicional. Durante el reto el niño fracasará y así aprenderá a superarlo. Como ya he dicho el interés es una relación entre el interesarse y lo interesante, es un principio en la educación, para la formación del interés de los niños, son necesarios los adultos ya que los niños no pueden aprender solos este aspecto. Hegel define a través de la experiencia que reconciliarse con la realidad es poner interés, dentro de esta tarea educativa también hay que centrarse en ayudar a la aceptación de la realidad, este aspecto lo tienen que llevar a cabo tanto padres como maestros. Una vez que el niño se encuentra reconciliado con la realidad, indica que se interesa de forma positiva por la realidad y que su interés ha madurado, en caso contrario el niño se aburriría. Es importante que el interés no sea egoísta sino compartido y esto dará lugar a la solidaridad.
Cuando hablamos de interés no hablamos únicamente de aquello que nos parece interesante a nosotros sino que implica dos partes: que nosotros nos interesemos por algo, y que ese algo sea interesante. Si no se dan las dos, entonces no hay interés, es imposible que se pueda dar.
El texto explica muy ciertamente que si no existiese el interés entonces no habríamos avanzado de la forma en la que lo hemos hecho. Nada habría sido descubierto por muy interesante que pudiera ser porque nadie se interesó por ello.
Esta falta de interés lleva a una situación de aburrimiento caracterizada por una pasividad que implica no hacer nada por cambiar las cosas, pero esto no es lo propio del ser humano. El hombre busca la dirección contraria, y cuando no la ha encontrado, o no se ha dado cuenta del verdadero sentido del trabajo se centrará en divertirse. Es importante empezar a despertar el interés del niño con el juego, con el que no debe retraerse y desistir cuando pierde sino esperanzarse, ser alegre y aprender a pasarlo bien.
El fin de despertar, de desarrollar ese interés es que después pueda serle útil de alguna manera. Lo que se busca es la practicidad del mismo. Por esta razón, es esencial formar a las personas en lo técnico, que posteriormente puede conducirles a interesarse por el trabajo y no preocuparse sólo por lo divertido.
Ahora, para no aburrirse, debe aceptar retos, debe intentar ir más allá, y ponerse al servicio de los demás, porque el interés no puede ser egoísta, debe ayudar a la sociabilización para crear sociedad, y el cristianismo consigue esto e incluso más. Pero antes de todo debe descubrirse uno a sí mismo, debemos captar nuestro “yo”.
Una vez conseguido eso hay que educar el interés apoyándonos en la confianza, en una relación entre iguales. Pero es una formación que no puede llevarse a cabo sólo entre niños sino por parte de los padres, que deben olvidarse un poco de su superioridad para realizarlo.
En este capítulo, hace referencia sobre a la educación en el interés, y la importancia que tiene estar educado correctamente en este aspecto, para el futuro desarrollo tanto profesional como personal. Comienza haciendo una referencia de lo que es el interés por naturaleza, está claro que tiene una estructural dual, interesarse-interesante. Y que cuando no estamos interesados por algo, caemos en el aburrimiento. Pero el ser humano tiende a la búsqueda de lo interesante huyendo de lo aburrido. El interés tiene mucho que ver con las aptitudes, y debe relacionarse el juego con el interés, en la educación de un niño. Por esto es importante que el niño este bien centrado en sus sentimientos, en su afectividad, que tenga ánimo alegre, esperanzado.
En cuanto a cómo fomentar el interés, se debe tener en cuenta que debemos mostrar al niño que es asequible para él, que él sea capaz de hacerlo. Es decir que se puede ampliar su interés con el fin de que su interés luego sea útil para otras cosas y pueda sacar de ahí una enseñanza. Es importante que el método analítico interese al niño, porque debe de ser capaz de analizar para su futuro, ya que la educación es esencial para formar a personas que tengan un buen desarrollo activo y profesional en el futuro. También prepararles técnicamente es primordial, porque de esta manera, el interés le puede llevar a tener gusto por su trabajo.
Se debe evitar el aburrimiento, ya que es perjudicial para la vida humana. Por eso es importante que una persona acepte retos, problemas y situaciones en las que tenga que competir, y pueda ganar o perder. Por esto, como he dicho anteriormente es muy importante educar en el juego, ya que de esta manera el niño debe aprender a ganar y a perder, no debe ser conformista. Debemos proponer retos a los niños y dejarlos solos cuando ya sepan encarar la situación. La solidaridad, en el interés es esencial, ya que vivimos en comunidad, nuestros intereses tienen que interesar a otros y nosotros debemos de ser “generosos” y ayudar a que los demás estén interesados.
Es de importancia, saber que para educar los intereses de un niño debemos ser amigos suyos, porque de esta manera es mejor expresar las cosas que deben mostrarles interés, nos preguntarán, se apoyarán en nosotros… ya que los adultos son importantes en la educación de los niños, tanto padres como maestros, un grupo de niños solos no pueden aprender ellos solos. Además, cuando somos amigos de los niños, sin perder la autoridad, se muestra confianza que ellos depositan en nosotros, y de esta manera se podrá educar correctamente. Debemos enseñar a los niños a respetar a los demás, a enseñarles que somos distintos, y que deben aprender a ganar y a perder, deben de conocer la realidad para que esto se lleve a cabo. Deben ver la realidad de un modo positivo, ya que el que se interesa negativamente por la realidad se aburre.
El individualismo y la falta de solidaridad conducen a la sociedad de consumo y al subdesarrollo. En la sociedad de consumo, no hay interés. Necesitamos un desarrollo madurativo para conocer la realidad. Cuando no hay interés, se produce angustia y de esta manera el hombre esta desaficionado. Pero la educación religiosa puede llegar a evitar la angustia.
En primer lugar, haciendo referencia a la naturaleza del interés, es necesario tener en cuenta que tiene una estructura dual, distinguiendo el interesarse y el interesante, es decir, no hay interés si algo no interesa y, nada es interesante si el interés no se despierta. Para despertar el interés del niño debemos hacer que adopte una actitud inventiva, no imponerles las cosas sino que él mismo encuentre lo interesante. Además, debemos destacar el concepto de aburrimiento que surge ante la ausencia de interés, y cuando se le impone algo, teniendo que hacer un esfuerzo adicional. Sin embargo, el ser humano tiende a la búsqueda de lo interesante huyendo de lo aburrido.
Podemos decir que el interés se relaciona con las aptitudes, de modo que si no las tenemos para algo en concreto, nos resultará aburrido, y, en este caso nuestra misión como educadores es enseñarle al niño a enfrentarse a ese problema. De esta manera, podemos fomentar el interés en los niños mostrándole el asunto que se le presenta como asequible. Si el niño sabe hacer algo es porque le interesa, en cambio, si se le propone un problema que no sabe resolver, al dejar de ser asequible, puede transformarse en aburrido, decepcionante.
Educando positivamente el interés se formará a un joven con capacidad profesional cuyo interés, lo puede llevar a tener gusto por el trabajo. Lo peor es una persona que no tenga amor a su trabajo ante la ausencia de una motivación intrínseca.
Siempre debemos evitar todo lo que pueda ser aburrido para una persona, y, además, es importante enseñar a los niños a enfrentarse a retos. Por otro lado, es relevante la necesidad de compartir el interés fomentando, así, la solidaridad, pues sin ella no hay sociedad.
En relación al descubrimiento del yo, el yo es una instancia central que contribuye al descentramiento, teniendo en cuenta que el interés es constitutivamente una relación entre el interesarse y lo interesante. En cambio, la objetivación de lo interesante en el niño pequeño no se da todavía, porque tampoco se da el yo.
Los padres pueden inculcar el interés en sus hijos, y, a medida que se hagan amigos de sus hijos, podrán establecer una relación de confianza, pues los niños maduran mucho mejor con padres amables que se ganan su confianza. El objetivo de fomentar el interés es llegar a la situación de reciprocidad, es decir, que reconozcan su propia subjetividad y la del otro, y que se consideren los intereses personales como comunes, compartibles. Además, los padres les deberán enseñar a respetar al otro.
El reconciliarse con la realidad es una tarea que implica a los padres y a los maestros, y para ello, ellos han de estarlo primero, es decir, a gusto y conforme con la vida. El reconocimiento y reconciliación con la realidad son las dimensiones de maduración del interés.
Finalmente, centrándonos en la sociedad actual, de consumo, destaca la importancia de la especialización, que supone una reducción de los intereses, lo cual conduce a la angustia, es decir, la incapacidad de amar, ya que el que ama se interesa. Sin embargo, debemos tener en cuenta que la angustia no se puede perder más que con la presencia de Dios, pues es el alejamiento de Él lo que la produce realmente.
Me parece interesante como cuenta Polo todo lo relacionado con el interés, dice que no hay interés si algo no interesa. Para despertar el interés del niño hay que hacerle ver que algo es interesante, sin imponerle.
En torno al interés, un hombre puede pasar por dos situaciones: que tenga interés pero no haya nada interesante o que haya algo interesante pero no haya un interés. Cuando no hay interés aparece el aburrimiento, un sentimiento en el que no se intenta cambiar nada.
Todas las personas evitamos el aburrimiento, siempre buscamos cosas interesantes que hacer.
El interés está relacionado con las aptitudes y también con el juego. Si un niño aprende a jugar a algo y sabe que significa el juego ahí puede crecer el interés.
Se debe fomentar el interés a los niños pequeños y se puede hacer de varias maneras. Si un niño sabe hacer algo es porque le interesa. Una de las cosas que no se puede hacer con un niño a la hora de querer despertar su interés es proponiéndole como interesante algo en lo que se sabe que va a fracasar.
El aburrimiento es un sentimiento que los padres deben formar en la primera infancia para buscar un equilibrio sentimental.
Hay personas que les da miedo los retos y no los acepta y termina encontrándose con una situación de aburrimiento temeroso convirtiéndose en personas sin capacidad de iniciativa y esto es algo que no conviene.
Una persona debe aceptar desafíos ya que le harán aprender y enseñar. Debe soportar las caídas porque esto forma parte de nuestra vida y muchas veces con ellas aprendemos. A los niños debemos ayudarles a enfrentar retos y cuando sepamos que pueden solos, dejarles que encaren ellos mismos la situación que tienen delante.
En este sexto capítulo, Polo habla sobre el interés. Hace alusión a que en el interés se encuentran dos dimensiones: lo interesante y el interés. Este aspecto es muy importante educarlo cuando somos niños, ya que sino desemboca a un aburrimiento. Se puede enseñar el interés a través de los juegos ya que estos implican diversión, diálogo, esperanza…
Debemos fomentar interés con la conciencia analítica. Ante una cuestión podemos encontrar un problema que debemos saber resolver, para ello hay que conocer su procedimiento. Esto implica el interesarse por resolver esta situación, sino sabemos resolverla nos aburrimos y dejamos de lado esta cuestión. La analítica se educa con el interés (motivación intrínseca). Si caemos en el aburrimiento puede ser perjudicial en nuestras vidas. Por ello debemos acostumbrar a los niños a enfrentarse a retos y saber que estos pueden ser satisfactorios o pueden perderlos pero siempre deben saber adoptar las dos posturas y seguir adelante con sus vidas.
El interés no debe ser egoísta hay que compartirlo con la sociedad, por ello debemos de ser solidarios. Los adultos crean su propio interés pero los niños no tienen capacidad para hacerlo hasta que no conforman su propio “yo”. Para ello, tanto padres como maestros deben de amistarse con los niños, mostrarles confianza, para que haya sentimientos de igualdad y reciprocidad, y así puedan descubrir su propio “yo”.
Otro aspecto importante para educar el interés es enseñarles a aceptar la realidad. Sino enseñamos a interesarse por la realidad o a interesarse negativamente estaremos creando un aburrimiento o angustia que conlleva a que se inhiban de ella haciendo cosas que les afectan como el sexo. Por ello hay que enseñarles autocontrolarse, a no ser consumistas y a ser maduros para que no lleguen al aburrimiento o angustia y no se interesen por nada.
La angustia es diferente al aburrimiento ya que cuando llegamos a este estado de ánimo no tenemos interés por nada ni encontramos nada interesante, lo que nos hace no conocer la realidad, ni amar y por lo tanto no creer en Dios. Dios es la única persona con la que podemos calmar esa angustia por ello hay que educar a los niños en el cristianismo para que puedan evadirse de este estado de ánimo.
Como inicio debemos distinguir el interesarse de lo interesante. Para llevarlo a cabo correctamente, debemos tener presente las dos todo el rato. No solo se da en niños sino que también afecta a los adultos. El aburrimiento es la primera barrera que se nos presenta a la hora de llevar a cabo una actividad. Para que esto no se dé, debemos fomentar el interés, realizando actividades que llamen la atención a los niños y adultos. Normalmente, lo nuevo e interesante es lo que más gusta y con lo que mayor interés muestran pero debemos llevar el control sobre la situación y saber enfrentarnos a cualquier situación, actividad, momento… y tener recursos para esta. Para no caer en el aburrimiento debemos hacer cosas que nos muestren un interés, e ir variando. No hacer siempre lo mismo ya que sería caer en la rutina.
El interés y la confianza son dos términos importantes también a destacar. En este capítulo, donde nos enseña como la confianza puede ayudar a crecer a una persona y a interesarte por otras cosas nuevas.
En este capítulo, se presenta la necesidad de educar en el interés a los alumnos. El capítulo, comienza con la diferencia entre interés e interesarse, es decir, es importante que algo sea interesante, para que el alumno presente interés hacia una cosa. Para que se despierte el interés en el niño, es necesario que se adopte una actitud inventiva, es decir tratar que lo encuentre interesante. Con respecto a despertar el interés de un niño, se pueden dar dos extremos; el primero es que haya interés y que no hay nada interés y, por otro lado, se da la situación de que hay algo interesante y no haya nada de interés. El aburrimiento es una situación psicología, a la que se puede llegar, es un sentimiento de rechazo o inhibición, pues no se intenta cambiar nada. Pero el ser humano, busca lo interesante, es decir huye de lo aburrido. El interés, a su vez, está muy relacionado con las aptitudes, para que las cosas no resulten aburridas.
El juego también está muy relacionado con el interés, pues un niño juega, con el interés de no aburrirse. El niño tiene que estar bien centrado en sus sentimientos, afectividad, y un ánimo alegre y esperanzador. Un tipo de aburrimiento que se presenta es el estupor, es decir que desiste de las cosas porque le parecen muy difíciles. Por mucho que las cosas parezcan muy difíciles, si hay esperanza y sabes que Dios te escucha, al final se consigue sacar la fortaleza para no desistir en las cosas. Esta fortaleza, se tiene que ir formando con respecto a la situación psicológica de cada persona.
A la hora de formar este interés en los niños, es importante observar si un niño se ve capaz de conseguir las cosas o si no se ve capaz, pues, un niño que no puede o no se ve capaz de aprender lo que es un procedimiento analítico, puede ser porque este procedimiento se asemeja a una cosa que el niño no es capaz de realizar, y como no lo consigue, al final el niño se ve incapaz de conseguirlo y por ello desiste. Otra de las circunstancias que se pueden dar, es porque al alumno no le gusta, y por ello, desiste y no lo intenta. Otra de las circunstancias que se da, es que el niño sepa hacer las cosas, esto se da porque al alumno le interesa lo que está haciendo.
Para crear interés en el niño es imprescindible que el método analítico, sea interesante, de lo contrario, la capacidad de análisis será escasa. Para que el alumno aprenda a pensar, se suelen utilizar los experimentos para poder producir esta habilidad. Si al alumno le presentas algo que el alumno sabe que va a fracasar, es muy probable que no se despierte en el alumno el interés.(1)
La motivación es muy importante a la hora de despertar el interés de los alumnos, hay dos tipos de interés, el primero es la motivación intrínseca; es decir, que tenga satisfacción hacia lo que está haciendo, por otro lado, se da la motivación extrínseca; es decir que solo haga las cosas por el salario.
A la hora de despertar el interés y evitar el aburrimiento, es imprescindible la educación de los sentimientos. Cunado a un alumno le gusta lo que está haciendo, se dice que tiene un gusto por la actividad. A su vez, se desarrolla el aburrimiento temeroso, que se da cuando una cosa atemoriza al alumno, y se ve incapaz de lograrlo, este aburrimiento también se puede dar cuando la actividad no le dice nada y piensa que si lo logra sería un peligro, se da una persona acomodaticia. Para que el niño pueda enfrentarse a las cosas sin miedos, primero hay que ayudarles y después hay que dejarles solos, por ejemplo cuando el niño aprende a montar en bici.
El interés no puede ser egoísta, es decir debe ser compartido. Hay que educar a los niños en la solidaridad, pues sin ella no se puede dar la sociedad, pues una sociedad egoísta no es sociedad. Hay que tener en cuenta la sociabilización del interés, pues es uno de los actos más importantes en la evolución de las personas. A la hora de diferenciar el interés y lo interesante, es importante la diferencia de que el interés es de uno mismo y lo interesante, es también algo propio, pero a su vez, no es subjetivamente mío, pues no está en mi ámbito subjetivo.
El descubrimiento del yo, es importante, pues contribuye al descentramiento, este descentramiento se da por la dualidad del interés, es decir, es una relación entre el interés y lo interesante. A la hora de que haya amistad, un niño tiene que saber la relación yo – tu, que es la relación que el niño ve más fácil y según dice Aristóteles, solo en la medida en que hay igualdad existe la amistad.
El principio de la educación, se debe sentar el interés, y este interés solo se puede desarrollar por un adulto. Los niños entre si no se pueden educar en el interés, pues no consiguen construir lo interesante en común. Hay que llegar a una situación de reciprocidad, es decir que se den intereses comunes o intercambiables.
También hay que enseñar a los niños a perder, y a su vez a jugar. Es decir, enseñarles que perder también es parte del juego y no siempre se va a ganar, en otras palabras, enseñarles que algunas veces lo importante es pasárselo bien y participar. Los padres, tienen un papel importante en educar a sus hijos en la amistad, y enseñar a los niños que el juego es objetivo.
A sí mismo, el niño tiene que aprender a reconciliarse con la realidad, pues muchas veces las cosas no le van a parecer justas, pero tiene que, de un modo, comprenderla y hacerse a la idea de que hay cosas que no entienden, pero suceden. Para finalizar, hay que saber que a los niños hay que ampliarles sus ámbitos de intereses, es decir, que siempre se interesen en lo mismo, tiene que aumentar su campo de interés. (2)
En este capítulo se hace referencia al interés. Éste posee una estructura dual: el interesarse y lo interesante. No puede haber interés si algo no interesa y nada es interesante si el interés no se despierta. Hay que despertar al niño el interés por medio de una actitud inventiva. Al niño no hay que imponerle lo interesante si no que hay que intentar que encuentre lo interesante. El ser humano tiende a la búsqueda de lo interesante huyendo de lo aburrido. El interés tiene mucho que ver con las aptitudes ya que nos interesa más algo que se nos da bien que algo en lo que no destacamos. Una de las formas de aburrimiento es el estupor, el estupefacto es aquella persona que desiste de una cosa porque la considera difícil, porque piensa que no está a su alcance. Hay que ver siempre el interés en relación con lo interesante. El aburrimiento es una situación que el hombre rechaza y de la que quiere huir porque no la acepta. Tanto el joven como el adulto intentarán hacer interesante aquello que esté a su alcance. Mediante los experimentos se produce un aprender a pensar. No se puede despertar el interés en el niño proponiéndole como interesante algo en lo que va a fracasar. Hay que preparara a los jóvenes técnicamente. Si el interés se educa de forma positiva se formará a un joven con capacidad profesional. Uno de los objetivos de la educación es formar a las personas para que luego funcionen bien en las distintas profesiones. Al niño se le debe acostumbrar al reto aqueo pude ganar y fracasar ya que las caídas también forman parte de la vida. Al niño hay que ayudarle a enfrentar retos y dejarlo solo cuando ya sepa encarar la situación. Este asunto es materia de educación y es uno de los actos más importante en la evolución de la persona humana. El interés dl niño es un interés que se apropia de lo interesante porque el niño en las primeras fases de su desarrollo no tiene la noción del yo. El yo es una instancia central que contribuye al descentramiento. La dualidad del interés permite este descentramiento. EL interés es una relación entre el interesarse y lo interesante. SE debe sentar el interés como principio en la educación. La formación del interés de los niños solo pueden llevarla a cabo los adultos. Por esta razón la presencia del adulto es central en la educación y desarrollo del interés. Dentro de la tarea educativa está la de ayudar a la aceptación de la realidad, poner interés en ella. El reconciliarse con la realidad es una tarea que implica a los padres y también a los maestros. El hombre que no está reconciliado con la realidad lo pasa muy mal y trata de evadirse buscando consuelo donde no debe. Esto le puede llevar al individualismo y a la falta de solidaridad, lo que puede conducir a una sociedad de consumo y subdesarrollo. En el subdesarrollo hay interés, en la sociedad de consumo no lo hay porque el área de está cortada. Por esto Aristóteles decía que el hombre es feliz cuando se autocontrola y esto sólo es posible cuando la razón impera sobre la vida entera.
La educación del interés posee una estructura dual entre el interesarse y lo interesante. Debemos despertar el interés en el niño por medio de una actitud inventiva, sin imponerle lo interesante, intentando que encuentre lo interesante. El hombre tiende a buscar lo interesante y a huir de lo aburrido. Si un niño ha desarrollado su capacidad de juego y ha aprendido a jugar dándose cuenta de que el juego tiene unas reglas y de que las trampas destruyen entonces, a partir de ahí es desde donde se puede llevar adelante el crecimiento del interés. El aburrimiento es una situación que el hombre rechaza y de la que intenta huir porque no la acepta. El niño intentará hacer interesante algo que esté a su alcance. No podemos despertar el interés en el niño proponiéndole como interesante algo en lo que va a fracasar. Es necesario preparar a los jóvenes técnicamente. Si se educa el interés de forma positiva se formará a un joven que tenga capacidad profesional. La educación tiene como objetivo formar a las personas para que luego funcionen bien en las distintas profesiones. El interés hay que verlo siempre en relación con lo interesante. El hombre rechaza el aburrimiento y es una situación de la que quiere huir porque no la acepta. No podemos despertar el interés en un niño proponiéndole como interesante algo en lo que va a fracasar. Hay que educar a los jóvenes técnicamente. Si se educa el interés de forma positiva se formará a un joven con capacidad profesional. Hay que tener en cuenta a la socialización del interés. Si el interés no se socializa y se desarrolla solo hasta cierto punto aparecen conductas individualistas con una dosis de insolidaridad perjudicial para la vida social. El interés del niño es un interés que se apropia de lo interesante pues no tiene la noción del yo. El yo contribuye al descentramiento. El interés contribuye al descentramiento por su dualidad. Se debe sentar el interés como principio de la educación y ésta corresponde a los padres. Para esto hay que llegar a una situación de reciprocidad, es decir, que haya intereses comunes o intercambiables. Hay que ayudar a aceptar la realidad, reconciliarse con ella. Esta tarea implica a los padres y maestros. Si no se da esto, indica que uno se interesa negativamente por la realidad. El reconocimiento y reconciliación con la realidad son las dimensiones de maduración del interés. El individualismo y la falta de solidaridad conducen a la sociedad de consumo y al subdesarrollo. En el subdesarrollo hay interés, en la sociedad de consumo no hay interés porque se corta el área de interés. El hombre, según Aristóteles es feliz cuando se autocontrola, sino sería un incontinente puro. Amar es la forma trascendental del interés, por eso el hombre se debe interesar por todo para non caer en el tedio.
Lo primero que se puede destacar en este capítulo es la estructura dual del interés: el interesarse y lo interesante. Si algo no interesa, si no hay nada interesante no hay interés. Mediante una actitud inventiva podemos despertar el interés en el niño. El hombre adulto puede caer en dos situaciones: que haya interés y no haya nada interesante o que haya algo interesante y no haya interés. El ser humano por tanto tiende a la búsqueda de lo interesante y huye de lo aburrido. El hombre que se aburre apela a la diversión. Una de las formas de aburrimiento a las que se hace referencia es al estupor. El estupefacto es aquella persona que desiste de una cosa porque la considera, muy difícil. El interés hay que verlo en relación con lo interesante. El aburrimi8ento es una situación que el hombre rechaza y de la que quiere huir porque no la acepta. Con los experimentos el niño se produce un aprender a pensar y si esto el niño no o adquiere es porque se le ha educado mal. Si se formas el interés de forma positiva se formará a un joven con capacidad. Profesional. La educación tiene como objetivo formar a las personas para que luego funcionen bien en las distintas profesiones. SE debe evitar todo lo que pueda ser aburrido para una persona. Al niño se le debe acostumbrar al reto, a reponerse del fracaso, a superarlo. Hay que dejar que ellos se encaren solos a lagunas situaciones. El interés no puede ser egoísta si no compartido, así también de educa la solidaridad. El interés del niño es, por así decirlo, un interés que se apropia de lo interesante, pues no tiene la noción del yo. El yo contribuye al descentramiento. El interés es constitutivamente una relación entre el interesarse y lo interesante. Los padres pueden inculcar el interés en sus hijos y en la medida en que se hagan amigos de sus hijos podrán establecer una relación de confianza con ellos. Por esta razón en ningún momento se debe prescindir de la presencia de éstos, de su madurez y de su confianza hacia el niño. Es necesario que el hombre se reconcilie con la realidad porque si no lo pasa muy mal y trata de evadirse buscando consuelo donde no debe. El reconocimiento y la reconciliación con la realidad son las dimensiones de maduración del interés. El hombre debe estar dispuesto a interesarse por todo porque si no puede aparecer el tedio y puede llevar a la angustia porque no tiene nada a qué dirigirse y esto es justamente por lo que se ha hecho indiferente.
Este capítulo nos habla sobre educar en el interés. En un primer lugar nos explica la naturaleza del interés ya que la mayoría de las cosas tienen que ser editadas para poder hacerlo interesante para el niño ya que si no se le puede hacer tremendamente aburrido para unos. El aburrimiento es una situación psicológica, es un sentimiento de rechazo hacia las cosas. En un animal es muy fácil de detectarlo ya que si se aburre se duerme pero en una persona si se aburre tiende a buscar lo interesante y alejarse de lo aburrido.
Otra idea a destacar es la idea de cómo fomentar el interés del niño ya que se puede hacer de muchas maneras. Esto nos lo explica mediante el ejemplo del experimento con un vaso de agua y unas jeringuillas. El niño no entiende cómo funciona pero si entiende que cambia de color. Ahora bien, lo que para algunos le parece interesante para otros puede ser un aburrimiento.
En segundo lugar es importante que el niño vaya asumiendo retos y vea que hay veces que no puede hacerlo y con esas caídas el niño puede fortalecerse con esto y hacer que el niño viva con alegría frente a estas situaciones y no con angustia.
En tercer y último lugar se debe sentar como principio de la educación el interés y la confianza ya que los padres pueden inculcar al niño estos valores y a medida que se hagan “amigos” de sus hijos estos confiaran más en ellos y podrán contarle todas la cosas
Según el capítulo 6, el interés es una estructura dual que comprende el interesarse y lo interesante. Si alguno interesa no hay interés y nada interesante si el interés no se despierta. Para despertar el interés en el niño éste debe de tener una actitud de inventiva.
Existen dos situaciones extremas en las que puede caer un adulto en relación con el interés: por un lado es que haya interés y no haya nada interesante, y por el otro es que haya algo interesante y no haya interés. Si no hay interés, lo interesante deja de serlo, y entonces uno se aburre y viene el tedio.
Estar aburrido es un sentimiento de hastío rechazo e inhibición pues en ese estado no se intenta cambiar nada.
El animal cuando no se interesa por nada, es decir, se aburre, se duerme. Esto ocurre porque el interior del animal es bastante versátil y está muy estereotipado.
Sin embargo el ser humano tiende a buscar lo interesante y huir de lo aburrido. Por eso cuando una persona se aburre (considera que algo le es impuesto sin interesarle) apela a divertirse y su interés se centra en esto. El problema es que no se ha descubierto el valor intrínseco del trabajo.
A través del diálogo nos podemos dar cuenta de qué lo que antes no se aburría ya no lo es tanto.
El interés tiene mucho que ver con las aptitudes de cada persona. En cuanto a los juegos, si un niño se da cuenta de que las trampas destruyen, se puede llevar adelante el crecimiento del interés. Es muy importante que el niño tenga un ánimo alegre, ya que una de las formas del aburrimiento es el estupor. Una persona estupefacta desiste de una cosa porque la considera muy difícil y que no está a su alcance.
Se puede ayudar a despertar el interés del niño de manera externa e indirecto enseñándole cómo se tratan las cosas para que pueda aplicar lo que él sabe. Tras un experimento se obtienen unas conclusiones que se determinan de una manera analítica, y eso es algo más que imaginarlo, es razonarlo analíticamente, es decir, empezar a aprender lo que es un método empírico.
Si el niño lleva a la práctica este experimento es porque le ha resultado interesante, pero si por el contrario no lo sabe resolver quizás sea porque no sabe cuál es el procedimiento a seguir lo que hace que el niño pierda el interés.
El método analítico nos enseña a analizar que el país se priva de una mano de obra que sería muy aprovechable en una época en la que el desarrollo económico del país está en marcha. Si necesita gente apta y calificada, y esa calificación empieza despertando el interés por el método analítico.
Hay sentimientos vinculados al actividad (gusto por trabajar) y también está el aburrimiento (que es un sentimiento). Es conveniente que a los niños se les ayude a enfrentar retos y cuando ya sepan encararlos se les deje solos. En la escuela a veces falta la oportunidad de encarar los retos y esto puede producir aburrimiento.
El interés no puede ser egoísta sino compartido, y así educaremos la solidaridad, que es muy importante porque sin ella no hay sociedad.
El interés es dualista y permite que haya una relación entre lo interesante y el interesarse.
Los padres son los encargados de educar a los niños en el interés, y para esto ayuda que los padres sean amigos de los niños y que no sean tan sumamente autoritarios.
En el juego todos los niños se las ingenian para salir ganando, por eso es muy importante enseñarles a jugar. Además hay que hacerles ver que en el juego no siempre se gana, a veces se pierde y esto es una tarea de los padres.
En ningún momento se debe prescindir de la presencia de un adulto, de su madurez y de su confianza hacia el niño.
El reconciliarse con la realidad es tarea tanto del educador como del padre. Si un padre no está reconciliado con la realidad será un mal padre y el niño notará su ausencia. Con el maestro pasará lo mismo, será mala maestro porque no enseñará al alumno a reconciliarse con la realidad. No estar reconciliado con la realidad significa que se interesa negativamente por la realidad, y eso no es bueno porque tenemos que buscar el buen reconocimiento y la buena relación con la realidad.
Como muy bien dice el texto, El individualismo y la falta de solidaridad conducen a la sociedad de consumo (que no hay interés) y al subdesarrollo (que hay interés).
Sólo con especializaciones no se puede funcionar ya que se necesita una visión global de las cosas, para que éstas funcionen bien.
El tedio lleva a la muerte de interés produciendo así la angustia, que no es aburrimiento, sino falta de adecuación a la realidad.
Voy a comenzar tratando el tema del interés. No únicamente el interés, sino además lo que conlleva: lo interesante, el interesado, etc.
Para conseguir que los alumnos de un aula mantengan el interés, es necesario que adopten una actitud inventiva. No debemos obligarles a esto, sino que cada alumno debe encontrarlo por sí solo. Hay dos situaciones extremas que se dan cuando falta una de las dos partes, cual sea. El interés ha de ser una actividad compartida. Lo que nos interesa se muestra, lo que es aburrido tratamos de esconderlo, por tanto es en estas situaciones en las que aparece las conductas individualistas. Es aquí cuando habría que considerar los intereses del resto como propios y los intereses nuestros como compartibles. La formación del interés en los alumnos solo puede producirse por personas adultas. Conviene que sean los padres quienes les vayan enseñando.
Si una persona no tiene interés en nada, esta aburrido. El aburrimiento es una inhibición. Una forma de aburrimiento es el estupor, causado por el rendimiento de la propia persona, pero si hay suficiente esperanza esto vencido provoca firmeza en el carácter. El ser humano tiende a buscar lo interesante y dejar de lado lo aburrido. Pero esto tiene que ver mucho con las aptitudes. Debemos eludir que el niño puede transformar lo divertido en aburrido y viceversa. Cuando se realizan pruebas se está habilitando el aprender a pensar. Es recomendable encaminar a los jóvenes y prepararles técnicamente para lo que les depare la vida. Las personas han de conseguir tener gusto por trabajar. La gente que no tiene interés, que no es divertida, tiende a ir a por las cosas fáciles.
Dice Polo que una de las cosas más necesarias en este país es enseñar a analizar. La tarea educativa es ayudar a aceptar la realidad. Aunque sean los padres los principales educadores, los maestros también tienen esta tarea.
Ahora bien, hay que distinguir entre lo interesante (es subjetivamente mío) y el interés (es lo mío, es una relación entre el interesarse y lo interesante). El interés se apropia de lo interesante. Para tener interés en los otros es necesario tener una relación para interesarse por ellos y por tanto es necesario tener confianza. Las personas buenas y que se interesan en el otro sin tener una relación muy estrecha, consiguen ganarse la confianza del otro.
Por último ya acabando quiero destacar el tema de la angustia. Encontrarse es angustiarse. Controlado no es algo malo, sino todo lo contrario. Toda persona ha de conocerse, descubrirse y para ello contamos con una gran ayuda que es la de Dios. Dicen que Él es la única persona que nos conoce plenamente como somos, por tanto sería una opción muy lógica usar esa ayuda. Si las personas madurasen, dejaría de existir el enorme problema que existe en el mundo, todo habría avanzado a un eslabón distinto.
Se dice que el interes tiene una estructura dual y es imprescindible distinguir entre interesarse y lo que es interesante, sin esta relación no se puede dar ninguna. Para levantar el interes de un niño, es necesario que adopte una actitud inventiva.
El aburrimiento es una situación psicológica que tiene un gran componente sentimental, es un sentimiento de hastio, rechazo, inhibición ya que en este estado no se intenta cambiar nada. El ser humano tiende a la busqueda de lo interesante huyendo de lo aburrido, cuando una persona se aburre, apela a la diversión.
Los juegos están totalmente relacionados con el interés ya que gracias a éstos logramos el crecimiento de dicho interés y para ello es totalmente necesario que este bien centrado en sus sentimientos, con un estado de ánimo alegre. Mostrando al niño que tal asunto es asequible, fomentamos el interés, ya que se ve capaz de hacerlo, si piensa que no sabe hacer nada pierde el interes por esas cosas, por eso decimos que el interés está intimamente relacionado con las aptitudes.
Es muy importante evitar el aburrimiento, es preferible dejar al niño dormir, antes que aburrirse y viva en una conducta humana defraudada.
La dualidad del interés nos permite un descentramiento de la persona, el interés es una relación entre el interesarse y lo interesante, por eso es muy importante sentar el interés como principio en la educación, los padres inculcan interés en sus hijos y se puede establecer una relación de confianza y así podrán ver a sus padres como amigos, aunqe es importante saber que aunque seas amigo de tus hijos, nunca nunca puedes dejar de ser padre, ya que si no se quedarían huérfanos.
A la hora de educar, es importante establecer y ayudar a la aceptación de la realidad y poner interés en ella, según Hegel por su propia experiencia dice que reconciliarse con la realidad es poner el interés. Es una tarea que depende tanto de los padres como de los educadores y así madurará como persona.
El individualismo y la falta de solidaridad conduce a una sociedad de consumo y al subdesarrollo, aunque en el sundesarrollo si que existe el interés en las sociedades de consumo no lo hay, nos encontramos ante un gran problema de madurez.
Como dice Aristóteles" el hombre es feliz cuando se autocontrola y esto solo es posible cuando la razón impera sobre la vida entera."
Uno de los problemas que hay hoy en dia por la falta de interés, es la sensación de angustia, ya que no se ama, si no se ama es porque hay falta de interés y nos encontramos ante una restricción total de esa dualidad que comentamos al principio, el interés con lo interesante.
El interés es fundamental para el aprendizaje. Y dado que el interés es dual, es decir, se requieren dos cosas: el interesarse y algo interesante; pues para aprender, se necesitarán los dos aspectos. Todo maestro debe conocer cuáles son los intereses del niño, pero como todos nos encontramos a lo largo de nuestra vida ante situaciones en las que debemos actuar, a pesar de que no provoque esto un interés en nosotros, pues también deberemos enseñarles a buscar algo interesante y positivo de cada actividad o tarea y que adopten una actitud inventiva.
A pesar de que el ser humano esté en continua búsqueda de lo interesante y huya del aburrimiento, habrá situaciones en las que no haya interés, pero sí exista algo interesante, y es aquí cuando se genera el sentimiento del aburrimiento.
A su vez, cuando si hay interés, pero no existe algo interesante, surge la angustia. En éste caso, el interés se atrofia y se está incapacitado para amar, pues Amar es la forma trascendental del interés.
Hay que tener en cuenta que el interés es materia de educación, y que a través de un simple diálogo, se puede lograr despertar. Hay que transmitirles un ánimo alegre y esperanzado, pues el interés también está relacionado con las aptitudes, y cuando hay alguna tarea que no se te da bien, la descartas pensando que no eres capaz y pierdes el interés por la misma. Por ello, consiguiendo fomentar la confianza en uno mismo y una actitud positiva, se podrá lograr que desaparezca más el conformismo, surgiendo la lucha por superar cualquier dificultad.
En este capítulo se hace referencia al interés y a su estructura dual: el interesarse y lo interesante. No puede haber interés si algo no interesa y nada es interesante si el interés no se despierta. Hay que despertar al niño el interés por medio de una actitud inventiva, no imponerles las cosas sino que él mismo encuentre lo interesante, sino caerá en un aburrimiento perjudicial entiendo lo como la ausencia de interés, y cuando se le impone algo, teniendo que hacer un esfuerzo adicional. Sin embargo, el ser humano tiende a la búsqueda de lo interesante huyendo de lo aburrido. . Y en ese “ despertar interés “ se pueden dar dos extremos; el primero es que haya interés y que no hay nada interés y, por otro lado, se da la situación de que hay algo interesante y no haya nada de interés. No se debe fomentarlo solo mediante el juego que también es muy útil , es esencial formar a las personas en lo técnico, que posteriormente puede conducirles a interesarse por el trabajo y no preocuparse sólo por lo divertido como ocurriría con el juego. Ante una cuestión podemos encontrar un problema que debemos saber resolver, para ello hay que conocer su procedimiento. Esto implica el interesarse por resolver esta situación, sino sabemos acabamos dejando de lado esa cuestión. Debemos fomentar interés con la conciencia analítica y la analítica se educa con el interés (motivación intrínseca) .Una vez conseguido despertarles el interés hay que educar el apoyo en la confianza, en una relación entre iguales. Y esto muchas veces requiere que los padres se pongan a la altura de los niños acabando con la visión de los niños hacia ellos de superioridad.
Este capítulo se centra en educar el interés. Se destaca que como maestros debemos despertar desde pequeños a los alumnos para que comienzan a despertarse y a darse cuenta del valor de las cosas, y a no aburrirse en algo que les debe interesar.En el texto se destaca la relación entre el juego y el interés porque cuando un niño aprende a jugar, crece su interés ya que comienza a perseguir el reto y el éxito. Los padres tienen que enseñar a los niños a resolver sus conflictos y enfrentarlos para que desaparezca la estupefacción (estupor/estupefacto ) : aquella persona que desiste de hacer algo por ser difícil o costarle demasiado dando lugar al aburrimiento.
Para fomentar el interés hay que enseñar a los niños a tratar las cosas según lo que saben y Piaget destaca un ejemplo elemental : la formación de la conciencia analítica mostrándolo en el ejemplo de las cuatro jeringuillas. Hay que guiar a los niños a analizar ellos deben ser capaces de analizar y por ello se debe procurar que el método analítico le interese al niño. Los adultos (maestros,docentes..) tenemos que ser de gran ayuda para los niños pero también saber dejarlos actuar por sí mismos; y es aconsejable preparar a los jóvenes técnicamente. Educando positivamente el interés de los niños / jóvenes se formará con una capacidad profesional, tratando de conseguir futuros técnicos. Se debe evitar el aburrimiento, éste es un sentimiento que debemos formar desde la infancia ya que sino se daría lugar a personas con pocas iniciativas ya que no mostrarían interés en las cosas y un ejemplo sería el aburrimiento temeroso. A los niños también se les debe acostumbrar al reto o al desafío por ejemplo a la hora de andar; para saber enseñar y aceptar ya que el interés también es destacable en la sociedad . Esta gente que no muestra interés y se aburren se hacen insolidarios ya que no piensan en los otros. Esto se debe educar y establecer un interés compartido y ser solidarios. También se destaca el descubrimiento del yo que contribuye a descentrarse y para educar los intereses de los niños se debe tener una amistad con ellos, ser amigos como padres, como maestros.. pero una amistad entre iguales sin superioridad y sin inferioridad. Se debe establecer una relación social de igualdad para llevar a cabo el educar y mostrar a los niños interés y confianza para poder llevar a a cabo la tarea educativa y luego poder tratar con ellos todo tipo de temas como la educación sexual. Los adultos son los únicos que pueden llevar a cabo la formación del interés con confianza para que sepan diferenciar entre lo interesante y lo que no, enseñar intereses comunes y ser educados en el juego. La educación femenina debe reconocer los errores de sus hijos y enseñar a los niños a ganar y a perder, se debe rebajar la superioridad de los hijos fomentando la amistad para poder educar a los hijos y en el juego que los niños no solo piensen en ellos mismos. Es destacable la convivencia familiar ya que los padres tienen una función vital en ayudar a los hijos en el crecimiento de su propia realidad, su ´yo`. Y como maestros debemos mostrar al alumno a despertar su interés y ayudar al alumno a despertar su propio interés. La presencia del adulto es central en la educación y desarrollo del interés. Según Hegel se destaca la idea de reconocimiento y la reconciliación con la realidad (ayudar a reconciliarse con la realidad)y estas ideas son las dimensiones de maduración del interés. Se debe poner interés en aceptar la realidad esto es una tarea que implica a los padres y a los maestros. Actualmente la sociedad se caracteriza por el individualismo y la falta de solidaridad que dan lugar a una sociedad consumista y al subdesarrollo, y esto quiere decir que no hay interés; se crea angustia porque se ha muerto el interés y esto es una incapacidad de amar porque el que ama se interesa.
Capítulo VI: EDUCAR EL INTERÉS: El interés tiene una estructura dual, se debe distingue entre interesarse y lo interesante. El aburrimiento es una situación psicológica cuyo componente principal es él es el sentimiento de hastío o de rechazo. El ser humano tiende a la búsqueda de lo interesante huyendo de lo aburrido. El interés es materia de educación en niños y en adultos. En las personas adultas también cabe una rectificación de su interés, labor que resulta muy complicado. El interés tiene mucho que ver con las aptitudes. La educación en el niño es vital para su futura vida activa en la sociedad. La educación tiene como objetivo formar a las personas para que luego puedan funcionar en las diferentes profesiones.
El aburrimiento es un sentimiento que a veces podríamos pasar por alto, pero n sentimiento que se debe formar desde la primera infancia con los padres para buscar un equilibrio sentimental. Debemos tener cuidado con las actividades de los niños para que no se hagan personas conformistas, pues no es conveniente que haya personas así. Al niño se le debe acostumbrar al reto, la aceptación de un desafío se puede enseñar y aceptar.
En la escuela a veces no tienen en cuenta los retos, y esta falta de oportunidad en la formación de alguna enseñanza puede producir aburrimiento. La persona aburrida será acomodaticia, bastante pasiva. El interés no puede ser egoísta sino compartido, así se va educando también la solidaridad, sin ella no hay sociedad.
El niño la dualidad interés –interesante no constituye una realidad tan neta como ocurre en el hombre maduro. El interés del niño se apropia de lo interesante entre otras cosas porque el niño en las primeras fases de su desarrollo no tiene noción del yo.
En el capítulo seis, que trata principalmente sobre el interés, Polo hace referencia a varias cuestiones. En primer lugar, habla del aburrimiento como la falta de interés por parte del alumno, lo cual es muy perjudicial para él, y propone que los profesores no se centren únicamente en ampliar el conocimiento de sus alumnos, sino ir más allá de la teoría e inculcarles valores buenos para ellos, para su vida, y así formarles bien tanto intelectualmente como de manera personal.
Este punto nos lleva, en segundo lugar, a relacionar el interés con asumir la realidad con nuestros alumnos, fomentando así su interés y que no se conformen fácilmente, sino que siempre quieran más. Al hablar de realidad entendemos el conocimiento de toda nuestra persona, de la aceptación propia, para evitar que el niño huya ante situaciones que no le agradan o difíciles con las que tendrá que verse en la vida.
Al reconocer la realidad nuestros alumnos encontrarán la verdad, condición de sociabilidad al igual que el interés, que también debe ser compartido ya que sin esta generosidad no hay sociedad. Por tanto, podemos decir que si educamos bien en el interés, la realidad podrá vivirse sin miedo ni angustia.
En el capítulo anterior, llegamos a la conclusión de que el desarrollo del interés en el niño es decisivo. Ahora vamos a explicar qué se entiende por interés. El interés tiene una estructura dual, se distinguen dos elementos que se necesitan entre sí. En él se diferencian el interesarse, de lo interesante. Nada es interesante si el interés no se despierta, y a su vez, no hay interés si algo no interesa. Para despertar el interés debemos tomar una actitud inventiva en el niño, es decir, no imponerle lo interesante, sino dejar que él descubra qué es interesante.
Cuando eres niño, esta actitud inventiva se desarrolla con los juegos, y si se aprende a jugar, a divertirse conociendo, será más fácil que adquieran interés. Es importante seguir desarrollando el interés en la adolescencia, en vez de con juegos, con retos. Haciendo despertar su interés proponiéndose metas. Así además aprende a pensar, primero debe tener un profesor como guía, más tarde debe ir desenvolviéndose él solo. De esta forma, cuando trabaje, encontrará en el trabajo esa motivación intrínseca que le produzca satisfacción e interés; a parte de la motivación extrínseca del salario.
Aun así, habrá ciertos temas que al niño no le resulten interesantes, en este momento, aparecerá el aburrimiento. Esto no es lo normal, ya que el ser humano tiende al conocimiento, pero hay que desarrollar este interés. Uno de los ejemplos de éste, es el estupor, es decir, que el niño encuentre interesante algo en lo que va a fracasar, hay que enseñarle a superarlo, igual que enseñarle a perder en un juego. Aquí interviene una buena educación de los sentimientos y la afectividad, que sea un ser esperanzado. Se debe evitar el aburrimiento, es preferible dejar que el niño duerma si está aburrido, que dejar que se aburra. El interés debe ser compartido, por lo que debe ser solidario, educar al niño en la solidaridad, ya que sin ella no es posible la sociedad.
Cuando el niño se interesa por algo, se basa en una relación constitutiva entre lo interesante, y quién se interesa, que soy “yo”, reconocerse como “yo” es un proceso para ellos, en el cual conviene descentrarse, y es aquí donde se constituye la amistad. Para educar los intereses del niño, es conveniente hacerse su amigo. Si hay amistad, es decir, si los padres se ponen, un poco al nivel del niño, le es más fácil establecer una relación yo-tú, e ir adquiriendo su propia noción del “yo”. Esta amistad supone que también exista la confianza.
Poner interés, para Hegel, se trataba de reconciliarse con la realidad, interesarse por ella. Ya que el interés es proporcionado por la realidad que nos rodea.
Polo se centra en lo interesante y el interesarse, en el niño Polo trata la educación del interés del niño. El capítulo es titulado Educar el interés. Para Polo el niño es una persona atenta sobre lo que le interesa, de ahí que, una de los grandes objetivos de la tarea educativa sea la de aumentar el área de interés de la criatura. Polo nos recuerda que “los intereses se vinculan con la verdad, con la ley, con el carácter regular de las cosas, con los juegos reglamentados y con el sometimiento a ciertas reglas. Sabiendo que el interés tiene una estructura dual: el interesarse y lo interesante. Para despertar el interés en el niño debemos procurar que éste adopte una actitud inventiva. No debemos imponerle lo interesante, sino tratar de que lo encuentre seductor así también para que este bien educado y pueda irse desarrollando Ahora bien, “el interés no puede ser egoísta sino compartido el interés es constitutivamente una relación entre el interesarse y lo interesante. La formación del interés de los niños sólo pueden llevarla a cabo los adultos, los cuales deben rebajar su situación de superioridad para fomentar la amistad y la disciplina. Constataremos que el interés ha madurado cuando se haya producido un reconocimiento y una reconciliación con la realidad.
Nosotros como profesores debemos tener un interés en los niños para ganarnos su confianza y poder exigirles de tal manera que se lo tomen con tranquilidad y de manera positiva.
Polo se centra en lo interesante y el interesarse, en el niño Polo trata la educación del interés del niño. El capítulo es titulado Educar el interés. Para Polo el niño es una persona atenta sobre lo que le interesa, de ahí que, una de los grandes objetivos de la tarea educativa sea la de aumentar el área de interés de la criatura. Polo nos recuerda que “los intereses se vinculan con la verdad, con la ley, con el carácter regular de las cosas, con los juegos reglamentados y con el sometimiento a ciertas reglas. Sabiendo que el interés tiene una estructura dual: el interesarse y lo interesante. Para despertar el interés en el niño debemos procurar que éste adopte una actitud inventiva. No debemos imponerle lo interesante, sino tratar de que lo encuentre seductor. Ahora bien, “el interés no puede ser egoísta sino compartido el interés es constitutivamente una relación entre el interesarse y lo interesante. La formación del interés de los niños sólo pueden llevarla a cabo los adultos, los cuales deben rebajar su situación de superioridad para fomentar la amistad y la disciplina. Constataremos que el interés ha madurado cuando se haya producido un reconocimiento y una reconciliación con la realidad.
Nosotros como profesores debemos tener un interés en los niños para ganarnos su confianza y poder exigirles de tal manera que se lo tomen con tranquilidad y de manera positiva.
Para una correcta maduración de un niño es necesario educar el interés, para esta tarea es necesaria la colaboración tanto de padres como profesores,para esto es necesario que los padres sean amigos suyos, ya que así le es más facil al niño establecer una relación, si se consigue establecer esta relación de amistad y confianza los hijos verán a los padres como verdaderos amigos en los que confiar y a los que poder contarles las cosas.
Para despertar este interés en el niño es necesario que este esté bien centrado en sus sentimientos y en su afectividad,el niño debe acostumbrarse al desafío, y el papel del adulto es hacer ver al niño que ese desafío es asequible y que puede lograrlo y ayudarle a reconciliarse con la realidad.
Para despertar ese interés es muy importante la motivación y evitar todo lo que pueda ser aburrido para el niño, si se consigue educar positivamente el interés ese niño en un futuro podrá estar contento con su vida profesional.
Por último, es muy importante abrir el ámbito de intereses, las personas deben interesarse por todo ya que tener curiosidad solo por una cosa sería recotar el interés.
Educar en el interés es un aspecto fundamental de la educación integral del o los alumnos que repercute directamente en la vida futura (y no tan futura) de los mismos. Tenemos por ejemplo el caso del trabajo: si una persona no ha sido educada adecuadamente en el interés, tomará el trabajo como una obligación, una carga; y debe ocurrir todo lo contrario, se debe entender como un aspecto que es parte de la diversión.
Un método para lograr tal fin sería proponer actividades en las que se pueda llegar a ganar. Del mismo modo que este tipo de juegos educan la templanza, la serenidad e incluso el espíritu de superación entre otros aspectos, así también fomentan que el niño se interese por las cosas, y no caiga en el “error” de no tener interés en lo que lo tiene, afectando a su racionalidad. Una motivación, como es ganar, siempre ayuda a que un niño (sobre todo un niño) haga cualquier cosa, pues la recompensa siempre está por encima de lo que le apetece o no en cada momento.
Por otro lado, también es sumamente importante que el niño no caiga en el aburrimiento, puesto que genera en él una actitud pasiva y acomodaticia que repercute en su día a día. Según dice Leonardo Polo, es mejor que un niño duerma antes de que haga algo que le aburra y le afecte negativamente.
En resumen, lo que viene diciendo en autor es que la interés es mucho más importante de lo que pensamos, y que debemos atender a una buena educación del mismo, puesto que si no tiene lugar la misma las consecuencias, en casos extremos, afectan a la racionalidad. Del mismo modo, el aburrimiento (o falta de interés) también perjudica al niño, por lo que ha de ser perfectamente educado también: suprimido de raíz.
En este tercer capítulo del libro ayudar a crecer el autor Polo trata sobre el interés.
El interés tiene una estructura dual. En el interés debemos distinguir entre el interesante y el interesado. Para que el interés exista tiene que interesar algo a la persona. Esto también ocurre viceversa no hay algo interesante sino hay interés. Se debe sentar el interés como principio en la educación. Los padres pueden fomentar en el interés en sus hijos y poco a poco establecer confianza con ellos. Y que los hijos puedan ver a sus padres como ¨amigos¨ suyos, de tal manera que les puedan contar sus cosas. Esto hay veces que los padres lo olvidan porque piensan que ellos frente a sus hijos tienen que ser autoritarios o directamente no lo saben. La verdad es que los niños maduran mejor cuando los padres se muestran amables con ellos.
Por otro lado debemos prevenir el aburrimiento. Pero no solo hay que evitar el aburrimiento en los niños sino que hay que evitarlo en todas las personas. En el libro pone el ejemplo de que si un niño está cansado es mejor dejarle dormir que tenerlo aburrido. El aburrimiento es un sentimiento que se debe formar en los niños desde que son pequeños.
Educar el interés.
En primer lugar es importante, distinguir dos términos que en ocasiones se confunden y es la base de toda la explicación del tema.
El interés, está formado por dos elementos diferentes, pero ambos necesarios para que se dé el término interés.
El primer elemento a examinar es “el interesarse”, es el propio de la persona, es subjetivo, es algo que viene de dentro una atracción por algo o hacia algo. El segundo elemento que conviene ser analizado, es “lo interesante”, es propio del objeto o de la cosa en cuestión, es objetivo, exterior al sujeto. Estos dos términos deben de coincidir y darse al mismo tiempo y sobre la misma cosa para que se produzca el interés.
El juego, tiene un papel fundamental, en las relaciones de interés. Cuando un niño ha aprendido a jugar, de forma que respeta las normas del juego, y sabe hacerlo adecuadamente, es en ese momento cuando comienza a despertarse el interés en un niño, mediante la búsqueda del éxito y el superarse.
Un niño, necesita de una estabilidad a nivel emocional y psicológico para que se pueda dar la evolución y el desarrollo correcto de la persona. El aburrimiento, es un problema que aparece cuando un niño no consigue lo que se ha propuesto o cuando la actividad que está realizando no le proporciona las respuestas que él esperaba recibir.
El interés, es algo que se puede impulsar, mediante juegos y proponiéndole nuevos retos y nuevas metas. Es importante, que los nuevos retos propuestos sean alcanzables, es decir, que el objetivo del juego o la solución del problema se encuentren al alcance del niño.
En ocasiones, al enfrentarse a una nueva experiencia o a una nueva aventura, es necesaria una ayuda para comenzar a realizar la nueva actividad, pero es necesario, tanto para la madre y sobre todo para el niño, aprender a enfrentarse a las dificultades y los nuevos retos por uno mismo, ya que si no luego, en el futuro, no podrá buscar soluciones por el mismo sin ayuda.
El aburrimiento, es un sentimiento que no permite evolucionar, que deja estancado al que lo está viviendo o sintiendo, además el aburrimiento, no permite que la gente tenga iniciativa, que busque cosas nuevas, que experimente por miedo, provocando que se caiga en la rutina y no permite avanzar.
Alguien que siempre esta aburrido, es alguien que no tiene una vida social normal, ya que no se lo puede permitir, es alguien que no se mueve, que no interactúa con el resto de la comunidad. Cuando alguien es aburrido no puede compartir, es alguien que no tiene nada que aportar nuevo, alguien que no tiene interés en nada es alguien con el que difícilmente se va a poder mantener un interés común algo con lo que relacionarte.
Los niños, no tienen la capacidad de separar el termino interesarse y lo interesante, es decir, al no conocer el yo como persona, no puede separar estos términos. Es necesario la ayuda del adulto para que los niños aprendan a distinguir estos términos.
La confianza, es un término, que implica, interés, preocupación, intención de conectar con el otro. Una relación entre padres e hijos, necesita de la confianza entre ambos de que los padres y el niño, sean capaces de comunicarse unos con otros.
Los niños y los adultos, necesitan aprender a entender el mundo que les rodea en cada momento, es decir es necesario entender que no todo es como uno quiere y que el mundo no es solo uno mismo si no que hay que aprender que no todo es como nosotros queremos, aprender que hay cosas que son así y no está a nuestro alcance cambiarlas, pero si mirarlas desde un punto de vista más positivo.
Finalmente, para poder relacionarse con más gente, para poder ampliar los horizontes de nuestra mente, necesitamos abrir nuestra mente y permitir nuevas ideas, nuevos hobbies o cosas diferentes a lo que siempre hemos hecho. Así, podremos enriquecernos y descubrir que no solo lo nuestro es interesante, sino que hay cosas mucho más allá.
En este capítulo, habla del estado de aburrimiento, como un sentimiento que aparece por la falta de interés del alumno en lo que se enseña, se trata de un estado perjudicial para la vida del hombre; por lo que destaca que los educadores de hoy en día deben centrarse no únicamente en abrir el campo de interés de los alumnos, sino con la materia ayudarles a descubrir el valor intrínseco que hay, y que puedan apreciar lo interesante de cada cosa. Para ello es necesario ayudarle a aceptar la realidad, puesto que la falta de interés puede provenir muchas veces de una falta de aceptación de uno mismo. La reconciliación con la realidad es importante pues si no el niño empleará métodos de huida para no hacer frente esas situaciones difíciles con las que se puede encontrar, y no podrá descansar nunca internamente, si no tiene paz, y verá todo de forma negativa y así es como llegará a un estado de aburrimiento, no ve nada en la vida interesante. Polo dice “El reconocimiento y reconciliación con la realidad son las dimensiones de maduración del interés”, el reconocer la realidad es encontrarse con la verdad, y aceptarla, y esto lleva el interés de la persona a otro nivel. Por otro lado, el hombre no puede desarrollarse aislado, este interés no puede ser egoísta sino compartid, ya que sin la solidaridad no hay sociedad. Para terminar es importante la necesidad de enseñar a los niños a amar, lo cual le llevará a unirse con las demás personas, y le será más fácil vivir en sociedad.
El capitulo comienza indicando que el interés tiene una estructura dual, y se debe distinguir entre el interesarse y lo interesante y ambos elementos se reclaman, es decir para que haya interés debe ser interesante y viceversa. Para poder desarrollar esto en los niños debemos por un lado intentar que adquieran una postura inventiva y por otro tratar de que los niños encuentren las cosas interesantes. También cabe destacar que el hombre adulto puede caer en dos situaciones extremas, 1) que tenga interés, pero no encuentre nada interesante o 2) que haya algo interesante pero a él no le interese, con el riesgo en ambos casos de que llegue al aburrimiento y al tedio, sentimiento de hastío o de inhibición ante lo que le rodea.
El ser humano tiende a huir de lo aburrido y apela a lo que se llama divertirse, es decir, realizar una actividad que realmente le interese y cuya máxima expresión debería ser un trabajo satisfactorio.
El interés tiene mucho que ver con las aptitudes de cada persona, pues es normal que interese más aquello para lo que se tengan aptitudes innatas o enseñadas, por eso la enseñanza tiene enorme influencia para el desarrollo de la capacidad del individuo para interesarse en las cosas.
En esta linea se debe procurar enseñar a los niños el método analítico para que de adulto sea capaz de analizar e interesarse por las cosas valorando la posibilidad de fracasar, no como algo que conduzca al desengaño si no como experiencia vital.
De esta manera el adulto esta formado para aceptar retos evitando que se atemorice o acomode ante los mismos por falta de confianza.
En esa formación de la confianza tiene mucha importancia la tarea de los padres y educadores que ayuden al niño a la aceptación de los retos como algo normal en la vida cotidiana
Cap: VI EDUCAR EL INTERÉS
El interés es el resultado de que algo sea interesante y de que alguien esté interesado. En los niños el interés es una actitud inventiva. El interés es esencial para el aprendizaje del niño, que se despierta a edades tempranas con la realización de juegos y haciendo experimentos según piaget con la lógica, lo que llamamos conciencia analítica. Para que algo despierte interés tiene que estar al alcance del niño, sino este se frustra y fracasa por lo que pierde el interés. El aburrimiento , es un sentimiento de hastío, que se da a causa de la falta de interés, esto no es propio de la naturaleza humana por lo que el humano para evadirse utiliza la diversión desmedida, que se basa en la superficialidad. Para controlar ese interés se debe enseñar a trabajar por que el trabajo ayuda a dominarse y no ser conformista.
La sociabilidad in del interés, el interés es recíproco, por lo que depende de uno mismo. Para que un niño tenga interés es necesario que los padres y maestros le den ejemplo y sobretodo el transmitan confianza. En un trabajo cooperativo los alumnos sociabilizan su interés pero siempre debe estar regulado por la presencia del maestro.
Gegel nos habla de la aceptación de la realidad, del reconocimiento y reconciliación con la realidad que estas dos son las dimensiones de la madurez del interés. La angustia, la depresión y el sentido de la vida de una persona se desarrolla beneficiosamente con el interés y la aceptación de la realidad.
Primeramente, habría que distinguir entre lo que es interesante y lo que es interesarse; no hay interés si algo no interesa y nada es interesante si el interés no se despierta. Para que se despierte se deberá fomentar en el niño una actitud inventiva, tratar de que encuentre algo interesante. Puede darse el caso de que hay interés pero no haya nada interesante y al revés, son situaciones extremas. También es posible que aparezca la situación psicológica del aburrimiento, hastío, rechazo e inhibición.
En un animal los intereses son muy reducidos y monótonos. En cambio, en un ser humano se tiende a la búsqueda de lo interesante huyendo de lo aburrido. El interés tiene mucho que ver con las aptitudes. Si hay algo que no se soluciones puede crear aburrimiento y se tienda a desistir, pero si se tiene esperanza comporta firmeza de carácter. La fortaleza se debe ir formando en consonancia con la situación psicológica de la persona.
Es conveniente ver siempre el interés en relación con lo interesante, aunque este puede volverse aburrido. El hombre huye del aburrimiento, no lo acepta. Cuando esto pasa, el niño quiere interesarse por algo que este a su alcance, pero la mayoría de las veces son cosas superficiales y por ello no se obtienen buenos resultados. Con los experimentos aprenden a pensar por sí mismo y solo, al principio se le debe ir conduciendo pero luego se le deja solo. Educando positivamente el interés se puede formar a un joven con una capacidad profesional cuyo interés le puede llevar a tener gusto por el trabajo. El método analítico es el mejor método que podemos usar, es la forma más alta de pensar. Se necesita gente apta y calificada, y la calificación empieza así: despertando el interés por el método analítico.
En un niño se debe evitar el aburrimiento, es mejor dejarle dormir que que este aburrido y dejarle con una conducta defraudada ya que el aburrimiento es muy perjudicial. Hay sentimientos vinculados a la actividad como el gusto por trabajar, el estar satisfechos haciendo una cosa porque se encuentra un reto que está dispuesto a aceptar. En la educación del niño se le debe acostumbrar al reto aunque corra el riesgo de fracasar porque es ahí donde reside la labor del padre de enseñarle a reponerse ante el fracaso y superarlo. Habrá que solventar la cuestión de que el niño soporte las caídas porque estas forman parte también de la vida y ante los retos, dejarlo solo cuando sepamos que puede encarar la situación.
El sentimiento de la propia identidad en el niño es más un “lo mismo” que un “yo mismo”. Le es más fácil al niño adquirir una mejor noción de sí mismo si los padres se sitúan a su nivel, de esta forma se formará una relación de amistad y confianza.
Los chicos maduran mejor con unos padres amables y reconciliados con la vida que con unos padres amargados y desanimados en su vida.
Una vez introducido en el capítulo anterior el tema del interés, ahora pasaremos a ahondar en él. Es importante resaltar la estructura dual que forma el interés, el interesante y lo interesante, esto lleva a decir que no hay interés si algo no interesa y nada es interesante si el interés no se despierta. Para despertarlo en los niños, hay que procurar que estos adopten una actitud inventiva, hay que tratar de que encuentren lo interesante y lo constituyan como tal. Si no se logra esto se podría llegar a dos situaciones extremas en las que puede caer el hombre adulto en orden al interés, la primera sería que haya interés y no haya nada interesante y la segunda, que haya algo interesante y no haya interés. El ser humano tiende a la búsqueda de lo interesante huyendo de lo aburrido, apelando así a lo que se llama “divertirse”, si se compara con el trabajo, resulta superficial, aún no se ha descubierto el valor intrínseco del trabajo. El interés está muy relacionado con las aptitudes, por ejemplo, a través del diálogo o de una comunicación se puede lograr que realmente la gente se despierte.
Piaget ofrece un ejemplo en el que relaciona el interés con la formación de la conciencia analítica. De esto sacamos la conclusión de que si el niño lo sabe hacer es porque le interesa, pero no hay que olvidarse de que lo interesante puede transformarse en aburrido, el niño intentará hacer interesante algo que esté a su alcance. Se debe procurar que el método analítico le interese al niño, preparar a los jóvenes técnicamente. ¿Cómo hacer que un joven con capacidad profesional llegue a tener gusto por el trabajo? Educándole positivamente en el interés es lo que llevará al gusto por el trabajo, en resumidas cuentas, su motivación intrínseca.
Pocos conocen la importancia real del aburrimiento, se debe evitar todo lo que sea muy aburrido para una persona ya que este es muy perjudicial en la vida humana. El aburrimiento temeroso surge cuando una persona no acepta retos, si le atemorizan. Al niño se le debe acostumbrar al reto, la aceptación de un desafío, para esto habrá que enseñarle y ayudarle a enfrentarlos y es entonces cuando se le ha de dejar solo, cuando sepa encarar la situación. Una persona aburrida es una persona a la que nada le resulta importante y por tanto se dedica a lo fácil, nos encontramos ante una persona irresponsable. El interés no puede ser egoísta sino compartido, de esto modo se educa también la solidaridad, sin ella no hay sociedad. Podría decirse que el interés del niño es aquel que se apodera de lo interesante, entre otras cosas porque éste no tiene noción del yo y por esto no puede imponer sus criterios, sus intereses.
Entonces nos encontramos ante el descubrimiento del yo, que contribuye al descentramiento. La dualidad del interés permite este descentramiento, y de esta forma el niño puede captarse como yo. El niño adquirirá su noción del yo con mayor facilidad si sus padres se ponen un poco a su nivel, si son sus amigos, tratándolo como un igual, sólo en la medida que existe igualdad existe la amistad.
El interés debe constar como principio en la ecuación. Los padres tendrán que inculcarlo y en la medida que se hagan amigos de sus hijos irán ganando confianza con ellos y esto también favorecerá a la madurez de los niños. Los adultos siempre participarán en la educación del interés de los niños, éstos solos nunca saldría de la situación de indiferencia de lo interesante y lo que no interesa. El objetivo de establecer la confianza es llegar a una situación de reciprocidad, de intereses comunes. Los factores que intervienen son el reconocimiento de la propia subjetividad y de la del otro, y en segundo lugar la consideración de los intereses personales como intereses comunes. (1)
El individualismo y la falta de solidaridad conducen a la sociedad de consumo y al subdesarrollo, en el que hay interés pero en la solidaridad no lo hay. Hoy en día los problemas de madurez humana en los países desarrollados son muy grandes, podría decirse que los adultos son unos niños. Que la gente sea madura implica que sea razonable, y cuando la razón impera sobre la vida entera el hombre se autocontrola y por lo tanto es feliz. Queda claro que algunos países no educan a la gente, entonces la labor de la universidad debe ser integral, no descuidar la educación y el interés. El ser humano debe estar dispuesto a interesarse por todo, tener curiosidad. Sin interés se llega al tedio, produciéndose la angustia, es una especie de muerte en uno mismo, es la incapacidad de amar, porque el que ama se interesa. Amar es la forma trascendental del interés. El que tiene angustia no ama y tampoco se ama a uno mismo ya que no encuentra nada interesante. La angustia no se puede perder mas que con la presencia de Dios. (2)
El interés del niño es muy importante para la educación pero necesitamos conocer que es exactamente para ayudar al niño a desarrollarlo.
El interés tiene una estructura dual: lo interesante y el interesarse. El primero requiere del segundo y viveversa para conseguir el objetivo.
Para despertar el interés en el niño tenemos que procurar que este se adopte una actitud inventiva y no conviene imponer sino tratar de que lo encuentre él mismo interesante.
El ser humano tiende a la búsqueda de lo interesante, huye de lo aburrido. Pero el aburrimiento es una situación psicológica de componente sentimental y podemos dejarnos llevar por ella en determinados momentos sino educamos el interés y la fortaleza, cayendo en el abandono y el pesimismo además de en la desesperanza.
Por ejemplo, con el tema del trabajo. Todo ser humano tiende a ser feliz y huye del aburrimiento por lo que estudia (o así debería ser) lo que le gusta para trabajar profesionalmente en ello el resto de su vida.
Pese a que es algo que ha elegido y que gusta, la vida no es un camino de rosas y la rutina es aburrida. Uno puede dejarse llevar por ella o luchar por ilusionarse cada día con aquello que le gusta, pese a la rutina o las dificultades a las que haya que enfrentarse. Esto solo se puede conseguir si se ha educado la afectividad y sobre esa base, la fortaleza y el interés.
La vida no se mueve por sentimiento y el interés por algo no debe funcionar en base a ello pues, de lo contrario, no estaríamos interesados por nada y nada sería interesante porque todo tarde o temprano tiene una dificultad o un pero. Un problema no debe hacer que ya no nos interese, no debe hacernos abandonar sino que el interés que sentimos por ese algo debe hacernos luchar contra ese problema y superarlo.
Por todo esto aunque, como todos, en el trabajo que un día empezamos con tanto interés e ilusión, pasemos por etapas de problemas o se convierta en rutina, no debemos dejarnos de interesar si no luchar por solucionarlo. Eso es interés bien educado. Ahora no solo hay mucha gente que se deja caer en el aburrimiento o abandona ante los problemas todo interés sino que no conoce el valor íntegro del trabajo y directamente lo considera aburrido.
El interés es materia de educación en niños y adultos si y tiene mucho que ver con las aptitudes. Para educarlo podemos empezar con asuntos que domina el niño, que le da gusto ocuparse de ellos aunque a veces sean difíciles y que logran su interés porque se persigue el reto y también el éxito. Esto será un gran aliciente y una gran ayuda.
Pero para esto también se necesita una afectividad bien educada que haga frente al miedo o los problemas. El interés pues forma parte de la firmeza de carácter y se podrá educar mejor o peor en base a esta y a la educación previa de la voluntad y la afectividad.
A lo largo de este capítulo vamos a ir estudiando el interés y como afecta en el niño, puesto que es una dimensión primordial en él.
El interés tiene un carácter dual: el interesado y lo interesante. Los dos elementos se reclaman (no hay interés si algo no es interesante, y por el contrario nada es interesante si el interés no se despierta). Las cosas que se producen para el uso de los adultos, así como con más importancia las de los niños, han de ser interesantes; de manera que despierten en el niño unas ganas de trabajar y les motive a la hora de aprender. Para despertar el interés en un niño debemos procurar que este adopte una actitud inventiva, de manera que no debemos imponerle las cosas como interesantes porque de esta manera no las verá así, sino que tenemos que hacer que él las encuentre interesantes. El ser humano tiende a la búsqueda de lo interesante huyendo así de lo aburrido. Cuando una persona se aburre, es decir, cuando lo que está haciendo le es impuesto y no le interesa, ésta realiza un esfuerzo adicional para hacerlo y entonces apela a lo que llama “divertirse”. En este caso el interés se compara con la diversión y de este modo el trabajo pasa a un grado superficial y por ello no se descubre su valor intrínseco. Es importante educar el interés tanto en los niños como en los adultos. Por otro lado es propio relacionar el interés con las aptitudes, si se nos da bien algo y tenemos aptitudes en una determinada asignatura, eso hace que nos guste y que por lo tanto que no perdamos el interés en ella. Para educar el interés en los niños es bueno usar el juego, pues esto les gusta, siempre que conozcan bien lo que es jugar y lo que ello implica (reglas y normas, saber ganar y perder, no hacer trampas…) y a partir de ahí se puede llevar a cabo el crecimiento del interés. Es muy importante que el niño este acostumbrado al reto, pues así cuando le cueste algo y no le salga a la primera lo volver a intentar sin haber perdido el interés y se superara a sí mismo, se pondrá más contento y crecerá su interés en afrontar nuevos retos y su confianza en él. El interés no puede ser egoísta, es decir ha de ser compartido. Tanto el interés como lo interesante es algo separado y distinto del yo.
Una de las claves más importantes de la educación es suscitar el interés del niño, para que lo que estemos enseñando no pase a un segundo plano para el niño sino que cobre sentido, y sea motivo de actuación para crear algo nuevo o entender.
Poníamos de ejemplo en clase, que cualquier asignatura es interesante si el profesor se apasiona por ella y le hace suya. Si hacemos algo con desgana creamos nosotros mismos ese desinterés que dice el autor y lo convertimos en algo monótono y aburrido.
El autor habla de los retos, y creo que es de lo más interesante, porque estamos suscitando al niño, si retamos a conseguir un objetivo, este se centrara en él y al conseguirlo reforzaremos entonces una conducta.
Plantear objetivos y contar historias a nuestros futuros alumnos es un tema fundamental cultivar las mentes de aquellos que están en pleno desarrollo.
Este interés es útil para toda la vida, pues si en el trabajo nos motiva la tarea seremos más productivos y seremos felices.
Aquí también habla de la motivación, y en asumir la realidad si somos capaces de realizar las tareas básicas con un objetivo y cumplir aquello que nos proponemos, conseguiremos beneficios. Si fallamos, aprenderemos pues a levantarnos y a buscar nuevos objetivos.
En este capitulo, nos centramos en como educar el interes del nino.
Lo que hay que entender cuando se habla de interes, es su estructura dual: el interesarse y el interesante. Ambos se necesitan, ya que sin uno, no hay el otro. Por lo tanto, a la hora de interesar a un nino en clase, hay que tener en cuenta esos dis aspectos. El hombre siempre tiende a buscar lo interesante y a huir lo aburrido. Para que el nino no se deje ir en el aburrimiento, se necesita una buena educacion de sus sentimientos y de su afectividad.
Para fomentar el interes, hay que mostrar al nino las cosas interesente y dejarlo elegir. Ademas de debe procurar que el metodo analiticovle interese, para despues ser capaz de analizar, reflexionar. Tambien hay que ensenarles a tener una motivación intrínseca. Siempre se debe evitar de dejar un niño en el aburrimiento o la solitud. Para interesar a los niños, necesitan retos, para que siguen adelante la actividad. No hay interes egoísta, sino compartido. Además sin solidaria no hay sociedad.
El interés es fundamental en una educación, sin ella no está completa. La formación del interés de los niños solo lo pueden llevar a cabo los adultos junto a verdadera confianza entre ellos. Es importante, también, reconciarse con la realidad, porque sino indica que se interesa negativamente por la realidad y que se aburre. Sin eso no hay maduración en el interés. Después de esto es importante abrir el ámbito de los intereses, y no contentarse de algunos sujetos.
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